Isaías 1
Biblia Latinoamericana (1972) ›0I N T R O D U C C I Ó N A L O S P R O F E T A S ᴺ ↣ ˡⁿᵗʳᵒᵈᵘᶜᶜⁱᵒⁿ Hablando entre cristianos, debemos siempre precisar qué entendemos por profeta y profetismo, pues por lo general estas palabras se interpretan en una manera bastante discutible. Para muchos, los profetas son algo así como videntes que ya antes de Cristo anunciaron su venida para salvar al mundo. Y cuando estas personas se ponen en contacto con los escritos proféticos quedan desconcertadas, no encuentran lo que buscaban, y la idea que tienen de ellos les impide descubrir el sentido de los textos. {K}El profeta en Israel ᵈ Desde la más remota antigüedad el hombre ha tratado de conjurar la fatalidad de un porvenir que se le escapa. Adivinos, necrománticos y astrólogos han pululado en las cortes reales para predecir a los grandes de este mundo su futuro. Asimismo, los que adivinaban la suerte cumplían en medio del pueblo las mismas funciones, tal como lo hacen hoy las gitanas, los mediums y los redactores de horóscopos. En el Antiguo Testamento encontramos muchas manifestaciones de este intento de unos y otros por conocer el porvenir: Saúl, disfrazado de campesino, se dirige a la aldea de En Dor para consultar a los muertos , mientras que un siglo y medio después, cuatro profetas capitaneados por Sedecías, hijo de Canana, predicen la victoria de los reyes de Israel y Judá reunidos en la corte de Samaria . Los “hermanos profetas” que aparecen en los primeros tiempos de la monarquía tendrán algunos puntos en común con esos profetas de profesión. Dios, en su pedagogía de padre, respetará las etapas necesarias para llevar a su pueblo a una madurez más plena; por eso, aceptará por un tiempo hablar a su pueblo a través de esos medios primitivos y ambiguos. Sin embargo, los profetas de Israel se apartarán muy rápidamente tanto de las bandas de exaltados, como de la gente muchas veces sencilla y sincera que estimulaba la fe popular a través de sus manifestaciones carismáticas, así como también de los charlatanes que abusaban del miedo ante el futuro y que vivían a costa de ello (cf ). Cuando se narrará la historia de la ascensión de Saúl a la realeza, será aprovechada esta ocasión para precisar que antes se decía “vidente”, pero que ahora se dice “profeta” . Si bien se puede traducir por “vidente” la palabra hebrea Ro'\u00eaH, es muy difícil, en cambio, acertar el sentido exacto de la palabra NaBI', que significa tanto el que es “llamado” como el que “proclama”. La Biblia griega zanjó la cuestión al decir que “profeta” es el que “habla en nombre de Dios”. Mientras en las cortes orientales los “videntes” constituyeron un cuerpo particular al lado de otros funcionarios reales, en Israel, en cambio, el profeta llamado por Dios y que vivía en la fe hablará de parte de Dios con total independencia. {K}Un pueblo de profetas ᵈ El profetismo en Israel era, pues, en primer lugar, un acto de fe en la inagotable fidelidad de Dios; un acto de fe que se comunica para provocar la conversión del corazón y la respuesta activa al llamado de Dios. Y a esto se debe el que en varios pasajes de la Biblia parezca extrañarse de que el espíritu de los profetas no se haya comunicado a todo el pueblo de Dios. Ya en el Pentateuco encontramos ese episodio en que el Espíritu se comunica no sólo a los que habían venido a recibir a Moisés , sino también a los que no habían podido venir, y vemos cómo interpreta Moisés ese hecho. Más tarde, Joel volverá sobre este punto: al fin de los tiempos el espíritu de los profetas será comunicado a todos . Existe, pues, en la Biblia una época de los profetas, que corresponde más o menos al período de los Reyes, desde el reinado de David hasta el siglo II después del regreso del destierro. Pero cuando parecía que se extinguía el Espíritu y que el “cielo se cerraba”, el pueblo permaneció a la espera de los tiempos del Mesías, en los que sería restablecida la comunicación con Dios. {K}Verdaderos hombres ᵈ El profetismo no está ligado a un tipo de carácter o a una condición social. Isaías era un noble, uno de esos a quienes el Nuevo Testamento llamará los Ancianos y que eran los descendientes de los jefes de las tribus o clanes de la época nómada. Jeremías, Ezequiel y Zacarías, después del exilio, eran sacerdotes del templo de Jerusalén; pertenecían, por tanto, a la tribu de Leví, elegida para el culto divino. Amós no era probablemente el “profeta pastor”, aunque la imagen sea bella, pues el término utilizado para designarlo sugiere más bien un escriba que tenía a su cargo el ganado real dado en arriendo. Oseas y Jonás, hijo de Amitay, inmortalizado por el cuento del que es protagonista, son originarios del reino del norte, donde ejercen su ministerio. En cambio Sofonías probablemente vino del norte de Jerusalén en medio de los