Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Lucas 8

Biblia Latinoamericana (1972)

1LAS MUJERES QUE ACOMPAÑABAN A JESÚS ᴺ [ Lc 8:1 ] ᶜᶠ * Mt 9:35; ᶜᶠ * Mc 15:41; ᶜᶠ Mt 4:23; ᶜᶠ Lc 4:43 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹ ↠ Jesús iba recorriendo ciudades y aldeas predicando y anunciando la Buena Nueva del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce [ Lc 8:1 ] {C} JESUS Y LA CULTURA DE SU TIEMPO Véase el comentario de Mt 1,18 por lo que respecta a la situación de las mujeres en tiempos de Jesús y en la sociedad judía. Ningún maestro espiritual se hubiera atrevido a hablar con una mujer en público; las mujeres ni siquiera entraban en las sinagogas. Algunas mujeres habían interpretado la actitud y las palabras de Jesús como un llamado a la libertad y se integrarían al grupo de sus discípulos íntimos, sin hacer caso de comentarios malévolos. Jesús tampoco iba a hacer el menor caso de los prejuicios universalmente admitidos; vemos en eso un testimonio excepcional de libertad evangélica. Jesús pertenecía a una raza y a una cultura; era un judío de su época, y tanto sus palabras como sus actos se ajustaron a esa cultura; pero nunca adoptó los aspectos inhumanos de su cultura; no aceptó los prejuicios de su época con respecto a las mujeres, los pecadores, los paganos, etc. Su Evangelio es una levadura que transforma, invita a discernir y cuestiona toda cultura que realmente respete al hombre. {C}María de Magdala (pueblo a orillas del lago de Tiberíades) estará al pie de la cruz junto con María, esposa de Cleofás, madre de Santiago y de José. Estas dos, junto con {C}Juana, son las que recibirán el primer anuncio de la resurrección (Lc 24,10). ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ

2[ Lc 8:2 ] ᶜᶠ Jn 19:25; ᶜᶠ Lc 24:10; ᶜᶠ Lc 8:27; ᶜᶠ Mc 16:9; ᶜᶠ Mt 27:55 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ² ↠ y también algunas mujeres a las que había curado de espíritus malos o de enfermedades: María, por sobrenombre Magdalena, de la que habían salido siete demonios;

3[ Lc 8:3 ] ᶜᶠ * Mt 27:32; ᶜᶠ * Mc 15:21; ᶜᶠ * Lc 23:26; ᶜᶠ * Mt 27:38; ᶜᶠ * Mc 15:36; ᶜᶠ Lc 23:49 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ³ ↠ Juana, mujer de un administrador de Herodes, llamado Cuza; Susana, y varias otras que los atendían con sus propios recursos. [ Lc 8:3 ] A Jesús no le costó encontrar el lenguaje que entendía el pueblo sencillo, pues le pertenecía; pero también del ambiente más acomodado e instruido le llegaron amigos. Las mujeres, aquellas olvidadas de la sociedad religiosa, lo entendían muchas veces mejor por el solo hecho de que no observaban toda la vida y las personas con los lentes y las etiquetas de los partidos y de los dogmas. Jesús tuvo con varias de ellas una relación profunda: posiblemente María no fue para él menos que Pedro y Juan. Debido a que el tiempo le fue medido, no tuvo que defenderse de esos amigos y bienhechores que sin duda lo habrían monopolizado con el tiempo, tratando de dar a su evangelización las bases firmes y los apoyos sociales en los que confía la sabiduría humana. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ

4LA COMPARACIÓN DEL SEMBRADOR ᴺ [ Lc 8:4 ] ᶜᶠ * Mt 4:1; ᶜᶠ * Mt 13:1; ᶜᶠ * Lc 5:1 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁴ ↠ Un día se congregó un gran número de personas, pues la gente venía a verlo de todas las ciudades, y Jesús se puso a hablarles por medio de comparaciones o parábolas:

5⁵ ↠ «El sembrador salió a sembrar. Al ir sembrando, una parte del grano cayó a lo largo del camino, lo pisotearon y las aves del cielo lo comieron.

