Amós 2
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Esto dice el Señor: | «Por tres crímenes de Moab, | y por cuatro, | no revocaré mi sentencia: | por haber quemado y calcinado | los huesos del rey de Edón,
2enviaré fuego contra Moab | para que devore las fortalezas de Queriot. | Moab perecerá en el estrépito, | entre clamores y toques de trompeta.
3Eliminaré al gobernante de en medio de él | y con él mataré a todos sus príncipes». | Lo ha dicho el Señor.
4*2:4-16 Estos oráculos contra el pueblo de Dios denuncian las transgresiones religiosas, la opresión de inocentes y necesitados, las faltas sexuales y el uso hipócrita en el culto de bienes mal adquiridos. Esto dice el Señor: | «Por tres crímenes de Judá, | y por cuatro, | no revocaré mi sentencia: | por haber rechazado la ley del Señor | y no haber observado sus preceptos, | porque los extraviaron sus ídolos, | a los que habían seguido sus padres,
5enviaré fuego contra Judá | para que devore las fortalezas de Jerusalén».
6Esto dice el Señor: | «Por tres crímenes de Israel, | y por cuatro, | no revocaré mi sentencia: | por haber vendido al inocente por dinero | y al necesitado por un par de sandalias;
7pisoteando en el polvo de la tierra | la cabeza de los pobres, | tuercen el proceso de los débiles; | porque padre e hijo se llegan juntos | a una misma muchacha, | profanando así mi santo nombre;
8sobre ropas tomadas en prenda | se echan junto a cualquier altar, | beben en el templo de su Dios | el vino de las multas.
9Yo había exterminado | a los amorreos delante de Israel, | altos como cedros, fuertes como encinas; | destruí su fruto por arriba, | sus raíces por abajo.
10Yo os había sacado de Egipto | y conducido por el desierto cuarenta años, | hasta ocupar la tierra del amorreo.
11Había suscitado profetas entre vuestros hijos, | y nazireos entre vuestros jóvenes. | ¿No es así, hijos de Israel? —oráculo del Señor—.
12Pero vosotros hicisteis beber vino a los nazireos, | y ordenasteis a los profetas: “¡No profeticéis!”.
13Pues bien, yo hundiré el suelo bajo vosotros | como lo hunde una carreta cargada de gavillas.
14El más veloz no podrá huir, | ni el más fuerte valerse de su fuerza, | ni el guerrero salvar su propia vida.
15El arquero no resistirá, | ni el de pies ligeros podrá salvarse, | ni el jinete salvará su vida.
16El más intrépido entre los guerreros | huirá desnudo aquel día» | —oráculo del Señor—.