Números 11
Biblia Latinoamericana (1972) ›1¹ ↠ El pueblo murmuró malvadamente a los oídos de Yavé. Yavé lo oyó y se enojó: se encendió el fuego de Yavé contra el pueblo y devoró las primeras tiendas del campamento. [ Nm 11:1 ] En este capítulo se juntan dos tradiciones: - — Una referente a las codornices y al maná, parecida a la de Exodo 16. - — Otra, sobre el don del “Espíritu de Yavé” a los ancianos, o sea, a los jefes de Israel. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
2² ↠ Entonces el pueblo le suplicó a Moisés. Moisés intercedió ante Yavé y el fuego se apagó.
3³ ↠ A ese lugar se le dio el nombre de Tabera porque se había encendido contra ellos el fuego de Yavé.
4⁴ ↠ El montón de gente extraña que se encontraba en medio de los Israelitas sólo pensaba en comer, y hasta los mismos israelitas se pusieron a quejarse. Decían: «¿Quién nos dará carne para comer?»
5⁵ ↠ ¡Cómo echamos de menos el pescado que gratuitamente comíamos en Egipto, los pepinos, melones, puerros, cebollas y ajos.
6⁶ ↠ Ahora tenemos la garganta seca, y no hay nada, absolutamente nada más que ese maná en el horizonte!
7⁷ ↠ El maná era como la semilla del cilantro, se parecía a un manojo de malvavisco.
8⁸ ↠ La gente del pueblo se dispersaba para recogerlo, luego lo molían entre dos piedras o lo machacaban en un mortero. Después lo cocían en una olla y hacían con él tortillas. Su sabor era parecido al de una tortilla con aceite.
9⁹ ↠ Por la noche, apenas caía el rocío sobre el campamento, caía también el maná.
10¹⁰ ↠ Moisés oyó que el pueblo lloraba, cada familia a la entrada de su tienda, mientras ardía la cólera de Yavé. Moisés se afectó mucho por eso.
11[ Núm 11:11 ] ᶜᶠ Éx 32:11 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹¹ ↠ Le dijo a Yavé: «¿Por qué tratas tan mal a tu servidor? ¡No me has hecho ningún favor al imponerme la carga de todo este pueblo!
12¹² ↠ ¿Soy yo acaso quien lo dio a luz para que me digas: Llévalo en tu seno, como la nodriza lleva a su bebé, al país que prometiste bajo juramento a nuestros padres?
13¹³ ↠ Todo el pueblo viene a mí para decirme: ¡Danos carne, queremos comerla! Pero, ¿de dónde voy a sacar carne para dársela? [ Núm 11:13 ] {N} LAS CODORNICES Dijimos en el comentario que en este capítulo se combinaron dos tradiciones: la del maná y la relativa a los ancianos, que de hecho son los jueces (Ex 18; Dt 1:9). Salta a la vista que el hilo del relato pasa de las quejas del pueblo en 1-6 a los versículos 18-23 y a su conclusión en 31-35. Esa tradición del maná debió haber sido muy antigua a juzgar por los versículos 7-9 que guardaron el contacto con la realidad (como Ex 16:14 y 31): el mana era una especie de resina que se recogía por debajo o por encima de algunos arbustos. En cuanto a las codornices, compárese con Ex 16:12 yj Num 11:18. Esta historia del pueblo que quiere carne es en la Biblia uno de los ejemplos de que Dios juega con lo que le pedimos. No basta con decir Dios escucha nuestras plegarias cuando él juzga que lo que le pedimos será útil para nosotros, pues si no nos oye es porque necesitamos otra cosa. Dios nos conduce por un camino en el que debemos aprender a conocernos a nosotros mismos y también a conocerlo a él. Sólo él sabe lo que hay en nuestras peticiones y lo que hay en el fondo de nuestro deseo. Allí es donde él quiere trabajar. Habrá muchas veces en que la oración hecha con fe será acogida y en que se reconocerá la generosidad de Dios, pero habrá otras en que nadie podrá dar una explicación como aconteció con esas codornices que llegan por milagro y que inmediatamente provocan la muerte: una vez más debemos aquí callarnos ante el misterio, o la santidad de Dios. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ
14¹⁴ ↠ ¡No puedo conducir solo a todo este pueblo, es demasiado peso para mí!
15¹⁵ ↠ Si así es como me quieres tratar, mejor mátame, te lo ruego; con eso me harías un favor y me vería libre de esta desgracia!»
16[ Núm 11:16 ] ᶜᶠ Éx 18:21 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁶ ↠ Yavé le respondió a Moisés: «Júntame setenta ancianos de Israel, hombres de los que sabes que son ancianos y escribas de su pueblo, y llévalos a la Tienda de las Citas. Que se paren a tu lado.