refugiados que huían de la invasión asiria al reino de Samaria. Miqueas es de origen campesino, de Moreset, al sudoeste de Jerusalén, pero es de familia culta, probablemente cercana a los “sabios” de Judá. Los profetas no son títeres inanimados en las manos de Dios, sino hombres poseídos por el Espíritu que han madurado a través de una experiencia espiritual excepcional, llamados a hablar a su pueblo en nombre de Yavé y que conservan en su predicación las riquezas y limitaciones de una época determinada, de un medio y de una historia personal que hizo de cada uno de ellos un ser bien caracterizado e individualizado, un ser único. {K}Una visión profética de la Historia ᵈ Los profetas acompañan a Israel a lo largo de todo su andar, porque Israel tiene un camino que recorrer. En la fe de Israel la Historia no se arrastra en el ciclo infernal de un eterno empezar de nuevo, tal como lo veían los paganos. El Pueblo de Dios sabe que el hombre ha salido de Dios y que vuelve a Dios. Su historia no es ciertamente un camino rectilíneo, sino que está sembrada de debilidades, fracasos y pruebas, y también de tiempos de prosperidad, de alegrías y luces; pero para el hombre de fe una cosa es cierta: el camino está siempre abierto, abierto al amor y a la misericordia de Dios, reordenado por el poder de su Salvación y que al final desemboca en una comunión eterna con él. Es desde esta perspectiva que debemos leer y releer todos los textos de los profetas, a través de los cuales “ha hablado el Espíritu Santo”, tal como nos lo dice el Credo. Reproches y amenazas, palabras de esperanza y de restauración, todo ello manifiesta el amor del Padre que prepara, corrige y moldea a su pueblo, para que sea capaz así de acoger en su Hijo la plenitud de la Luz y de la Salvación (cf ). No hay, pues, que extrañarse de que gran parte de la historia de Israel haya sido escrita en torno a los profetas. Para ellos no se trataba de relatar una crónica de los hechos pasados, sino de interpretarlos para descubrir en ellos el modo de actuar de Dios y los cambios por los que fue pasando su Alianza. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972.
1DIOS REPROCHA A SU PUEBLO ᴺ {1} ¹ ↠ En los tiempos de Ozías, Jotam, Ajaz y Ezequías, reyes de Judá, Isaías, hijo de Amós, tuvo esta visión acerca de Judá y Jerusalén. [ Is 1:1 ] El versículo 1 introduce a las profecías de los doce primeros capítulos: se encuentran reunidas palabras que fueron pronunciadas en diferentes oportunidades, en un plazo bastante amplio, y que no están ordenadas cronológicamente según el tiempo en que fueron dichas. {C}Crié hijos..., pero se rebelaron contra mí (2). A menudo pensamos que Dios exige lo que le es debido, pero no es así: el Señor se presenta como un Padre, un Padre desconocido. Se siente herido en su amor, no por tal o cual pecado, sino porque sus hijos viven de una manera estúpida e irresponsable: {C}mi pueblo no entiende. {C}Hijos perversos (4). Los hombres necesitan que los profetas les digan palabras duras, porque el peso de las pasiones o de las propagandas es tal que nos acostumbramos a una forma de vivir en que todo se respeta, menos la verdad y la vocación del hombre a ser, a actuar y a pensar como hijo de Dios. {C}Desde la planta de los pies hasta la cabeza (6). Todo anda mal e Isaías denuncia esa situación general de la nación sin acusar a un grupo más que a otro. Todos son culpables si las cosas andan mal, pero todos hallan motivos para no vivir en la verdad. {C}¿Dónde quieren que les pegue ahora? (5). La penuria, las malas leyes, la derrota no son de por sí un castigo de Dios: nosotros mismos las preparamos. Pero, si los que sufren son hijos de Dios, Dios no los puede abandonar. No se los ahorra porque sólo el sufrimiento puede instruirlos. Entonces, en un sentido, es Dios mismo quien los castiga. Aparecen aquí varias palabras que se repiten en las páginas siguientes: {C}La hija de Sión (8) significa la ciudad de Sión, o sea, Jerusalén. Sión era el barrio de Jerusalén donde David había establecido su residencia. {C}El Santo de Israel. En el capítulo 6, Dios se manifestará como el Santo, es decir, el Dios terrible y misterioso cuyo resplandor no puede soportar criatura alguna, menos aún el hombre pecador. Isaías será el profeta de Dios Santo. {C}Yavé Sabaot, o sea, Yavé de los Ejércitos. Es un título antiguo de Yavé. Es, a la vez, el Dios que conduce a la victoria a los ejércitos de Israel y el Dios que manda a los ejércitos del cielo, ángeles, estrellas y fuerzas del universo. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
2[ Is 1:2 ] ᶜᶠ Dt 30:19; ᶜᶠ Dt 31:28; ᶜᶠ Dt 32:5; ᶜᶠ Dt 32:18 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ² ↠ ¡Cielos y tierra, oigan! Escuchen la queja de Yavé: "Crié hijos hasta hacerlos hombres, pero se rebelaron contra mí.
