Zacarías 12
Biblia de Nuestro Pueblo ›1¡Levántate, espada,contra mi pastor,contra mi ayudante!-oráculo del Señor Todopoderoso-.Hiere al pastor,que se dispersen las ovejas;volveré mi manocontra los pequeños.
2En todo el país -oráculo del Señor-dos tercios serán arrancadosy perecerán,y quedará sólo un tercio.
3Ese tercio lo pasaré por fuego,lo purificaré como al oro,lo limpiaré como a la plata.Después me llamaráy yo le contestaré;diré: Son mi pueblo,y ellos dirán: El Señor es mi Dios.
4Aquel día Oráculo. Palabra del Señor para Israel. Oráculo del Señor que desplegó el cielo, cimentó la tierra y formó el espíritu del hombre dentro de él.
5Miren: voy a hacer de Jerusalén una copa embriagadora para todos los pueblos vecinos; también Judá estará en el asedio de Jerusalén.
6En aquel día haré de Jerusalén una piedra muy pesada para todos los pueblos: cuando se alíen contra ella todas las naciones del mundo, el que intente levantarla se herirá con ella.
7Aquel día -oráculo del Señor-haré que se espanten los caballosy se asusten los jinetes;pondré mis ojos en Judáy cegaré los caballosde los paganos.
8Las tribus de Judá se dirán:Los vecinos de Jerusaléncobran fuerzasgracias al Señor Todopoderoso,su Dios.
9Aquel día haré de las tribus de Judáun incendio en el bosque,una antorcha entre la paja,devorarán a derecha e izquierdaa todos los pueblos vecinos.Mientras Jerusalénseguirá habitada en su sitio.
10El Señor salvará las tiendas de Judácomo antiguamente:así ni la dinastía davídicani los vecinos de Jerusalénmirarán con orgullo a Judá.
11Aquel día escuchará el Señora los vecinos de Jerusalén:el más insegurose sentirá fuerte como David,el sucesor de David será un dios,como un ángel del Señoral frente de ellos.
12En aquel día me dispondréa aniquilara todas las nacionesque invadan Jerusalén.
13Sobre la dinastía davídicay los vecinos de Jerusalénderramaré un espíritude gracia y de súplica.Al mirarme traspasadopor ellos mismos,harán duelo como por un hijo único,llorarán como se lloraa un primogénito.
14Aquel día el luto de Jerusalénserá tan grandecomo el de Hadad-Rimón,en el valle de Meguido.