Hechos 4
Biblia Latinoamericana (1972) ›1PEDRO Y JUAN SON ARRESTADOS ᴺ {1} ¹ ↠ Pedro y Juan estaban aún hablando al pueblo, cuando se presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del Templo y los saduceos; [ Hch 4:1 ] Los jefes de los judíos juzgan a Pedro y a Juan; el Espíritu Santo juzga a los jefes de los judíos. Estos jefes creían que poseían la verdad porque eran instruidos y detentaban la autoridad. Les era imposible retroceder ante hombres ordinarios que refutaban sus afirmaciones. Entretanto Pedro les hace notar lo extraño de esa detención por haber sanado a un enfermo (v. 8). Esos jefes eran saduceos, que no creían en la resurrección de los muertos (H 23,6). Este texto sugiere que todos podemos ser testigos de Cristo y de su verdad, si estamos decididos a comprometernos. Pero con frecuencia guardamos silencio frente a los que nos rodean como a nuestros dirigentes, porque sólo contamos con nuestras propias fuerzas, olvidándonos de la promesa de Jesús (Mt 10,17-20). {C}Bajo el cielo no se ha dado a los hombres ingún otro Nombre (12). Pedro afirma de manera categórica que Jesús es el único salvador de todos los hombres, tanto de los que lo han precedido como de los que vendrán después de él, tanto de los que lo conocen como de los que lo ignoran. Algunos cristianos piensan que los que practican otras religiones se salvan como ellos, pero recurriendo a otros nombres, como si Jesús estuviera en el mismo plano que Mahoma o Buda... Debemos respetar la sinceridad de los que practican otra religión, y admirar a menudo la rectitud de su vida; pero no debemos confundir sinceridad del hombre y elección de Dios. Todos los que hayan seguido la ley que les parecía ser de Dios (y que lo era para ellos, en un sentido muy real, aunque con muchos errores) serán salvados, pero lo serán, al igual que los cristianos, porque Jesús, con su muerte y su resurrección, ha renovado al mundo y les ha abierto el camino al Padre. {C}No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído (véase 1J 1,1-4). {C}Los amenazaron... (17); los amenazan de nuevo... (v — 21). A pesar de que las palabras de Pedro y de Juan impresionan a los jefes de los Judíos, éstos reaccionan como quienes poseen el poder, y no quieren dar su brazo a torcer cuando están equivocados. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
2[ Hch 4:2 ] ᶜᶠ Hch 23:6; ᶜᶠ Lc 20:27 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ² ↠ toda esa gente se sentía muy molesta porque enseñaban al pueblo y afirmaban la resurrección de los muertos a propósito de Jesús.
3³ ↠ Los apresaron y los pusieron bajo custodia hasta el día siguiente, pues ya estaba anocheciendo.
4⁴ ↠ Pero muchos de los que habían oído la Palabra creyeron, y su número llegó a unos cinco mil hombres.
5⁵ ↠ Al día siguiente, los jefes de los saduceos se reunieron con los ancianos y los maestros de la Ley de Jerusalén.
6[ Hch 4:6 ] ᶜᶠ Lc 3:2; ᶜᶠ Jn 18:13 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁶ ↠ Allí estaban el sumo sacerdote Anás, Caifás, Jonatán, Alejandro y todos los que pertenecían a la alta clase sacerdotal.
7[ Hch 4:7 ] ᶜᶠ Hch 3:12; ᶜᶠ Lc 20:2 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁷ ↠ Mandaron traer a Pedro y Juan ante ellos y empezaron a interrogarles: «¿Con qué poder han hecho ustedes eso? ¿A qué ser celestial han invocado?»
8[ Hch 4:8 ] ᶜᶠ Lc 12:11; ᶜᶠ Lc 21:13 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁸ ↠ Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: «Jefes del pueblo y Ancianos:
9⁹ ↠ Hoy debemos responder por el bien que hemos hecho a un enfermo. ¿A quién se debe esa sanación?