3³ ↠ El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor; pero Israel no me conoce, mi pueblo no comprende.»
4⁴ ↠ ¡Ay, gente pecadora, pueblo cargado de crímenes, raza de malvados, hijos perversos! Han abandonado a Yavé, han despreciado al Santo de Israel.
5[ Is 1:5 ] ᶜᶠ Jer 5:3; ᶜᶠ Os 6:1 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁵ ↠ ¿Dónde quieren que les pegue ahora, ya que siguen rebeldes? Tienen toda la cabeza dolorida, el corazón entero apenado,
6[ Is 1:6 ] ᶜᶠ Lc 10:34 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁶ ↠ desde la planta de los pies hasta la cabeza no les queda nada sano; sólo heridas, golpes, llagas vivas que no han sido envueltas ni vendadas ni aliviadas con aceite.
7⁷ ↠ Su país es una soledad con ciudades hechas cenizas; ustedes vieron las cosechas, y el enemigo se las comió; esta ruina no es menos que la de Sodoma.
8⁸ ↠ Aquí está la Hija de Sión como cabaña de viña, como choza de melonar, como ciudad que ha sufrido un largo sitio.
9⁹ ↠ ¡Menos mal que Yavé de los Ejércitos no ha dejado un resto! Pues por poco nos parecemos a Sodoma y somos igual que Gomorra.
10[ Is 1:10 ] ᶜᶠ Gén 18:20; ᶜᶠ Dt 29:22 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁰ ↠ Escuchen, jefes de Sodoma que esto es palabra de Yavé; presten atención, pueblo de Gomorra, a las advertencias de nuestro Dios:
11¹¹ ↠ «¿Por qué tantos sacrificios en mi honor? -dice Yavé. Ya estoy saciado de sus animales, de la grasa de sus terneros. No me agrada la sangre de sus novillos, de sus corderos y chivos. [ Is 1:11 ] {C}¿Por qué tantos sacrificios en mi honor? Es característica de los profetas la condenación del culto exterior que no exprese una entrega real a Dios. Los sacrificios y las fiestas de que se habla, eran ordenados por la ley de Dios; sin embargo, Dios dice que los aborrece, porque realizados en esas condiciones son una mentira ( Sal 40,7 y 50,16; también, Mt 5,23). {C}Den sus derechos al oprimido (17). Los mandamientos de Moisés condenaban el robo (Ex 20,14). Los profetas denuncian un sistema social que aplasta a los débiles. Algunas personas gustan de las grandes ceremonias, otras de sus propias devociones y rezos y otras de realizar obras generosas y filantrópicas. Con eso, tal vez, estamos disfrazando las injusticias que cometemos cada día. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
12¹² ↠ Si suben hacia mí en peregrinación, y se agolpan en los patios de mi Templo, ¿quién se lo ha pedido?
13[ Is 1:13 ] ᶜᶠ Am 5:22; ᶜᶠ Os 6:6; ᶜᶠ Jer 7:22; ᶜᶠ Psa 50:8; ᶜᶠ Mt 9:13 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹³ ↠ Déjense de traerme ofrendas inútiles; ¡el incienso me causa horror! Lunas nuevas, sábados, reuniones, ¡ya no soporto más sacrificios ni fiestas!
14[ Is 1:14 ] ᶜᶠ Jer 15:6 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁴ ↠ Odio sus lunas nuevas y sus ceremonias, se me han vuelto un peso y estoy cansado de tolerarlas.
