1 Timoteo 6
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Cuantos están bajo el yugo de la esclavitud consideren a sus amos dignos de todo respeto, para que el nombre de Dios y la doctrina no sean maldecidos.
2Mas quienes tengan amos creyentes no los menosprecien porque son hermanos; al contrario, sírvanlos mejor, pues los que se benefician de su buena obra son creyentes y amados. Esto es lo que tienes que enseñar y recomendar.
3Si alguno enseña otra doctrina y no se aviene a las palabras sanas de nuestro Señor Jesucristo y a la doctrina que es conforme a la piedad,
4es un orgulloso y un ignorante, que padece la enfermedad de plantear cuestiones y discusiones sobre palabras; de ahí salen envidias, polémicas, blasfemias, malévolas suspicacias,
5altercados interminables de hombres corrompidos en la mente y privados de la verdad, que piensan que la piedad es un medio de lucro.
6La piedad es ciertamente una gran ganancia para quien se contenta con lo suficiente.
7Pues nada hemos traído al mundo, como tampoco podemos llevarnos nada de él.
8Teniendo alimentos y con qué cubrirnos, contentémonos con esto.
9Los que quieren enriquecerse sucumben a la tentación, se enredan en un lazo y son presa de muchos deseos absurdos y nocivos, que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición.
10Porque el amor al dinero es la raíz de todos los males, y algunos, arrastrados por él, se han apartado de la fe y se han acarreado muchos sufrimientos.
11Tú, en cambio, hombre de Dios, huye de estas cosas. Busca la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.
12Combate el buen combate de la fe, conquista la vida eterna, a la que fuiste llamado y que tú profesaste noblemente delante de muchos testigos.
13Delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Cristo Jesús, que proclamó tan noble profesión de fe ante Poncio Pilato, te ordeno
14que guardes el mandamiento sin mancha ni reproche hasta la manifestación de nuestro Señor Jesucristo,
15que, en el tiempo apropiado, mostrará el bienaventurado y único Soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores,
16el único que posee la inmortalidad, que habita una luz inaccesible, a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A él honor y poder eterno. Amén.
17A los ricos de este mundo ordénales que no sean altaneros ni pongan su esperanza en la incertidumbre de la riqueza, sino en Dios que nos provee de todo en abundancia para que lo disfrutemos;
18que hagan el bien, sean ricos en buenas obras, generosos y dispuestos a compartir *6:18 Se trata no solo de compartir los bienes materiales, sino de la comunión (koinonía) . ;
19y así atesorarán un excelente fondo para el porvenir y alcanzarán aquella que es realmente la vida verdadera.
20Timoteo, guarda el depósito *6:20 El depósito, un término muy importante en las pastorales, es el Evangelio auténtico, articulado en un cuerpo de doctrina que se hace objeto de fe y que ha de ser cuidadosamente transmitido y explicado. El conocimiento (lit., «gnosis») se entiende aquí como la tendencia del espíritu humano a un conocimiento salvífico mediante revelación. Se trata de un conocimiento de los misterios divinos reservado a un grupo escogido. , apártate de las habladurías perniciosas y de las objeciones del mal llamado conocimiento;
21pues algunos que lo profesaban se desviaron de la fe. La gracia esté con vosotros.