Isaías 47
Biblia de Nuestro Pueblo ›1Humillación de Babilonia y de sus magosJr 50s; Ez 28; Ap 18 Baja, siéntate en el polvo,joven Babilonia;siéntate en tierra, sin trono,capital de los caldeos,que ya no te volverán a llamarblanda y refinada.
2Agarra un molino, muele harina,quítate el velo, alza las faldas,descubre el muslo, cruza los canales,
3aparezca tu desnudez,véanse tus vergüenzas.Tomaré venganza inexorable.
4Nuestro redentor,que se llama el Señor Todopoderoso,el Santo de Israel, dice:
5Siéntate y calla,entra en las tinieblas,capital de los caldeos,que ya no te llamarán Emperatriz.
6Airado contra mi pueblo,profané mi herencia,la entregué en tus manos:no tuviste compasión de ellos,abrumaste con tu yugo a los ancianos,
7diciéndote:Seré señora por siempre jamás,sin considerar esto,sin pensar en el desenlace.
8Pero ahora escúchalo,sedienta de placeres,que reinabas confiada,que te decías: Yo y nadie más.No me quedaré viuda,no perderé a mis hijos.
9Las dos cosas te sucederán,de repente en un solo día:viuda y sin hijos te verás a la vez,a pesar de tus muchas brujeríasy del gran poder de tus sortilegios.
10Tú te sentías segura en tu maldad,diciéndote: Nadie me ve;tu sabiduría y tu cienciate han trastornado,mientras pensabas: Yo y nadie más.
11Porque vendrá sobre ti una desgraciaque no sabrás conjurar,caerá sobre ti un desastredel que no te podrás librar;vendrá sobre ti de repenteuna catástrofe que no te imaginabas.
12Insiste en tus sortilegios,en tus muchas brujerías,que han sido tu tarea desde joven;quizá te aprovechen,quizá los espantes.
13Estás harta de consejos:que se levanten y te salvenlos que conjuran el cielo,los que observan las estrellas,los que pronostican cada meslo que te va a suceder.
14Míralos convertidos en paja:el fuego los consumey no pueden librarsedel poder de las llamas;ni siquiera son brasas para calentarseni hogar para sentarse enfrente.
15En eso han terminadoaquellos con quienes traficabas,con quien te atareabas desde joven:cada uno se pierde por su lado,y no hay quien te salve.