15¹⁵ ↠ Cuando rezan con las manos extendidas, aparto mis ojos para no verlos; aunque multipliquen sus plegarias, no las escucharé, porque veo la sangre en sus manos.
16¹⁶ ↠ ¡Lávense, purifíquense! no me hagan el testigo de sus malas acciones,
17[ Is 1:17 ] ᶜᶠ Éx 22:21; ᶜᶠ Job 31:17 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁷ ↠ dejen de hacer el mal y aprendan a hacer el bien. Busquen la justicia, den sus derechos al oprimido, hagan justicia al huérfano y defiendan a la viuda.»
18[ Is 1:18 ] ᶜᶠ Miq 6:2; ᶜᶠ Psa 51:9 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁸ ↠ Ahora Yavé les dice: "Vengan, para que arreglemos cuentas. Aunque sus pecados sean colorados, quedarán blancos como la nieve; aunque sean rojos como púrpura, se volverán como lana blanca.
19[ Is 1:19 ] ᶜᶠ Jer 2:7 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁹ ↠ Si ustedes quieren obedecerme, comerán lo mejor de la tierra;
20[ Is 1:20 ] ᶜᶠ Dt 32:42 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁰ ↠ pero si ustedes insisten en desobedecerme, será la espada la que los devore; porque ésta es palabra de Yavé.»
21¿CÓMO TE HAS PROSTITUIDO? ᴺ [ Is 1:21 ] ᶜᶠ Ez 16:1; ᶜᶠ Os 1:2 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²¹ ↠ ¿Cómo es posible, se ha prostituido Sión, la ciudad fiel, el reino de la justicia en que moraba la rectitud que te conformabas a mis leyes?, pero ahora sólo es un barrio de asesinos. [ Is 1:21 ] {C} Vengan para que arreglemos cuentas (18){C}. De repente aparece el rostro del Dios misericordioso y salvador. Dios no quiere castigar, sino encontrar a alguien con quien hablar y a quien amar. “Vengan, vuelvan”, repiten los profetas. Jerusalén es la ciudad elegida por Dios; como el hombre que escoge a su novia, Yavé eligió a este pueblo. Pero ese pueblo “se ha prostituido”: ha vendido su corazón y su conciencia a otros dioses. Esos dioses lo han llevado a aplastar a los pobres y a cometer toda clase de crímenes. Los que olvidaron a Dios han merecido ser llamados de {C}adúlteros. Isaías habla de {C}justicia. Esa es una de las palabras que más se encuentran en la boca de los profetas. En la Biblia, el “justo” es el que vive según la verdad, es decir, el que permanece fiel a la alianza con Dios. Los profetas piden insistentemente que la justicia sea fidelidad profunda y no solamente observancia exterior de las leyes, hasta que lleguemos con Jesús a la “justicia” del Espíritu Santo, que significa la santidad de Dios implantada en el corazón del hombre. {C}Sión será librada, pero no sin un Juicio (27). Aquí tenemos algo muy novedoso. Hasta entonces, se acordaban de Dios cuando estaban en apuros y Dios no podía venir sino para salvar a su pueblo. Pero aquí Isaías abre otras perspectivas. Dios viene a juzgar a su pueblo, y los justos son quienes se salvan. Isaías entrevé nuevos tiempos en que ya no reinará la violencia. Nótese también que ha desaparecido la oposición entre Israel y las naciones, es decir, el resto de la humanidad; los pueblos llegan a Jerusalén para encontrar allí una luz que Dios ha puesto en manos de su pueblo. Sin decirlo, Isaías pone en tela de juicio el nacionalismo judío, y en los poemas que siguen (7,10; 9,1; 11,1) mostrará la figura de un Salvador que será, de algún modo, hijo de David, pero de ninguna manera el hereredo de esos reyes y jueces corrompidos que reinan y gobiernan en nombre de Yavé. Jesús y sus apóstoles hablarán también de un juicio. Dios prepara algo nuevo, y no puede más que condenar y destruir a un mundo envejecido en el mal al que nos hemos acostumbrado demasiado fácilmente. Algunas liberaciones en la historia nos hacen pensar en una venida del Reino (como en el Ex y en Is 37, en la entrada de Jesús en Jerusalén...). Pero más a menudo son los momentos de angustia los que lo preparan no tanto por las cosas buenas que puedan aportarnos, sino porque destruyen las antiguas estructuras en que se ha instalado el pecado (Lc 21,28 y Ap). ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
22²² ↠ Tu plata se ha convertido en basura, tu vino está mezclado con agua.