10¹⁰ ↠ Sépanlo todos ustedes y todo el pueblo de Israel: este hombre que está aquí sano delante de ustedes ha sido sanado por el Nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien ustedes crucificaron, pero a quien Dios ha resucitado de entre los muertos.
11[ Hch 4:11 ] ᶜᶠ Psa 118:22; ᶜᶠ Lc 20:17 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹¹ ↠ El es la piedra que ustedes los constructores despreciaron y que se ha convertido en piedra angular.
12[ Hch 4:12 ] ᶜᶠ Rom 9:33; ᶜᶠ 1Pe 2:4; ᶜᶠ Mt 1:21 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹² ↠ No hay salvación en ningún otro, pues bajo el cielo no se ha dado a los hombres ningún otro Nombre por el que debamos ser salvados.» [ Act 4:12 ] {N} NO HAY OTRO NOMBRE {C} No hay salvación en ningún otro. Podríamos preguntarnos qué entiende Pedro por salvación. Dios se había manifestado como el único Salvador de su pueblo y como el único Nombre por el cual los hombres debían ser salvados. Pero ahora, como lo proclama Pedro, toda la obra de Dios en Israel pasará por ese Mesías ya instalado a su derecha (Sal 110). La salvación que no se encuentra en nadie más es en primer lugar la "liberación de Israel" (Lc 2:25) que aguardaban muchos de los auditores de Pedro. Y Pedro no vacila en prometerles tiempos mejores (3:20). Pero los profetas nunca separaron la salvación de Israel de una renovación interior de los creyentes. Y los apóstoles van inmediatamente a acentuar esa salvación aportada a los que creen; no se habla de cristianos sino de "salvados" (2:47). No hay duda de que tenían conciencia de ser salvados y lo manifestaban en su vida cotidiana. Pero ¿podría eso durar? En el entusiasmo del primer momento, el que cree se siente renovado y tiene la impresión de que sus problemas se han resuelto. O más sencillamente como dicen algunas personas: "Ayer eso me paralizaba, ahora ya no me hago más un mundo". La presencia de una persona amada que pasa a ser el centro de nuestra existencia basta para darnos alas: Jesús era amado. Y no hablemos del don del Espíritu. Jamás habrían pensado en renegar del pasado de Israel, de la revelación hecha a los profetas, de los recursos y de la fe de la comunidad judía, que había producido apóstoles y mártires, sin considerar la multitud de justos humildes y anónimos. Estos convertidos querían ser fieles a la Ley (Dt 30:10; Is 51:7; 1Ma 1:57; Psa 1:2) y la Alianza (1Ma 2:20; Psa 78:37) y esa era la manera de vivir la fe, como lo dice la carta a los Hebreos en el gran capítulo 11. Pero no es lo mismo creer en Dios a partir de las intervenciones de su Providencia, o bien de creer en la alianza de Dios con Israel, escrita tanto en la historia como en la Escritura; o bien de recibir a Jesús como el Hijo Unico, Dios encarnado que vino a nosotros para compartir nuestra condición. Este acontecimiento único es más poderoso que cualquier otra revelación para atraer al corazón humano a la confianza en Dios Padre, y a la humildad y al amor verdadero, a ejemplo de Jesús. Pues bien, con Jesús la fe había adquirido una dimensión nueva. Por eso las cartas de Pablo no hablan sólo de la fe en Cristo (Hch 21:21; Gal 2:16...) sino de la {C} fe de Cristo, es decir, propia de los cristianos, que se apoya en Cristo, que es según Cristo (Hch 3:16; Rom 3:22; Fil 3:9...) La prueba de que la fe de Cristo ha transformado el panorama psicológico y espiritual del creyente la tenemos en el don del Espíritu que acompañaba al bautismo. En él no sólo se daba un carisma, un favor sensible destinado a recompensar al creyente sino que un mundo nuevo se le abría y se abría en él. Esta salvación personal, que ocupará pronto el