6⁶ ↠ Otra parte cayó sobre rocas; brotó, pero luego se secó por falta de humedad.

7⁷ ↠ Otra cayó entre espinos, y los espinos crecieron con la semilla y la ahogaron.

8[ Lc 8:8 ] ᶜᶠ Dt 29:3 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁸ ↠ Y otra cayó en tierra buena, creció y produjo el ciento por uno.» Al terminar, Jesús exclamó: «Escuchen, pues, si ustedes tienen oídos para oír.»

9[ Lc 8:9 ] ᶜᶠ * Mt 13:10; ᶜᶠ * Mc 4:10; ᶜᶠ * Mc 4:25; ᶜᶠ * Lc 8:18 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁹ ↠ Sus discípulos le preguntaron qué quería decir aquella comparación. [ Lc 8:9 ] Ver el comentario de Mt 13,1-23. {C}Aprendan lo que significa esta comparación. Muchas veces Jesús usa parábolas para explicar la situación que sus paisanos están viviendo. Y la comparación debe ayudarlos a tomar conciencia sobre hacia dónde están caminando. Muchos se habían entusiasmado al comienzo y después de un tiempo se habían alejado, así que cabía preguntarse: si solamente unos pocos se habían interesado, ¿cómo hablar de una venida del Reino de Dios? El Evangelio ha recordado la explicación de Jesús referente a los diferentes terrenos en que cae la semilla. Pero quedaba mucho más por explicar. Y en primer lugar los oyentes debieron haberse extrañado de esta comparación del Reino de Dios con algo que se siembra. Pues a lo largo de la Historia Sagrada se había sembrado abundantemente y lo que esperaban los contemporáneos de Jesús era una{C} cosecha (ver Ap 14,15). Como los contemporáneos de Jesús, nosotros también queremos cosechar, o sea, gozar de los frutos del Reino de Dios, que son la paz social, la justicia y la felicidad. Y muchos se extrañan de que, veinte siglos después de Cristo, los hombres sigan aún tan malos. Pero aunque el Reino de Dios ya esté en medio de nosotros, no por eso vamos a gozar de sus frutos. El Reino de Dios está donde Dios reina, y Dios está reinando ahí donde puede actuar como Padre y donde sus hijos reconocen los proyectos que tiene sobre ellos. A partir de ese momento, las personas van madurando de mil maneras, y al mismo tiempo va madurando la conciencia social. Las personas toman conciencia de su dignidad y de su destino común, a pesar de que les parezca más imposible cada día conseguir sus metas. {C}REINO DE DIOS O REINADO DE DIOS Jesús hablaba en arameo, idioma que tiene el mismo término para designar tres cosas distintas: {C}reino, o sea, el lugar donde Dios actúa en forma soberana; {C}reinado, o sea, el hecho de que Dios actúe en forma soberana;{C} realeza, o sea, la dignidad de Dios soberano. A menudo Jesús habla del reino propiamente dicho: “no entrarán en el Reino de Dios”. En otros lugares el sentido es discutible, como, por ejemplo, en el Padrenuestro. ¿Debemos decir: “Venga tu Reino”, o: “Venga tu reinado”? En estas parábolas, llamadas tradicionalmente {C}parábolas del Reino, los dos sentidos van juntos. La gran novedad que proclamaba Jesús era la llegada de tiempos totalmente diferentes a los vividos anteriormente por los judíos. Ciertamente Dios estuvo siempre presente en toda la historia humana, especialmente en la de Israel, pero ahora venía de otra manera. Primero, porque Jesús estaba revelando a los hombres el verdadero rostro de Dios; segundo, porque Jesús resucitado empezaría a orientar soberanamente la historia humana, siendo {C}Señor de vivos y de muertos. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ

10[ Lc 8:10 ] ᶜᶠ Is 6:10 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁰ ↠ Jesús les contestó: «A ustedes se les concede conocer los misterios del Reino de Dios, mientras que a los demás les llega en parábolas. Así, pues, mirando no ven y oyendo no comprenden.

