1 Tesalonicenses 5
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1En lo referente al tiempo y a las circunstancias no necesitáis que os escriba,
2pues vosotros sabéis perfectamente que el Día del Señor llegará como un ladrón en la noche.
3Cuando estén diciendo: «paz y seguridad», entonces, de improviso, les sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar.
4Pero vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas, de forma que ese día os sorprenda como un ladrón *5:4 En relación con el tema de la parusía (la vuelta del Señor), aquí y en otros textos ( Rom 13:11 ; 1Co 16:13 ; Col 4:2 ; véase 1Pe 1:13 ; 1Pe 5:8 ; Apo 3:1-22 : 2Sa 16:15 ) Pablo invita a no fijarse en lo accesorio (cómo, cuándo) y a vivir en espera vigilante. ;
5porque todos sois hijos de la luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.
6Así, pues, no nos entreguemos al sueño como los demás, sino estemos en vela y vivamos sobriamente.
7Los que duermen, de noche duermen; los que se emborrachan, de noche se emborrachan.
8En cambio nosotros, que somos del día, vivamos sobriamente, revestidos con la coraza de la fe y del amor, y teniendo como casco la esperanza de la salvación.
9Porque Dios no nos ha destinado al castigo, sino a obtener la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo,
10que murió por nosotros para que, despiertos o dormidos, vivamos con él.
11Por eso, animaos mutuamente y edificaos unos a otros, como ya lo hacéis.
12Os rogamos, hermanos, que apreciéis el esfuerzo de los que trabajan entre vosotros cuidando de vosotros por el Señor y amonestándoos.
13Mostradles toda estima y amor por su trabajo. Mantened la paz entre vosotros.
14Os exhortamos, hermanos, a que amonestéis a los indisciplinados, animéis a los apocados, sostengáis a los débiles y seáis pacientes con todos.
15Mirad que nadie devuelva a otro mal por mal; esmeraos siempre en haceros el bien unos a otros y a todos.
16Estad siempre alegres.
17Sed constantes en orar.
18Dad gracias en toda ocasión: esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de vosotros.
19No apaguéis el espíritu,
20no despreciéis las profecías.
21Examinadlo todo; quedaos con lo bueno.
22Guardaos de toda clase de mal.
23Que el mismo Dios de la paz os santifique totalmente, y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, se mantenga sin reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo.
24El que os llama es fiel, y él lo realizará.
25*5:25-28 La conclusión ofrece dos datos sobre las reuniones litúrgicas de las primeras comunidades: el beso (o abrazo) santo, es decir el beso litúrgico, y la lectura pública de la carta de los evangelizadores, que en otros escritos se invita a conservar y a intercambiar con otras comunidades (véase Col 4:16 , así como 2Pe 3:15 s). Hermanos, orad también por nosotros.
26Saludad a todos los hermanos con el beso santo.
27Os conjuro por el Señor a que leáis esta carta a todos los hermanos.
28La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con vosotros.