23[ Is 1:23 ] ᶜᶠ Is 5:23; ᶜᶠ Os 9:15; ᶜᶠ Éx 23:8 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²³ ↠ Tus jefes son unos rebeldes, cómplices de ladrones. Todos esperan recompensa y van detrás de los regalos. No hacen justicia al huérfano ni atienden la causa de la viuda.
24²⁴ ↠ Por eso, dice el Señor Yavé Sabaot, el Fuerte de Israel: "Me desquitaré con mis adversarios me vengaré de mis enemigos. [ Is 1:24 ] Los versículos 24-25 nos revelan una dimensión importante del profetismo en la Biblia. Se sabe que en todos los países de Oriente Medio había profetas y adivinos: adivinos a los que pequeños y grandes acudían para saber si sus empresas serían bendecidas; profetas para transmitir a los reyes la voluntad divina y las bendiciones que les afectaban. Los profetas estaban ligados a la institución real y la confortaban; la voluntad divina de que eran portadores guardaba siempre relación con el culto. De igual modo en Israel los que son llamados "hijos de los profetas", esto es, miembros de una cofradía profética, eran por una parte adivinos. En cuanto a los profetas propiamente dichos, los profetas reales de que acabamos de hablar, tienen el mejor ejemplo en Natán y Gad, los profetas de David (2Sam 7:2; 12:25; 1Re 1:34; 2Sam 22:5; 24:11). Sin embargo, en cuanto aparecen los grandes profetas se les ve próximos al pueblo y críticos con la misma institución real incluso cuando la apoyan, como es el caso de Isaías. Los mensajes de que son portadores no hablan nunca de templos, fiestas o sacrificios, sino con mucha frecuencia de las quejas y la indignación de Dios, que se ha sentido humillado en la persona del pobre. Las palabras que el evangelio pone en la boca de Cristo Juez en el juicio final: "Lo que hicieron con el más pequeño de mis hermanos, me lo hicieron a mí" tienen, pues, raíces profundas en los profetas, aunque resulten novedosas y sorprendentes. Con los profetas, por emplear palabras mayores, hay una especie de desacralización o una laicización de la fe: Dios no pide ante todo el culto o las cosas sagradas, con todas las formas de adoración ligadas a él, sino que se abran los ojos sobre {C} el otro, y de modo muy especial sobre ese otro que es para nosotros el pobre o el débil. Dios no es reemplazado nunca por el prójimo o arrinconado en un mundo lejano, inaccesible; todo lo contrario: él quiere estar presente en su pueblo y promete estar cada vez más, pero no vale nada a sus ojos si no vemos el pecado del mundo. He aquí un profeta convertido en la conciencia crítica de la sociedad, y el Dios que se ha identificado con los pobres entra, con ellos, en la historia que va a juzgar y reconstruir. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ
25[ Is 1:25 ] ᶜᶠ Ez 22:18 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁵ ↠ Volveré mi mano contra ti y quemaré tus impurezas con la cal, hasta quitarte todo lo sucio que tengas.
26[ Is 1:26 ] ᶜᶠ Is 56:5; ᶜᶠ Is 60:14; ᶜᶠ Jer 23:6 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁶ ↠ Haré a tus gobernantes como eran antes, y a tus consejeros como en otros tiempos. Entonces te llamarán Ciudad Fiel, Lugar de la Justicia.
27²⁷ ↠ Sión será librada, pero no sin un Juicio, y son los justos los que se salvarán;
28²⁸ ↠ rebeldes y pecadores serán destrozados y aquellos que se alejen de Yavé, perecerán.
29[ Is 1:29 ] ᶜᶠ Is 17:10; ᶜᶠ Is 57:5; ᶜᶠ Os 4:13 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁹ ↠ Ustedes se avergonzarán de los árboles sagrados que tanto les gustan, y se pondrán colorados al ver los jardines que tanto les encantan. [ Is 1:29 ] Aquí se mencionan los cultos paganos que se celebraban en huertos y bosques, donde se unían con las prostitutas consagradas a los baales. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
30[ Is 1:30 ] ᶜᶠ Psa 1:3 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ³⁰ ↠ Pues ustedes serán como una encina a la que se le caen las hojas, y como un jardín al que le falta agua.
31³¹ ↠ El hombre importante quedará como un trapo y su trabajo como una chispa; se quemarán los dos juntos, y no habrá nadie para apagar el fuego.