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Juan 18

Nuevo Testamento CEBIHA

1LA PASIÓN – EN GETSEMANÍ (Mt 26, 36; Mc 14, 32; Lc 22, 39).— Dicho esto salió Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, en el que entraron Él y sus discípulos.

2Judas, el que lo entregaba, conocía también aquel lugar, porque Jesús se había retirado allí muchas veces con sus discípulos.

3Judas, pues, tomando la cohorte y los alguaciles de los pontífices y de los fariseos, vino allí con linternas, antorchas y armas.

4Y Jesús, que sabía todo lo que iba a sucederle, salió y les dijo: ¿A quién buscáis?

5Respondiéronle: A Jesús el Nazareno. Díceles Jesús: Yo soy. Y Judas, el que lo entregaba, estaba también con ellos.

6Y así que les dijo: “Yo soy”, retrocedieron y cayeron en tierra.

7Preguntóles de nuevo: ¿A quién buscáis? Y ellos dijeron: A Jesús el Nazareno.

8Respondió Jesús: Os dije que soy yo. Si, pues, me buscáis a mí, dejad que éstos se vayan;

9para que se cumpliera la palabra que dijo: No perdí ninguno de los que me diste.

10Entonces, Simón Pedro, que tenía una espada, la sacó e hirió al siervo del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja derecha. El siervo se llamaba Maleo.

11Mas Jesús dijo a Pedro: Mete la espada en la vaina: ¿es que no voy a beber el cáliz que me dio el Padre?

12ANTE ANÁS Y CAIFÁS (Mt 26, 58, 69; Mc 14, 64, 66; Lc 22, 55).— Y la cohorte, el tribuno y los criados de los judíos prendieron a Jesús, le ataron,

13y le llevaron primero a Anás, por ser suegro de Caifás, el cual era el Pontífice aquel año.

14Caifás era el que aconsejó a los judíos: Conviene que muera un hombre por el pueblo.

15Seguía a Jesús Simón Pedro y otro discípulo; y el discípulo aquél era conocido del Pontífice, y entró con Jesús en el atrio del Pontífice.

16Más Pedro se quedó fuera, a la puerta. Salió entonces el otro discípulo, conocido del Pontífice, habló a la portera e introdujo a Pedro.

17Y dice a Pedro la criada portera: ¿No eres tú también de los discípulos de este hombre? Dice él: No soy.

18Estaban en pie los siervos y los alguaciles, que habían encendido fuego, porque hacía frío, y se calentaban: estaba también en pie Pedro con ellos, y calentándose.

19El Pontífice preguntó a Jesús sobre sus discípulos y sobre su doctrina.

20Jesús le respondió: Yo he hablado públicamente al mundo; yo siempre enseñé en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y nada hablé en secreto.

21¿Qué me preguntas a mí? Pregunta a los que me oyeron qué les dije; ellos saben lo que yo dije.

22Habiendo Él dicho esto, uno de los guardias allí presentes dio una bofetada a Jesús, diciendo: ¿Así respondes al Pontífice?

23Jesús le contestó: Si hablé mal demuéstramelo; y si bien, ¿por qué me pegas?

24Entonces Anás lo mandó atado a Caifás, el Pontífice.

25Mas Simón Pedro allí continuaba en pie y calentándose; y le dijeron: ¿No eres tú también de sus discípulos? Él negó diciendo: No soy.

26Uno de los siervos del Pontífice, pariente del que Pedro cortó la oreja, replica: ¿No te vi yo en el huerto con Él?

27Y Pedro negó otra vez. Y en seguida cantó el gallo.

28ANTE PILATO (Mt 27, 2, 11; Mc 15, 2; Lc 23, 1; 13).— Y de Caifás llevan a Jesús al Pretorio. Era de madrugada; mas ellos no entraron en el Pretorio, para no contaminarse, y poder comer la pascua.

29Pilato salió fuera a ellos, y les dijo: ¿Qué acusación traéis contra este hombre?

30Respondiéronle: Si éste no fuera malhechor, no te le hubiéramos entregado.

31Díjoles Pilato: Pues tomadlo vosotros y juzgadlo según vuestra Ley; y los judíos le replicaron: A nosotros no se nos permite dar muerte a nadie.

32Para que se cumpliera la palabra que había dicho Jesús, indicando de qué muerte iba a morir.

33Volvió, pues, a entrar Pilato en el Pretorio, llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el rey de los judíos?

34Jesús respondió: ¿Dices esto por ti mismo o te lo dijeron otros de mí?

35Respondió Pilato: ¿Soy yo acaso judío? Tu pueblo y los pontífices te entregaron a mí. ¿Qué hiciste?

36Jesús respondió: Mi reino no es de este mundo; si de este mundo fuera mi reino, mis súbditos lucharían para que no fuera entregado a los judíos. Pero mi reino no es de aquí.

37Entonces le dijo Pilato: ¿Luego tú eres rey? Jesús respondió: Tú lo dices: yo soy rey; yo para esto nací y para esto vine al mundo, para testificar la verdad; todo el que es de la verdad escucha mi voz.

38Dícele Pilato: ¿Qué es la verdad? Dicho esto salió otra vez fuera a los judíos, y les dijo: Yo no hallo en él culpa alguna.

39Y vosotros acostumbráis a que os suelte uno en la Pascua; ¿queréis que os suelte al rey de los judíos?

40Entonces gritaron nuevamente: A éste no; a Barrabás. ¡Y Barrabás era un ladrón!

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