Eclesiástico (Sirácide) 41
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1ECLESIÁSTICO 41 Si 1 - Si 2 - Si 3 - Si 4 - Si 5 - Si 6 - Si 7 - Si 8 - Si 9 - Si 10 - Si 11 - Si 12 - Si 13 - Si 14 - Si 15 - Si 16 - Si 17 - Si 18 - Si 19 - Si 20 - Si 21 - Si 22 - Si 23 - Si 24 - Si 25 - Si 26 - Si 27 - Si 28 - Si 29 - Si 30 - Si 31 - Si 32 - Si 33 - Si 34 - Si 35 - Si 36 - Si 37 - Si 38 - Si 39 - Si 40 - Si 41 - Si 42 - Si 43 - Si 44 - Si 45 - Si 46 - Si 47 - Si 48 - Si 49 - Si 50 - Si 51 Índice de libros *41:1-4 Meditación realista y serena sobre la muerte: amarga para quien es feliz, agradable para el pobre y el anciano, e inevitable para todos. ¡Oh muerte, qué amargo es tu recuerdo | para el que vive tranquilo entre sus bienes, | para el hombre despreocupado que prospera en todo | y todavía es capaz de saborear la comida!
2¡Oh muerte, qué dulce es tu sentencia | para el hombre necesitado y carente de fuerzas, | para el viejo acabado, preocupado por todo, | que se rebela y ha perdido la paciencia!
3No temas la sentencia de la muerte, | recuerda a los que te precedieron y te seguirán.
4Esta es la sentencia del Señor para todos, | ¿por qué rechazar la voluntad del Altísimo? | Aunque vivas diez, cien o mil años, | en el abismo nadie te lo discutirá.
5Detestables son los hijos de los pecadores, | los que frecuentan las casas de los impíos.
6La herencia de los hijos de los pecadores es la ruina, | con su linaje se perpetúa la infamia.
7Al padre impío lo maldicen sus hijos, | porque por culpa suya son deshonrados.
8¡Ay de vosotros, impíos, | que habéis abandonado la ley del Altísimo!
9Si os multiplicáis, es para la perdición , | si nacéis, nacéis para la maldición, | si morís, heredáis la maldición.
10Todo cuanto viene de la tierra, a la tierra vuelve, | así los impíos pasan de la maldición a la ruina.
11Los humanos hacen duelo por sus cadáveres, | pero el nombre infame de los pecadores será borrado.
12Preocúpate por tu nombre, porque te sobrevivirá, | dura más que mil tesoros de oro.
13La buena vida tiene los días contados, | pero el buen nombre permanece para siempre.
14Hijos, conservad en paz la instrucción. | Sabiduría escondida y tesoro oculto, ¿para qué sirven?
15Más vale hombre que oculta su necedad, | que el que oculta su sabiduría.
16Así pues, os voy a decir de qué tenéis que avergonzaros, | porque no está bien avergonzarse de cualquier cosa, | aunque no todos aprecian por igual las mismas cosas.
17Avergüénzate ante tus padres de una conducta inmoral; | ante el jefe y el poderoso, de la mentira;
18ante el juez y el magistrado, del delito; | ante la asamblea y el pueblo, de la iniquidad;
19ante el compañero y el amigo, de la deslealtad; | ante los vecinos, del robo;
20y ante la verdad de Dios y la alianza, | de poner los codos sobre los panes,
21de despreciar lo que recibes y lo que das, | de no contestar a quienes te saludan,
22de mirar a una prostituta, | de dar la espalda a tu pariente,
23de apropiarte de la parte de otro o de su regalo, | de poner los ojos en una mujer casada,
24de tener intimidades con la criada | —¡no te acerques a su cama!—,
25de insultar a los amigos, | —¡no les eches en cara lo que les has dado!—,
26de repetir lo que oyes a los demás | y de revelar secretos.
27Así serás verdaderamente respetable, | y hallarás el favor de todos.