Eclesiástico (Sirácide) 3
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1ECLESIÁSTICO 3 Si 1 - Si 2 - Si 3 - Si 4 - Si 5 - Si 6 - Si 7 - Si 8 - Si 9 - Si 10 - Si 11 - Si 12 - Si 13 - Si 14 - Si 15 - Si 16 - Si 17 - Si 18 - Si 19 - Si 20 - Si 21 - Si 22 - Si 23 - Si 24 - Si 25 - Si 26 - Si 27 - Si 28 - Si 29 - Si 30 - Si 31 - Si 32 - Si 33 - Si 34 - Si 35 - Si 36 - Si 37 - Si 38 - Si 39 - Si 40 - Si 41 - Si 42 - Si 43 - Si 44 - Si 45 - Si 46 - Si 47 - Si 48 - Si 49 - Si 50 - Si 51 Índice de libros *3:1-16 En línea con la tradición bíblica anterior ( Lev 19:3 ; Pro 19:26 ; Pro 28:24 ; Pro 30:11 ; Eze 22:7 ), Ben Sira se preocupa por las relaciones entre padres e hijos. Tanto es así que dedica su primera lección práctica a tratar sobre los deberes de los hijos para con los padres. En esta instrucción, el sabio no se limita a exhortar a los discípulos, sino que hace una reflexión profunda sobre el cuarto mandamiento del Decálogo (véase Deu 5:16 ). Hijos, escuchad a vuestro padre, | hacedlo así y viviréis.
2Porque el Señor honra más al padre que a los hijos | y afirma el derecho de la madre sobre ellos.
3Quien honra a su padre expía sus pecados,
4y quien respeta a su madre es como quien acumula tesoros.
5Quien honra a su padre se alegrará de sus hijos | y cuando rece, será escuchado.
6Quien respeta a su padre tendrá larga vida, | y quien honra a su madre obedece al Señor.
7Quien teme al Señor honrará a su padre | y servirá a sus padres como si fueran sus amos.
8Honra a tu padre de palabra y obra, | para que su bendición llegue hasta ti.
9Porque la bendición del padre asegura la casa de sus hijos, | y la maldición de la madre arranca los cimientos.
10No te gloríes en la deshonra de tu padre, | pues su deshonra no es para ti motivo de gloria.
11Porque la gloria de un hombre es la honra de su padre, | y una madre deshonrada es la vergüenza de los hijos.
12Hijo, cuida de tu padre en su vejez | y durante su vida no le causes tristeza.
13Aunque pierda el juicio, sé indulgente con él | y no lo desprecies aun estando tú en pleno vigor.
14Porque la compasión hacia el padre no será olvidada | y te servirá para reparar tus pecados.
15En la tribulación el Señor se acordará de ti, | como el hielo ante el calor así se diluirán tus pecados.
16Quien abandona a su padre es un blasfemo, | y un maldito del Señor quien irrita a su madre.
17Hijo, actúa con humildad en tus quehaceres, | y te querrán más que al hombre generoso.
18Cuanto más grande seas, más debes humillarte, | y así alcanzarás el favor del Señor.
19Muchos son los altivos e ilustres, | pero él revela sus secretos a los mansos.
20Porque grande es el poder del Señor | y es glorificado por los humildes.
21No pretendas lo que te sobrepasa, | ni investigues lo que te excede.
22Pon atención a lo que se te encomienda, | porque no tienes necesidad de cosas secretas.
23No te afanes por lo que supera tus capacidades, | pues ya te han enseñado cosas que te desbordan.
24Pues a muchos desvió su presunción, | y las falsas ilusiones extraviaron sus pensamientos.
25Si no tienes pupilas, te faltará la luz; | si careces de ciencia, no la proclames.
26Corazón obstinado mal acaba, | y el que ama el peligro en él sucumbe.
27Corazón obstinado se acarrea fatigas, | y el pecador acumula pecado tras pecado.
28La desgracia del orgulloso no tiene remedio, | pues la planta del mal ha echado en él sus raíces.
29Un corazón prudente medita los proverbios, | un oído atento es el deseo del sabio.
30El agua apaga el fuego ardiente, | y la limosna perdona los pecados.
31Quien responde con favores será recordado más tarde, | y cuando llegue la caída encontrará un apoyo.