11[ Lc 8:11 ] ᶜᶠ * Mt 13:18; ᶜᶠ * Mc 4:13 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹¹ ↠ Aprendan lo que significa esta comparación: La semilla es la palabra de Dios.

12¹² ↠ Los que están a lo largo del camino son los que han escuchado la palabra, pero después viene el diablo y la arranca de su corazón, pues no quiere que crean y se salven. [ Lc 8:12 ] Lucas manifiesta aquí su centro de interés: {C} no quiere que crean y se salven. Olvidando tanto al Sembrador como al hecho de la siembra, se fija en que no hay salvación sin fe, la cual requiere que se escuche la Palabra. De entrada identifica la semilla con la Palabra de Dios; asimismo al terminar la parábola, celebrará a los que escuchan la Palabra y la hacen realidad. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ

13¹³ ↠ Lo que cayó sobre la roca son los que, al escuchar la palabra, la acogen con alegría, pero no tienen raíz; no creen más que por un tiempo y fallan en la hora de la prueba.

14[ Lc 8:14 ] ᶜᶠ Lc 9:23 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁴ ↠ Lo que cayó entre espinos son los que han escuchado la palabra, pero las preocupaciones, la riquezas y los placeres de la vida los ahogan con el paso del tiempo y no llegan a madurar.

15[ Lc 8:15 ] ᶜᶠ Lc 21:19; ᶜᶠ 1Tes 1:3; ᶜᶠ 2Cor 1:6; ᶜᶠ 2Cor 6:4; ᶜᶠ 2Cor 12:12; ᶜᶠ Rom 5:3; ᶜᶠ Rom 8:25 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁵ ↠ Y lo que cae en tierra buena son los que reciben la palabra con un corazón noble y generoso, la guardan y, perseverando, dan fruto.

16[ Lc 8:16 ] ᶜᶠ * Mt 13:12; ᶜᶠ * Mc 4:21; ᶜᶠ * Mt 5:15; ᶜᶠ * Mt 10:26; ᶜᶠ * Mt 25:29; ᶜᶠ * Lc 11:33; ᶜᶠ * Lc 12:2; ᶜᶠ * Lc 6:38; ᶜᶠ * Lc 19:26; ᶜᶠ * Mt 6:22 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁶ ↠ Nadie enciende una lámpara para cubrirla con una vasija o para colocarla debajo de la cama. Por el contrario, la pone sobre un candelero para que los que entren vean la luz. [ Lc 8:16 ] {C} Fíjense bien en la manera como escuchan. En Lucas estas pequeñas parábolas vienen a confirmar la parábola del Sembrador y nos dicen que la mejor disposición para entrar más adelante es valorizar lo que uno ya recibió. El que recibió esta enseñanza como un secreto precioso debe hacerla suya de tal manera que pueda transmitirla a otros y ser luz para el mundo; y merecerá recibir una comprensión más profunda de las cosas de Dios. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ

17[ Lc 8:17 ] ᶜᶠ * Mt 10:26; ᶜᶠ * Lc 12:2; ᶜᶠ * Lc 21:18; ᶜᶠ * Mc 4:22 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁷ ↠ No hay nada escondido que no deba ser descubierto, ni nada tan secreto que no llegue a conocerse y salir a la luz.

