Salmos 43
Biblia Serafín de Ausejo ›1Decide, Dios, de mí y defiende mi causa de la gente sin piedad; líbrame tú del astuto y del perverso.
2Tú eres, en verdad, mi divino refugio. ¿Por qué, pues, me rechazas? ¿Por qué tendré que andar sombrío, con la opresión del adversario?
3Manda tu luz y tu verdad que ellas me hagan de guía: me llevarán a tu montaña santa, al lugar de tu morada.
4Entonces entraré hasta el altar de Dios, del Dios que produce mi alegría. Te alabaré con arpa, oh Señor y mi Dios.
5¿Por qué estás abatida, oh alma mía, y murmuras en mí? Confía en el Señor: podré aún alabarlo, él, alegría de mi rostro, él, mi Dios.