Oseas 1
Biblia Latinoamericana (1972) ›0Introducción Libro de O S E A S ᴺ ↣ ˡⁿᵗʳᵒᵈᵘᶜᶜⁱᵒⁿ Oseas encabeza a los "Profetas Menores".ꚜ Menores lo son si se mide por el largo de sus libros. Pero también es cierto que muchos de ellos no han tenido en la tradición el mismo peso que los tres "Grandes". Oseas ha tenido en contra suya que era de Israel, el Reino del Norte, y que todas sus profecías se referían a dicha nación; esto no facilitó su reconocimiento por los judíos de Jerusalén que reunieron los escritos proféticos. Merece, sin embargo, una mención muy especial por ser el primero que conoció a Yavé como el amante de Israel. Dios lo llamó para advertir en su nombre a un pueblo idólatra y materializado, y le pidió hablar, no sólo el lenguaje de Dios Sabaot, Señor de Israel, sino también el del esposo traicionado. Esa era una gran novedad. Grandes profetas que vinieron después de Oseas: Jeremías, el Segundo-Isaías, Ezequiel iban a retomar esta primera proclamación de Dios-amante. Una nueva visión de la alianza, unión y comunión de Dios con la humanidad, saldría de ahí, pasando a ser uno de los rasgos más decisivos de la fe judía, y luego, cristiana. Para un tal mensaje, no era suficiente que el profeta supiera expresar con figuras humanas la forma divina de mirar a los hombres. La profecía auténtica no es cosa de palabras y de literatura, y era necesario que el profeta hubiese experimentado en carne propia lo que Dios siente y vive, en cierto sentido, tan realmente como nosotros. El primer profeta de Dios-amante fue un profeta engañado por su esposa, a la que, a pesar de sus infidelidades, no dejó de amar. Oseas empezó a predicar como en el año 746, es decir, al final del próspero reino de Jeroboam II, en Israel del Norte. Inmediatamente después iban a empezar los veinte años de decadencia que tendrían por conclusión la toma de Samaria y el destierro de sus habitantes (año 721). — El libro de Oseas comienza con el relato de su problema conyugal. De allí saca una lección para Israel, infiel a Yavé (cc. 1-3). — Después, en los capítulos 4-13, se mezclan reproches, amenazas, invitaciones a la conversión y anuncio del destierro. Oseas, sin embargo, comprende que Dios es un educador y que no permite sin razón las desgracias y aun la destrucción de la nación. Israel va a volver a ser lo que era cuando Yavé lo tomó de la mano al sacarlo de Egipto: será un pueblo pobre y humilde, capaz de seguir a su Dios con fe y amor: . ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972.
1¹ ↠ Esta es la palabra de Yavé que fue dirigida a Oseas, hijo de Beeri, en el tiempo que reinaron Ozías, Jotam, Ajaz y Ezequías en Judá, y Jeroboam, hijo de Joás, en Israel
2CÁSATE CON UNA MUJER QUE SE PROSTITUYE ᴺ [ Os 1:2 ] ᶜᶠ Jer 2:20 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ² ↠ Cuando Yavé comenzó a hablar por medio de Oseas, le dijo al profeta: "Vete y cásate con una de esas mujeres que se entregan a la prostitución sagrada y ten hijos de esa prostituta. Porque el país se está prostituyendo al apartarse de Yavé.» [ Os 1:2 ] Yavé pide a Oseas que tome por esposa a una de esas mujeres que participaban, a veces sólo por algún tiempo, en la “prostitución sagrada”. A ellas acudían los que deseaban recibir los favores del dios Baal sobre sus siembras y ganados. El caso era muy frecuente en Israel y no escandalizaba sino a los verdaderos fieles de Yavé. Por eso, Oseas empieza su matrimonio con amor grande, a sabiendas de que posiblemente le será infiel. Oseas está íntimamente desgarrado, siempre a la espera de un cambio de actitud de esa mujer liviana e idólatra, pero devorado por los celos y el enojo, cansado de perdonar constantemente. La seguirá amando y logrará finalmente rescatarla con su amor tan grande y misericordioso. {C}La familia de Jehú (4): Jeroboam será el último rey de esa dinastía. {C}Ponle el nombre de No-Amada (6). Aquí Oseas da a sus hijos un nombre que debe asombrar a toda la gente y por eso mismo confirmará lo que les está enseñando: Israel será derrotado en el valle de Jezrael; es un pueblo al que Yavé no ama ni reconoce como suyo. El versículo 7 fue seguramente agregado por los judíos que recopilaron las palabras de Oseas; habían visto el derrumbe de Israel anunciado por Oseas, mientras ellos sobrevivían. Fijarse en {C}tampoco Yo Soy (9), hay allí una alusión al nombre de Yavé (Ex 3,15). Después de Oseas, los profetas emplearán los términos “prostitución” y “adulterio” para referirse a la idolatría. Véase Jeremías 2,2; 31,1; Ezequiel 16,23. Pero también dirán que Dios llama a Israel para que sea su esposa: Isaías 50,1; 54,6; 62,4 y el Cantar. Esta certeza de que Dios llama a los hombres a una alianza de amor y fidelidad atraviesa toda la Biblia, y en el último de sus libros vemos a la Jerusalén celestial, imagen de la Iglesia y de la humanidad rescatada, saliendo al encuentro de su esposo (Ap 21). El párrafo 2,1-3 no está en su lugar: debería leerse después del capítulo 3. {C}Mi pueblo y Amadas: son el reverso de los nombres dados en 1,6 y 1,9. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
3³ ↠ Fue, pues, y tomó a Gomer, hija de Diblayim. Ella quedó esperando y le dio luego un hijo.
4[ Os 1:4 ] ᶜᶠ 2Re 9:1 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁴ ↠ Yavé entonces le dijo: «Ponle el nombre de Jezrael , porque dentro de poco haré pagar a los reyes de la familia de Jehú la sangre que derramó en Jezrael y no habrá más reyes en Israel.
5⁵ ↠ Aquel día yo haré que Israel sea derrotado en el valle de Jezrael.»
6[ Os 1:6 ] ᶜᶠ Jer 31:33 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁶ ↠ Nuevamente Gomer quedó embarazada y dio a luz una niña. Y Yavé dijo a Oseas: «Ponle el nombre de No Amada , porque yo no seguiré teniendo más compasión de Israel para seguir perdonándolo.»
7⁷ ↠ Pero tendré compasión de la casa de Judá y los salvaré por Yavé su Dios; los salvaré sin usar el arco ni la espada, ni la guerra ni los carros ni los caballos.
8⁸ ↠ Cuando la niña ya estaba grandecita, Gomer quedó embarazada otra vez y dio a luz otro hijo.
9[ Os 1:9 ] ᶜᶠ Éx 3:14 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁹ ↠ Y dijo Yavé: «Ponle el nombre de No mi Pueblo , porque ustedes no son mi pueblo y tampoco Yo Soy para ustedes.» {1}