primer lugar en la Iglesia, es una renovación en profundidad del alma creyente. En primer lugar hay un perdón de los pecados. Porque Jesús ha dejado al descubierto el pecado como no se lo había hecho antes de él; basta con leer el Sermón de la Colina. Para algunos de los oyentes de Pedro el pecado consiste también en haber aprobado la condenación de Jesús, y para todos los demás el haber desoído sus llamados. Pero ahora Dios ofrece una reconciliación mucho más profunda que las del pasado, esencialmente porque él ha manifestado su inmenso amor y su poder de perdón, por la cruz de Cristo. Aun cuando los creyentes no supieran expresar bien todavía su fe en ese Hijo de Dios, estaban en conscientes de que lo habían ganado todo: ellos eran, para retomar el lenguaje de los profetas, el "resto de Israel" y los "salvados de Sión" (Is 4:3). Pues bien, cuando Pedro dice que el que cree se salva, no se trata principalmente de escapar a una condenación o a un apocalipsis inminente (Hch 2:21), como se pensó durante los primeros años de la Iglesia (1Tes 5:1-4; 2Tes 1:6). La salvación es una plenitud. Los salvados son a la vez beneficiarios y cooperadores del misterio de salvación que Dios efectúa en el corazón de la historia humana. Y cuando miran en su derredor, no pueden dudar de que han entrado con cuerpo y alma en un estado, o más bien en una verdad propia de los que creyeron y entraron en la Iglesia. Cuando Pedro dice, no sólo para Israel sino para todos los pueblos: {C} Ningún otro Nombre bajo el cielo ha sido dado a los hombres, no está limitando la obra de la salvación. No niega el trabajo de Dios en esa gran parte de la humanidad que no conocerá a Cristo; más bien habla por los que lo están escuchando y para ese pueblo que Dios ya se eligió para ser el portador de sus misterios. Y no dice tampoco que los que no creen serán condenados, sino que pierden esa salvación que era el gran don de Dios. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ
13[ Hch 4:13 ] ᶜᶠ Lc 10:21; ᶜᶠ 1Cor 1:27 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹³ ↠ Quedaron admirados al ver la seguridad con que hablaban Pedro y Juan, que eran hombres sin instrucción ni preparación, pero sabían que habían estado con Jesús.
14¹⁴ ↠ Los jefes veían al hombre que había sido sanado allí, de Pie a su lado, de modo que nada podían decir contra ellos.
15¹⁵ ↠ Mandaron, pues, que los hicieran salir del tribunal mientras deliberaban entre ellos. Decían:
16[ Hch 4:16 ] ᶜᶠ Jn 11:47 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁶ ↠ «¿Qué vamos a hacer con estos hombres? Todos los habitantes de Jerusalén saben que han hecho un milagro clarísimo, y nosotros no podemos negarlo.
17¹⁷ ↠ Pero prohibámosles que hablen más de ese Nombre ante ninguna persona, no sea que esto se extienda entre el pueblo.»
18¹⁸ ↠ Llamaron, pues, a los apóstoles y les ordenaron que de ningún modo enseñaran en el nombre de Jesús, que ni siquiera lo nombraran.
19[ Hch 4:19 ] ᶜᶠ Hch 5:29 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁹ ↠ Pedro y Juan les respondieron: «Juzguen ustedes si es correcto delante de Dios que les hagamos caso a ustedes, en vez de obecedecer a Dios.
20²⁰ ↠ Nosotros no podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído.»
21²¹ ↠ Insistieron ellos en sus amenazas y los dejaron en libertad. No encontraron manera de castigarlos a causa del pueblo,
22[ Hch 4:22 ] ᶜᶠ Lc 19:48; ᶜᶠ Hch 2:47; ᶜᶠ Hch 3:8; ᶜᶠ Hch 10:46 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²² ↠ pues todos glorificaban a Dios por lo que había sucedido, sabiéndose además que el hombre milagrosamente sanado tenía más de cuarenta años.
