Amós 4
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Escuchad esta palabra, vacas de Basán, | que estáis en el monte de Samaría: | que oprimís a los indigentes, | maltratáis a los necesitados | y decís a vuestros señores: | «¡Traed y bebamos!».
2El Señor Dios lo ha jurado por su santidad: | «Vienen días sobre vosotros | en que os arrastrarán con garfios a vosotros | y con ganchos de pesca a vuestra prole.
3Saldrá uno tras otro por las brechas | y os empujarán hacia el Hermón» | —oráculo del Señor—.
4*4:4-13 Se trata de un oráculo del Señor ( Amó 4:6-12 ) enmarcado por una exhortación ( Amó 4:4 s) y un himno o doxología ( Amó 4:13 ), todo ello pronunciado por el profeta y dirigido al pueblo que acude a los santuarios. El estribillo no os convertisteis a mí, repetido cinco veces, recuerda el endurecimiento del corazón de faraón en el relato del Éxodo; ahora es Efraín quien ha endurecido el suyo. ¡Id a Betel a pecar, a Guilgal, | y multiplicad las transgresiones! | ¡Presentad vuestros sacrificios por la mañana, | cada tres días vuestros diezmos!
5¡Ofreced acciones de gracias con pan fermentado! | Proclamad en voz alta las ofrendas voluntarias, | pues eso es lo que os gusta, hijos de Israel —oráculo del Señor Dios—.
6Yo, por mi parte, os había dejado | con los dientes limpios en todas vuestras ciudades | y faltos de pan en todas vuestras comarcas. | Pero no os convertisteis a mí —oráculo del Señor—.
7También os negué la lluvia | tres meses antes de la cosecha: | hice llover en una ciudad, y en otra no. | Una parcela tuvo lluvia, | pero otra, sin lluvia, se secó.
8De dos o tres ciudades deambularon hasta otra | para beber agua, sin poder apagar su sed. | Pero no os convertisteis a mí —oráculo del Señor—.
9Os he golpeado con tizón y añublo; | he secado vuestros huertos y viñedos; | la langosta devoró vuestras higueras y olivares, | pero no os convertisteis a mí —oráculo del Señor—.
10Envié contra vosotros una peste como la peste de Egipto; | entregué vuestros jóvenes a la espada | y a los caballos como botín; | hice subir a vuestras narices | el hedor de vuestros campamentos. | Pero no os convertisteis a mí —oráculo del Señor—.
11Os trastorné | como Dios trastornó a Sodoma y Gomorra, | y quedasteis como tizón sacado del incendio. | Pero no os convertisteis a mí —oráculo del Señor—.
12Por eso, así voy a tratarte, Israel. | Sí, así voy a tratarte: | prepárate al encuentro con tu Dios.
13Porque él es el que forma las montañas y crea el viento, | manifiesta al hombre su designio, | hace la aurora y las tinieblas, | y marcha sobre las alturas de la tierra, | ¡El Señor Dios del universo es su nombre!