18[ Lc 8:18 ] ᶜᶠ * Mt 13:10; ᶜᶠ * Mc 4:10; ᶜᶠ * Lc 8:9; ᶜᶠ * Mc 4:25; ᶜᶠ * Mt 25:14; ᶜᶠ * Lc 19:11; ᶜᶠ * Mt 13:12; ᶜᶠ * Mt 25:31; ᶜᶠ * Mc 13:34; ᶜᶠ * Lc 19:12; ᶜᶠ Lc 12:2; ᶜᶠ Mt 10:26 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁸ ↠ Por tanto, fíjense bien en la manera como escuchan. Porque al que produce se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener.» [ Lc 8:18 ] Echein...ouk euchein : Tener... no tener... esta expresión debe entenderse a partir del árbol que tiene o no tiene frutos. ᶜᶠ Lc 8:18; ᶜᶠ Mc 4:25; ᶜᶠ Mt 13:12; ᶜᶠ Mt 25:29. ᴾᵍʳ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᴾᵍʳ ᵒᵏ

19ESTÁN TU MADRE Y TUS HERMANOS ᴺ [ Lc 8:19 ] ᶜᶠ * Mc 3:31; ᶜᶠ * Mt 12:46 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁹ ↠ Su madre y sus hermanos querían verlo, pero no podían llegar hasta él por el gentío que había. [ Lc 8:19 ] Ver el comentario de Mc 3,31. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ

20²⁰ ↠ Alguien dio a Jesús este recado: «Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte.»

21[ Lc 8:21 ] ᶜᶠ Lc 11:28 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²¹ ↠ Jesús respondió: «Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.»

22LA TEMPESTAD CALMADA ᴺ [ Lc 8:22 ] ᶜᶠ * Mt 8:23; ᶜᶠ * Mc 4:35 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²² ↠ Un día subió Jesús a una barca con sus discípulos y les dijo: «Crucemos a la otra orilla del lago.» Y remaron mar adentro.

23²³ ↠ Mientras navegaban, Jesús se durmió. De repente se desencadenó una tempestad sobre el lago y la barca se fue llenando de agua a tal punto que peligraban.

24²⁴ ↠ Se acercaron a él y lo despertaron: «Maestro, Maestro, ¡estamos perdidos!» Jesús se levantó y amenazó al viento y a las olas encrespadas; se tranquilizaron y todo quedó en calma.

25²⁵ ↠ Después les dijo: «¿Dónde está su fe?» Los discípulos se habían asustado, pero ahora estaban fuera de sí y se decían el uno al otro: «¿Quién es éste? Manda a los vientos y a las olas, y le obedecen.»

26EL ENDEMONIADO Y LOS CERDOS ᴺ [ Lc 8:26 ] ᶜᶠ * Mc 5:1; ᶜᶠ * Mt 8:28 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁶ ↠ Llegaron a la tierra de los gerasenos, que se halla al otro lado del lago, frente a Galilea. [ Lc 8:26 ] Ver el comentario de Mc 5,1. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ

27²⁷ ↠ Acababa Jesús de desembarcar, cuando vino a su encuentro un hombre de la ciudad que estaba poseído por demonios. Desde hacía mucho tiempo no se vestía ni vivía en casa alguna, sino que habitaba en las tumbas.

28²⁸ ↠ Al ver a Jesús se puso a gritar y se echó a sus pies. Le decía a voces: «¿Qué quieres conmigo, Jesús, hijo del Dios Altísimo? Te lo ruego, no me atormentes.»

29[ Lc 8:29 ] ᶜᶠ Lc 11:24 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁹ ↠ Es que Jesús ordenaba al espíritu malo que saliera de aquel hombre. En muchas ocasiones el espíritu se había apoderado de él y lo había llevado al desierto. En esos momentos, por más que lo ataran con cadenas y grillos para somerterlo, rompía las ataduras.

30³⁰ ↠ Jesús le preguntó: «¿Cuál es tu nombre?» Y él contestó: «Multitud.» Porque muchos demonios habían entrado en él;

31³¹ ↠ y rogaban a Jesús que no les ordenara volver al abismo.

32³² ↠ Había en ese lugar un gran número de cerdos comiendo en el cerro. Los demonios suplicaron a Jesús que les permitiera entrar en los cerdos, y él se lo permitió.

33³³ ↠ Salieron, pues, del hombre para entrar en los cerdos, y toda la piara se precipitó de lo alto del acantilado, ahogándose en el lago.

