Isaías 40
Biblia de Nuestro Pueblo ›1La Buena Noticia52,7-10 Consuelen,consuelen a mi pueblo,dice su Dios:
2hablen al corazón de Jerusalén,anúncienleque se ha cumplido su condenay está pagado su crimen,ya que de la mano del Señorha recibidodoble castigo por sus pecados.
3Una voz grita: En el desiertopreparen un camino al Señor;tracen en la llanuraun sendero para nuestro Dios;
4que los valles se levanten,que montes y colinas se aplanen,que lo torcido se enderecey lo escabroso se nivele;
5y se revelará la gloria del Señory la verántodos los hombres juntos-ha hablado la boca del Señor-.
6Dice una voz: Grita.Respondo: ¿Qué debo gritar?Toda carne es hierbay su belleza como flor campestre:
7se seca la hierba,se marchita la flor,cuando el aliento del Señorsopla sobre ellos;
8se seca la hierba,se marchita la flor,pero la Palabra de nuestro Diosse cumple siempre.
9Súbete a un monte elevado,mensajero de Sión;alza fuerte la voz,mensajero de Jerusalén;álzala, no temas,di a las ciudades de Judá:Aquí está su Dios.
10Miren,el Señor Dios llega con poder,y su brazo manda.Miren, viene con él su salario,delante de él su recompensa.
11Como un pastorque apacienta el rebaño,su brazo lo reúne,toma en brazos los corderosy hace recostar a las madres.
12Polémica de Dios con los ídolos41,21-29; 44,6-8; Sab 13-15 ¿Quién ha medido a puñados el mar,o mensurado a palmos el cielo,o a cuartillos el polvo de la tierra?¿Quién ha pesadoen la balanza los montesy en la báscula las colinas?
13¿Quién ha medidoel Espíritu del Señor?¿Quién le ha sugerido su proyecto?
14¿Con quién se aconsejópara entenderlo,para que le enseñarael camino exacto?,¿para que le enseñara el sabery le sugiriese el método inteligente?
15Miren, las nacionesson gotas de un baldey valen lo que el polvillo de balanza.Miren, las islaspesan lo que un grano,
16el Líbano no basta para leña,sus fieras no bastanpara el holocausto.
17Frente a él las nacionestodas son como si no existieran,para él no cuentanabsolutamente nada.
18¿Con quién podránustedes comparar a Dios,qué imagen van a contraponerle?
19¿La estatua que funde el escultory el orfebre recubre de oroy le suelda cadenas de plata?
20El demasiado modestopara hacer esa ofrendaescoge una madera incorruptible,se busca un hábil escultorque le haga una estatuaque no se mueva.
21¿No saben, no lo han oído,no se lo han anunciadode antemano;no lo han comprendidodesde la fundación del mundo?
22El que se sientasobre la cúpula de la tierra-sus habitantesparecen saltamontes-;el que tendió como toldo el cieloy lo desplegócomo tienda que se habita;
23el que reduce a nada a los príncipesy convierte a los gobernantesen nulidad:
24apenas plantados,apenas sembrados,apenas arraigan sus brotes en tierra,sopla sobre ellos y se marchitan,y el vendavallos arrebata como paja.
25¿A quién podrán compararme?¿A quién me asemejo?-dice del Santo-.
26Levanten los ojos a lo alto y miren:¿quién creó aquello?El que cuenta y despliega su ejércitoy a cada uno lo llama por su nombre;tan grande es su poder,tan robusta su fuerza,que no falta ninguno.
27Polémica de Dios con el pueblo43,22-28; 45,9-14; 50,13 ¿Por qué andas hablando, Jacob,y diciendo, Israel:Mi suerte está oculta al Señor,mi Dios ignora mi causa?
28¿Acaso no lo sabes,es que no lo has oído?El Señor es un Dios eternoy creó los confines del mundo.No se cansa, no se fatiga,es insondable su inteligencia.
29Él da fuerza al cansado,acrecienta el vigor del inválido;
30aun los muchachosse cansan, se fatigan,los jóvenes tropiezan y vacilan;
31pero los que esperan en el Señorrenuevan sus fuerzas,echan alas como las águilas,corren sin cansarse,marchan sin fatigarse.