Cantar de los Cantares 7
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1El amado (2) ¡Qué bellos son tus pies | con sandalias, hija de príncipe! | La juntura de tus caderas es un collar, | obra artesana de orfebre;
2(3) tu ombligo, un ánfora redonda, | ¡que nunca le falte el vino mezclado!; | tu seno, un montoncito de trigo, | un recinto de rosas;
3(4) tus dos pechos, dos crías | mellizas de gacela;
4(5) tu cuello, como torre de marfil; | tus ojos, las piscinas de Jesbón, | junto a las puertas de Batrabín; | tu nariz, como la torre del Líbano, | que mira hacia Damasco;
5(6) tu cabeza sobre ti, como el Carmelo, | y tu melena, como púrpura regia, | se recoge en el cintero.
6(7) ¡Cuán bello y dulce es | amor en las delicias!
7(8) Se asemeja tu talle a una palmera | y tus pechos a racimos.
8(9) Me dije: «Treparé a la palmera, | cosecharé sus dátiles». | Son tus pechos racimos de uvas; | tu aliento, aroma de manzanas,
9(10) y tu paladar, un vino exquisito | que entra fácilmente, | que se desliza suavemente | entre mis labios.
10La amada *7:11-8:3 El escenario de esta nueva canción es una vez más el campo (véase Cnt 2:10-13 ), que no es lugar de muerte (véase Gén 4:8 ), sino de amores ( Cnt 7:13 d). (11) Yo soy de mi amado, | y él me busca con pasión.
11(12) Ven, amado mío, salgamos al campo; | pernoctemos entre los cipreses;
12(13) amanezcamos entre las viñas; | veremos si las vides han brotado, | si se abren las yemas, | si florecen los granados; | allí te daré mis amores.
13(14) Las mandrágoras exhalan su fragancia, | nuestra puerta rebosa de frutos: | los nuevos y los antiguos, amado mío, | los he reservado para ti.