Eclesiástico (Sirácide) 32
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1ECLESIÁSTICO 32 Si 1 - Si 2 - Si 3 - Si 4 - Si 5 - Si 6 - Si 7 - Si 8 - Si 9 - Si 10 - Si 11 - Si 12 - Si 13 - Si 14 - Si 15 - Si 16 - Si 17 - Si 18 - Si 19 - Si 20 - Si 21 - Si 22 - Si 23 - Si 24 - Si 25 - Si 26 - Si 27 - Si 28 - Si 29 - Si 30 - Si 31 - Si 32 - Si 33 - Si 34 - Si 35 - Si 36 - Si 37 - Si 38 - Si 39 - Si 40 - Si 41 - Si 42 - Si 43 - Si 44 - Si 45 - Si 46 - Si 47 - Si 48 - Si 49 - Si 50 - Si 51 Índice de libros *32:1-13 El banquete, considerado como una fiesta social, se difundió en Palestina durante el período helenístico (véase Est 1:8 ; 2Ma 2:27 ). Ben Sira no se opone a esta nueva moda sino que se limita a recomendar los buenos modales. ¿Te hacen presidir la mesa? No te engrías, | sé uno más entre todos los invitados; | atiéndelos primero y luego siéntate.
2Cuando hayas cumplido tu deber, toma asiento, | para alegrarte con ellos | y recibir la corona de la cortesía.
3Habla, anciano, que eso te corresponde, | pero hazlo con discreción y sin estorbar la música.
4En el momento de brindar, no seas locuaz, | ni te hagas el sabio a destiempo.
5Sello de rubí en montura de oro | es el concierto musical en un banquete.
6Sello de esmeralda en montura de oro | es la melodía con vino delicioso.
7Habla, joven, si es necesario, | dos veces a lo sumo, y si te preguntan.
8Resume tu discurso, di mucho en pocas palabras, | sé como quien sabe y al mismo tiempo calla.
9Cuando estés entre los grandes no te iguales a ellos, | si otro está hablando, no hables tú también.
10El relámpago se adelanta al trueno, | así la gentileza se adelanta a la modestia.
11Llegada la hora levántate y no te entretengas, | ve corriendo a casa y no te hagas el remolón.
12Allí, diviértete y haz lo que te guste, | pero no peques con palabras insolentes.
13Y por todo esto bendice a tu Creador, | al que te colma de sus bienes.
14El que teme al Señor acepta la instrucción, | los que madrugan por él encuentran su favor.
15El que busca la ley se llena de ella, | pero al hipócrita le sirve de tropiezo.
16Los que temen al Señor encuentran la justicia, | y sus buenas acciones brillan como la luz.
17El pecador rechaza la corrección, | siempre encuentra excusas para hacer su voluntad.
18El hombre sensato no olvida la reflexión, | el malvado y el orgulloso no tienen miedo a nada.
19No hagas nada sin aconsejarte, | y no te arrepentirás de tus acciones.
20No vayas por caminos escabrosos, | y no tropezarás con las piedras.
21No te fíes de un camino inexplorado,
22e incluso con tus hijos mantén distancias.
23En todos tus actos confía en ti, | que también esto es guardar los mandamientos.
24El que confía en la ley observa los mandamientos *32:24 Interesante distinción entre la ley y los mandamientos, la primera entendida en sentido amplio y global y los segundos como la práctica concreta de la misma. , | y el que confía en el Señor no sufrirá ningún daño.