Salmos 79
Biblia de Nuestro Pueblo ›144; 74; 102 Oh Dios, los paganos han invadido tu heredad,han profanado tu santo templo,han reducido Jerusalén a ruinas.
2Echaron los cadáveres de tus siervoscomo pasto a las aves del cielo,la carne de tus leales a las fieras de la tierra.
3Derramaron su sangre como aguaen torno a Jerusalén,sin que nadie los sepultara.
4Fuimos la irrisión de nuestros vecinos,burla y oprobio de quienes nos rodean.
5¿Hasta cuándo, Señor, estarás enojado?, ¿para siempre?,¿hasta cuando arderán tus celos como fuego?
6Derrama tu furor, oh Dios,sobre los paganos que no te reconocen,y sobre los reinos que no invocan tu Nombre;
7porque han devorado a Jacob,han asolado su mansión.
8No nos imputes los delitos de los antepasados,que tu ternura se apresure a alcanzarnos,porque estamos totalmente abatidos.
9Socórrenos, Dios Salvador nuestro,por el honor de tu Nombre;líbranos y perdona nuestros pecados,en atención a tu Nombre.
10¿Por qué han de decir los paganos:Dónde está su Dios?Que ante nuestros ojosse muestre a los paganosla venganza de la sangrede tus servidores derramada.
11Lleguen a tu presencialos lamentos de tus cautivos,con tu inmenso podersalva a los condenados a muerte.
12¡Devuelve siete veces más a nuestros vecinosla afrenta con que te afrentaron, Señor.
13Y nosotros, pueblo tuyo, ovejas de tu rebaño,te daremos gracias siempre,y cantaremos tus glorias por generaciones.