Salmos 4
Biblia Serafín de Ausejo ›1Del director; con instrumentos de cuerda. Salmo, de David. Al invocarte atiéndeme, oh Dios, mi liberador. Tú eres quien me alivia en las angustias: apiádate y escucha mi plegaria.
2¿Hasta cuándo, hijos de hombre, mi honor es deshonor; vuestro amor, de lo vacío; vuestra búsqueda, de engaño? Selah
3Sabed que el Señor distingue a sus amados, que él me escucha al invocarle.
4Temblad y no pequéis, meditad en vuestros lechos en silencio; Selah
5ofreced ofrendas justas y confiad en el Señor.
6Muchos son los que dicen: ¿Quién nos dará a ver fortuna? Levanta, tú, Señor, ante nosotros la luz de tu presencia.
7Tú produces en mí más alegría que la suya, cuando abundan en su trigo y en su mosto.
8En paz, todo a un tiempo, yo me acuesto y me duermo, porque tú, Señor, me aposentas aparte y en seguro.