1 Samuel 8
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1*8-12 Estos capítulos abren el horizonte inédito de la institución monárquica, desde perspectivas contrapuestas acerca de su legitimidad. Por una parte, los capítulos 1Sa 8:1-22 y 1Sa 12:1-25 acaparan las reflexiones acerca de la institución; por otra, por los restantes discurre el itinerario regio de Saúl: su unción secreta, el reconocimiento público y su aclamación. Cuando Samuel se hizo anciano, nombró a sus hijos jueces de Israel.
2Su hijo primogénito se llamaba Joel y el segundo, Abías. Ejercieron de jueces en Berseba.
3Ahora bien, sus hijos no siguieron sus caminos. Tendieron al lucro, aceptando regalos y torciendo el derecho.
4Se reunieron todos los ancianos de Israel y fueron a Ramá, donde estaba Samuel.
5Le dijeron: «Tú eres ya un anciano y tus hijos no siguen tus caminos. Nómbranos, por tanto, un rey, para que nos gobierne, como se hace en todas las naciones».
6A Samuel le pareció mal que hubieran dicho: «Danos un rey, para que nos gobierne». Y oró al Señor.
7El Señor dijo a Samuel: «Escucha la voz del pueblo en todo cuanto te digan. No es a ti a quien rechazan, sino a mí, para que no reine sobre ellos.
8Según han actuado, desde el día que los hice subir de Egipto hasta hoy, abandonándome y sirviendo a otros dioses, así hacen también contigo.
9Escucha, pues, su voz. Pero adviérteles con claridad y exponles el derecho del rey que reinará sobre ellos».
10Samuel transmitió todas las palabras del Señor al pueblo, que le había pedido un rey.
11Samuel explicó: «Este es el derecho del rey que reinará sobre vosotros: se llevará a vuestros hijos para destinarlos a su carroza y a su caballería, y correrán delante de su carroza.
12Los destinará a ser jefes de mil o jefes de cincuenta, a arar su labrantío y segar su mies, a fabricar sus armas de guerra y los pertrechos de sus carros.
13Tomará a vuestras hijas para perfumistas, cocineras y panaderas.
14Se apoderará de vuestros mejores campos, viñas y olivares, para dárselos a sus servidores.
15Cobrará el diezmo de vuestros olivares y viñas, para dárselo a sus eunucos y servidores.
16Se llevará a vuestros mejores servidores, siervas y jóvenes, así como vuestros asnos, para emplearlos en sus trabajos.
17Cobrará el diezmo de vuestro ganado menor, y vosotros os convertiréis en esclavos suyos.
18Aquel día os quejaréis a causa del rey que os habéis escogido. Pero el Señor no os responderá».
19El pueblo se negó a hacer caso a Samuel y contestó: «No importa. Queremos que haya un rey sobre nosotros.
20Así seremos como todos los otros pueblos. Nuestro rey nos gobernará, irá al frente y conducirá nuestras guerras».
21Samuel oyó todas las palabras del pueblo y las transmitió a oídos del Señor.
22El Señor dijo a Samuel: «Escucha su voz y nómbrales un rey». Samuel ordenó a las gentes de Israel: «Vuelva cada cual a su ciudad».