17¹⁷ ↠ Bajaré y hablaré contigo; luego tomaré de mi espíritu que está en ti y se lo pondré a ellos. Llevarán contigo la carga del pueblo y ya no tendrás que llevarla solo.
18¹⁸ ↠ Dirás al pueblo: Santifíquense para mañana, comerán carne ya que vinieron a llorar a los oídos de Yavé. Pues ustedes dijeron: ¿Quién nos dará carne para comer? ¡Estábamos tan bien en Egipto! Yavé les dará carne y la comerán.
19¹⁹ ↠ La comerán no sólo uno o dos, o siquiera cinco, diez o veinte días,
20²⁰ ↠ sino todo un mes, hasta que les salga por las narices y sientan asco de ella. Porque menospreciaron a Yavé que está en medio de ustedes cuando vinieron a llorar ante él, diciéndole: ¿Por qué salimos de Egipto?»
21²¹ ↠ Moisés dijo: «El pueblo al que pertenezco consta de seiscientos mil hombres de a pie, y tú dices: ¿¡Les voy a dar carne y la comerán todo un mes!?
22[ Núm 11:22 ] ᶜᶠ Jn 6:7; ᶜᶠ Jn 6:9 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²² ↠ Si se mataran para ellos rebaños de ovejas y de bueyes, ¿tendrían bastante? Si se recogieran para ellos todos los pescados del mar, ¿sería suficiente?»
23[ Núm 11:23 ] ᶜᶠ Is 50:2; ᶜᶠ Jer 32:17; ᶜᶠ Ez 12:25 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²³ ↠ Yavé le dijo a Moisés: «¡Así que la mano de Yavé es muy corta! Ahora verás si mi palabra se cumple o no.»
24YAVÉ DA SU ESPÍRITU A LOS JEFES DE ISRAEL ᴺ ²⁴ ↠ Moisés salió y transmitió al pueblo las palabras de Yavé: Reunió a setenta hombres de entre los ancianos del pueblo, que se pusieron de pie alrededor de la Tienda. [ Núm 11:24 ] {N} LOS ANCIANOS El Exodo 18 veía el origen de los jueces, o Ancianos, en una sugerencia del suegro madianita de Moisés. Aquí, en cambio, es Dios quien lo ordena. Como sea, estos ancianos serán la autoridad con más profundas raíces en la tradición israelita. En tiempos de los reyes, el poder central va a reducir su rol y los manipulará, como se ve en 1Re 21:8-12. Volverán a ocupar el primer lugar durante el Exilio en Babilonia, como se puede ver en Ezequiel (8:1; 14:1; 20:1). De vuelta del Exilio su autoridad se combinará con la de los sacerdotes: el sanedrín o consejo supremo del pueblo judío en tiempos del Nuevo Testamento estará compuesto por sacerdotes, ancianos y maestros de la Ley. De hecho, esos ancianos son los jefes de las más importantes familias. Pero, fuera de Palestina, en todas las comunidades diseminadas entre las naciones, los sacerdotes no desempeñarán un rol activo, ya que el Templo no está allí, y quienes tendrán la autoridad en las sinagogas serán los ancianos. Los ancianos expresan la idea de un pueblo de Dios hecho de comunidades, en que los jefes no se sienten superiores a la comunidad y los problemas se solucionan en forma humana más que administrativa. Están al opuesto de una autoridad que pretende imponerse desde arriba. La Biblia reserva el derecho del rey y del sumo sacerdote, elegidos de Dios, pero mantiene una actitud crítica cuando un jefe pretende hacerse el dueño del pueblo de Dios (1Sam 8:11; 2Sam 24; 1Re 12). El día que el Apocalipsis nos muestre al pueblo de Dios congregado en el cielo para recibir a Cristo que se presenta victorioso, veinticuatro ancianos son sus representantes y están sentados alrededor del trono: ya no se habla de reyes (Ap 4:4). No olvidemos que en la Iglesia primitiva, la autoridad de los apóstoles, auténticos testigos de Cristo y de la fe, no disminuía en nada la de los ancianos. Para elegirlos se seguía el modelo de las sinagogas; presidían la comunidad y su eucaristía, pero el hecho de que la palabra {C} anciano haya tenido el mismo sentido que {C} presbítero no significa en absoluto que hayan sido los equivalentes a los "presbíteros" de hoy. En el N.T. los apóstoles son fieles al espíritu comunitario del pasado y al mismo tiempo conscientes de su autoridad como testigos de Cristo; no por casualidad Pedro y Juan se dan a sí mismos el título de ancianos (1P 5:1; 2Jn 1; 3Jn 1). La comunicación del espíritu a los ancianos entraña varias enseñanzas. Por una parte, las autoridades del pueblo de Dios no pueden decidir más que bajo la inspiración de la sabiduría divina; pero también el espíritu que reciben los ancianos es aquel mismo que residía en Moisés, y esto significa que nadie podrá cambiar las bases de la revelación. Puede sorprendernos el que el Deuteronomio prevea la venida del Profeta al que todos deberán escuchar: gracias a este texto se queda abierto el porvenir, y si bien Jesús recuerde la inspiración divina de la Ley, no por eso se creerá obligado a quedarse dentro de los marcos de Moisés. