Salmos 121
Biblia Serafín de Ausejo ›1Canto gradual. Alzo mis ojos hacia las montañas, ¿de qué parte podrá llegar mi ayuda?
2Mi ayuda viene del Señor, hacedor de los cielos y la tierra.
3El no permite que tus pies resbalen, tu custodio no duerme;
4no duerme, cierto, ni dormita el guardián de Israel.
5El Señor es tu custodio, él es tu sombra, al lado de tu diestra.
6Ni podrá, durante el día, el sol herirte, ni la luna de noche:
7de todo mal él te preserva y protege tu vida.
8El Señor guarda tus idas y venidas, desde ahora, para siempre.