23LA ORACIÓN DE LA COMUNIDAD ᴺ ²³ ↠ Apenas quedaron libres, Pedro y Juan fueron a los suyos y les contaron todo lo que les habían dicho los jefes de los sacerdotes y los ancianos. [ Hch 4:23 ] La comunidad ha pasado a ser la verdadera familia de los creyentes, pues en ella comparten su vida y oran. Sus reflexiones sobre lo que acaba de pasar, el arresto y el enjuiciamiento de Pedro y de Juan, se hacen a la luz de la palabra de Dios (Sal 2,1-2). Luego, de todos los corazones brota la oración (v. 29). ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
24²⁴ ↠ Los escucharon, y después todos a una elevaron su voz a Dios, diciendo: «Señor, tú hiciste el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos.
25²⁵ ↠ Tú, por el Espíritu Santo, pusiste en boca de tu siervo David estas palabras: ¿Por qué se agitan las naciones y los pueblos traman planes vanos?
26[ Hch 4:26 ] ᶜᶠ Psa 2:1 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁶ ↠ Se han aliado los reyes de la tierra y los príncipes se han unido contra el Señor y contra su Mesías.
27²⁷ ↠ Es verdad que en esta ciudad hubo una conspiración de Herodes con Poncio Pilato, los paganos y el pueblo de Israel contra tu santo siervo Jesús, a quien tú ungiste.
28²⁸ ↠ Pero solamente consiguieron lo que tú habías decidido y llevabas a efecto.
29²⁹ ↠ Y ahora, Señor, fíjate en sus amenazas; concede a tus siervos anunciar tu Palabra con toda valentía,
30[ Hch 4:30 ] ᶜᶠ Hch 2:22 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ³⁰ ↠ mientras tú manifiestas tu poder y das grandes golpes, realizando curaciones, señales y prodigios por el Nombre de tu santo siervo Jesús.»
31[ Hch 4:31 ] ᶜᶠ Hch 2:1 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ³¹ ↠ Terminada la oración, tembló el lugar donde estaban reunidos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y se pusieron a anunciar con valentía la Palabra de Dios.
32LOS CREYENTES INTENTAN PONER EN COMÚN TODOS LOS BIENES ᴺ [ Hch 4:32 ] ᶜᶠ Hch 2:42 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ³² ↠ La multitud de los fieles tenía un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba como propios sus bienes, sino que todo lo tenían en común. [ Hch 4:32 ] Comparar con 5,4. Los versículos 32-37 parecieran indicar que la puesta en común de los bienes era una regla en la primera comunidad cristiana, mientras que 5,4 nos dice, por boca del mismo Pedro, que Ananías y Safira eran libres de guardarse sus bienes. Aunque Jesús no había pedido esa puesta en común, muchos creyentes, sin embargo, la practicaban, inspirados por el deseo de suprimir cualquier barrera entre los hermanos, y en particular las que crea el dinero. A lo largo de su historia la Iglesia conocerá tales intentos de pobreza voluntaria y de compartir. Es posible que esta puesta en común no haya favorecido el ardor para el trabajo y que se hayan comido tranquilamente el capital sin pensar en ganar lo que era necesario para la comunidad. Pablo deberá, más de una vez, organizar colectas en las otras Iglesias para ir en auxilio de “los pobres de Jerusalén” (Gal 2,10; Rom 15,25; 2 Cor 8). ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
33³³ ↠ Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con gran poder, y aquél era para todos un tiempo de gracia excepcional.
34[ Hch 4:34 ] ᶜᶠ Lc 18:28 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ³⁴ ↠ Entre ellos ninguno sufría necesidad, pues los que poseían campos o casas los vendían, traían el dinero
35[ Hch 4:35 ] ᶜᶠ Hch 2:45 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ³⁵ ↠ y lo depositaban a los pies de los apóstoles, que lo repartían según las necesidades de cada uno.
36[ Hch 4:36 ] ᶜᶠ Hch 9:27 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ³⁶ ↠ Así lo hizo José, un levita nacido en Chipre, a quien los apóstoles llamaban Bernabé (que quiere decir: «El Animador").
37[ Hch 4:37 ] ᶜᶠ Hch 11:25 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ³⁷ ↠ Éste vendió un campo de su propiedad, trajo el dinero de la venta y lo puso a los pies de los apóstoles.