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ [ Nm 11:24 ] El primer conocimiento que los israelitas tuvieron del Espíritu de Dios, lo sacaron de la actuación de los profetas. Estos eran hombres que sabían algo de los secretos de Dios, hombres a quienes Dios participaba algo de su sabiduría, hombres que en ciertas ocasiones disponían de una fuerza irresistible. Por su actuación, los israelitas comprendieron que Dios comunicaba su espíritu a manera de un viento violento e imprevisto (en hebreo la misma palabra significa espíritu y viento). Ver al respecto 1 Sam 10,1-13 y 19,18-24. Este relato nos enseña que son muy diversas las actuaciones del Espíritu (ver 1 Cor 12 y 14). Una cosa es decir y hacer cosas extrañas, hablar en lenguas, etc. Otra cosa, más importante, es el haber recibido el cargo de dirigir y de enseñar al pueblo de Dios. De Moisés, representante de Dios (que no hablaba en lenguas ni {C}profetizaba con trances), el Espíritu se derrama sobre los inspirados. El suceso de Eldad y Medad muestra que no siempre Dios comunica su espíritu a través de los canales oficiales. Bien es cierto que Eldad y Medad estaban en la lista, pero no estaban junto a Moisés. Así, pues, las autoridades del pueblo de Dios no deberán extrañarse si el Espíritu se comunica a veces allí donde ellos no están o sin pedirles permiso: éste será el caso de Cornelio (He 10) y de Pablo (He 9). {C}Ojalá que todo el pueblo fuera profeta... les diera a todos su espíritu (29) (ver Jl 3,1 y He 2,17). ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
25[ Núm 11:25 ] ᶜᶠ 1Sam 10:9; ᶜᶠ 1Sam 19:20; ᶜᶠ 2Re 2:9 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁵ ↠ Entonces Yavé bajó en la nube y habló, luego tomó del espíritu que estaba en Moisés y lo puso en los setenta hombres ancianos. Cuando el espíritu se posó sobre ellos, se pusieron a profetizar, pero después no lo hicieron más.
26²⁶ ↠ Dos hombres se habían quedado en el campamento, el primero se llamaba Eldad y el otro, Medad; el espíritu se posó sobre ellos. Pertenecían a los inscritos, pero no habían ido a la Tienda, y profetizaron en el campamento.
27²⁷ ↠ Un muchacho corrió para anunciárselo a Moisés: «Eldad y Medad están profetizando en el campamento».
28[ Núm 11:28 ] ᶜᶠ Mc 9:38 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁸ ↠ Josué, hijo de Nun, servidor de Moisés desde su juventud, tomó la palabra: «¡Mi señor Moisés, prohíbeselo!»
29[ Núm 11:29 ] ᶜᶠ Jl 3:1; ᶜᶠ Hch 2:1 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁹ ↠ Pero Moisés le respondió: «¿Así que te pones celoso por mí? ¡Ojalá que todo el pueblo de Yavé fuera profeta, que Yavé les diera a todos su espíritu!»
30³⁰ ↠ Después de eso, Moisés regresó al campamento junto con los ancianos de Israel.
31[ Núm 11:31 ] ᶜᶠ Éx 16:12 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ³¹ ↠ Empezó a soplar un viento: venía de Yavé. El viento venía del mar y arrastraba codornices, las que dispersó por el campamento y sus alrededores hasta un día de camino. Las había por todo el derredor del campamento formando una capa de dos codos.
32³² ↠ El pueblo se levantó, y toda esa noche y todo el día siguiente se dedicó a recoger codornices. El que menos tenía había juntado diez grandes medidas. Las pusieron a secar alrededor del campamento.
33³³ ↠ Pero aún tenían la carne entre los dientes, y todavía no terminaban de masticarla, cuando la cólera de Yavé se encendió contra el pueblo. Yavé le asestó al pueblo un golpe tremendo.
34[ Núm 11:34 ] ᶜᶠ Dt 9:22 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ³⁴ ↠ A ese lugar se le dio el nombre de Quibrot-ha-taava, porque allí fueron enterrados los que se habían lanzado como hambrientos sobre la comida.
35³⁵ ↠ De Quibrot-ha-taava partió el pueblo para Jaserot.