Baruc 5
Biblia Serafín de Ausejo ›1Despójate, Jerusalén, de tu saco de luto y aflicción, vístete para siempre del esplendor de la gloria de Dios.
2Envuélvete en el manto de la justicia de Dios, ponte en la cabeza la mitra de la gloria del Eterno;
3porque Dios mostrará tu esplendor a todo lo que hay bajo el cielo.
4Tu nombre será para siempre ante Dios: "Paz de justicia y gloria de piedad".
5Levántate, Jerusalén, ponte de pie sobre la altura y mira hacia oriente
6Salieron de ti a pie, llevados por sus enemigos; ahora te son devueltos por Dios, traídos con gloria, como hijos de reyes.
7Porque Dios decidió allanar toda alta montaña y las colinas eternas, rellenar los barrancos hasta nivelar la tierra, para que Israel camine seguro bajo la gloria de Dios.
8Hasta las selvas y los árboles aromáticos darán sombra a Israel por orden de Dios.
9Porque Dios conducirá felizmente a Israel a la luz de su gloria, con la bondad y la justicia que vienen de él. Copia de la carta que envió Jeremías a los que iban a ser llevados cautivos a Babilonia por el rey de los babilonios, para comunicarles lo que Dios le había encargado.