34³⁴ ↠ Al ver los cuidadores lo que había ocurrido, huyeron y llevaron la noticia a la ciudad y a los campos.

35³⁵ ↠ La gente salió a ver qué había pasado y llegaron a donde estaba Jesús. Encontraron junto a él al hombre del que habían salido los demonios, sentado a sus pies, vestido y en su sano juicio. Todos se asustaron.

36³⁶ ↠ Entonces los que habían sido testigos les contaron cómo el endemoniado había sido salvado.

37³⁷ ↠ Un miedo muy fuerte se apoderó de ellos y todo el pueblo del territorio de los gerasenos pidió a Jesús que se alejara. Cuando Jesús subió a la barca para volver,

38³⁸ ↠ el hombre del que habían salido los demonios le rogaba que lo admitiera en su compañía. Pero Jesús lo despidió diciéndole:

39³⁹ ↠ «Vuélvete a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha hecho por ti.» El hombre se fue y publicó en la ciudad entera todo lo que Jesús había hecho por él.

40JESÚS RESUCITA A LA HIJA DE JAIRO ᴺ [ Lc 8:40 ] ᶜᶠ * Mc 5:21; ᶜᶠ * Mc 10:52; ᶜᶠ * Lc 7:50; ᶜᶠ * Mt 9:18 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁴⁰ ↠ Ya había gente para recibir a Jesús a su regreso, pues todos estaban esperándolo. [ Lc 8:4 ] Ver el comentario de Mc 5,21. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ

41⁴¹ ↠ En esto se presentó un hombre, llamado Jairo, que era dirigente de la sinagoga. Cayendo a los pies de Jesús, le suplicaba que fuera a su casa,

42⁴² ↠ porque su hija única, de unos doce años, se estaba muriendo. Y Jesús se dirigió a la casa de Jairo, rodeado de un gentío que casi lo sofocaba.

43⁴³ ↠ Entonces una mujer, que padecía hemorragias desde hacía doce años y a la que nadie había podido curar, [ Lc 8:43 ] {N} TU FE TE HA SALVADO Numerosos manuscritos antiguos tienen para este versículo un texto más largo y más cercano a Mc 5:25. Ese detalle vale poco al lado de la palabra de Jesús: {C} Tu fe te ha salvado. Se la encuentra en Mateo y en Marcos en el mismo relato, y además cuatro veces en Lucas (7:50; 17:19; 18:42 y Hch 14:9). ¿De qué fe se trata? Por muy mal informados que hubieran estado los enfermos, sabían sin embargo bastante para considerar a Jesús como un profeta (Mc 6:15) y se acercaban a él con la misma certeza: Dios ha visitado a su pueblo (Lc 7:16). Esta es la fe tal como se la encuentra en el pueblo sencillo y sin teología. Y Jesús es el primero en valorizarla. Si nos remitimos a los relatos de milagros del Antiguo Testamento que pueden compararse con los del evangelio -aunque de hecho sólo se los encontrará en los capítulos consagrados a Elías y a Eliseo (1Re 17; 2Re 1-7)- la fe no está ausente, pero no es lo más importante (Num 21:9). Los relatos destacan el carisma del profeta, y el profeta, que tiene la fe y el carisma, pide a Dios el milagro. El evangelio por su parte, y muy especialmente el de Marcos, da testimonio del poder de Jesús, el que, a diferencia del profeta, no pide a Dios sino que da una orden. Lucas en cambio se complace en recordar las palabras de Jesús que celebran el poder de la fe. Muchas personas miran en menos ese poder de la fe e inmediatamente piensan: Es la misma fe que atrae la clientela donde los charlatanes. No ven allí más que una autosugestión, la que en determinados casos da el latigazo que se necesitaba, pero que no tiene valor en el plano médico ni menos en el religioso. La palabra de Jesús nos invita más bien a envidiar esa fe sin instrucción que reconoce a menudo a los profetas pero que no hace gran uso de la Iglesia instalada; ella es una de nuestras grandes riquezas. En el mundo que nos rodea, en el comienzo de todo lo que es grande ha estado la fe, si no bajo la forma de {C} Dios ha visitado a su pueblo, a lo menos en su versión laicizada: la suerte nos ayudará. Todos, y en todas las religiones entienden ese lenguaje. El Antiguo Testamento, si bien muestra a esa fe en acción (véase Hb 11), poco habla de ella. Los escritos del Nuevo Testamento en cambio hacen a cada rato el elogio de la fe, pero con más frecuencia se trata de la fe en Cristo el Señor. Esos libros nos hablan de creyentes que viven conscientemente su vida nueva de bautizados, y lo importante de la fe según Cristo (véase la nota en Hch 4:12) es que ella permite el acceso a los bienes sobrenaturales. Se está pues al lado del terreno en donde se debate la pobre gente. Pero aquí el Evangelio nos recuerda a esa gran mayoría de nuestros hermanos para quienes no está asegurado el pan del día siguiente y para quienes médicos y servicios de salud constituyen un lujo fuera de su alcance. Su fe mal o poco instruida, muy condicionada por las necesidades del momento (2 Re 4:39; Jn 2:3), no es menos valiosa a los ojos de Dios. Un optimismo irracional los lleva a veces a pensar que Dios los sacará del apuro, y Dios se reconoce en esa idea que ellos se hacen de él. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ

44[ Lc 8:44 ] ᶜᶠ Núm 15:38 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁴⁴ ↠ se acercó por detrás y tocó el fleco de su manto. Al instante se le detuvo el derrame. [ Lc 8:44 ] Kraspedon : El borde, o la orilla, o la orla... En el caso presente, se trata de los flecos de lana a cada esquina del mando ᶜᶠ Núm 15:36. . ᶜᶠ Lc 8:44; ᶜᶠ Mc 6:56; ᶜᶠ Mt 9:20; ᶜᶠ Mt 14:36; ᶜᶠ Mt 23:5. ᴾᵍʳ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᴾᵍʳ ᵒᵏ

45⁴⁵ ↠ Jesús preguntó: «¿Quién me ha tocado?» Como todos decían: «Yo, no», Pedro le replicó: «Maestro, es toda esta multitud que te rodea y te oprime.»

46⁴⁶ ↠ Pero Jesús le dijo: «Alguien me ha tocado, pues he sentido que una fuerza ha salido de mí.»

47⁴⁷ ↠ La mujer, al verse descubierta, se presentó temblando y se echó a los pies de Jesús. Después contó delante de todos por qué lo había tocado y cómo había quedado instantáneamente sana.

48⁴⁸ ↠ Jesús le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz.»

49⁴⁹ ↠ Estaba aún Jesús hablando, cuando alguien vino a decir al dirigente de la sinagoga: «Tu hija ha muerto; no tienes por qué molestar más al Maestro.»

50⁵⁰ ↠ Jesús lo oyó y dijo al dirigente: «No temas: basta que creas, y tu hija se salvará.»

51⁵¹ ↠ Al llegar a la casa, no permitió entrar con él más que a Pedro, Juan y Santiago y al padre y la madre de la niña.

52[ Lc 8:52 ] ᶜᶠ Jn 11:11; ᶜᶠ 1Cor 15:18 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁵² ↠ Los demás se lamentaban y lloraban en voz alta, pero Jesús les dijo: «No lloren; la niña no está muerta, sino dormida.»

53⁵³ ↠ Pero la gente se burlaba de él, pues sabían que estaba muerta.

54⁵⁴ ↠ Jesús la tomó de la mano y le dijo: «Niña, levántate.»

55[ Lc 8:55 ] ᶜᶠ 1Re 17:21 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁵⁵ ↠ Le volvió su espíritu; al instante se levantó, y Jesús insistió en que le dieran de comer.

56⁵⁶ ↠ Sus padres estaban fuera de sí, y Jesús les ordenó que no dijeran a nadie lo que había sucedido.

WhatsApp