Apocalipsis 8
Biblia Latinoamericana (1972) ›1[ Ap 8:1 ] ᶜᶠ Sof 1:7; ᶜᶠ Zac 2:17 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹ ↠ Cuando el Cordero abrió el séptimo sello, se produjo en el Cielo un silencio como de media hora. [ Apo 8:1 ] Hay que reconocer que esos capítulos 8 y 9 plantean un serio problema a los que tratan de encontrar un orden cronólogico en este libro. Dejemos a un lado los Mensajes a las Iglesias de los capítulos 2 y 3. Es evidente que los capítulos 4-7 se desarrollan en el mundo del Antiguo Testamento y que el Cordero tiene la clave de esta historia; ella concluye o mejor se abre en una multitud de elegidos de todas las naciones que vienen de la gran persecución. Por otro lado es también evidente que el capítulo 10 inaugura la historia de la Iglesia a partir de la venida del Hijo a este mundo. Y luego el libro se centrará en el testimonio de los cristianos en el Imperio hasta la destrucción de éste (19:10). Del 19:11 al 20:10 tenemos una evocación de los tiempos que vendrán. Luego en 20:11 viene el Juicio final seguido de la Jerusalén celestial: cap. 21-22. ¿Qué significan entonces estos capítulos 8 y 9 que presentan una serie de pruebas, que no son las últimas (9:20) sino más bien el preámbulo del juicio: invasión de los poderes infernales, desencadenamiento de los flagelos de la violencia y de la guerra, y todo eso sin que se conviertan los pecadores? Al parecer este cuadro, aún tomando en cuenta sus colores apocalípticos, expresa algo más que la tragedia judía de los años 66-70 de la que había sido testigo Juan, y sobre todo el párrafo 9:20 sólo se dirige a las naciones paganas. Lo más probable es que tengamos en estos capítulos 8-9 el final de un primer cuadro, que comienza en el capítulo 4. En este Juan no va más allá de la entrada de los elegidos y bautizados de todas las naciones en la historia del pueblo de Dios. Luego deja en blanco un porvenir que ignora, un intervalo de años o de siglos simbolizado por el silencio de una media hora (8:1) y en estos dos capítulos pasa directamente a las grandes pruebas que anteceden el juicio. Luego, en el capítulo 10, comienza un nuevo cuadro de su Apocalipsis con la venida del Verbo de Dios al mundo. Sin preocuparse más por las raíces judías de la Iglesia, Juan se vuelve hacia el porvenir y la muestra enfrentada al mundo de los paganos, hasta las grandes pruebas que preceden al juicio. Estas son descritas en 19:11 y 20:1 con imágenes diferentes a la primera parte. Es entonces cuando se juntan las dos grandes visiones y desembocan en la Jerusalén celestial. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ [ Ap 8:1 ] {C}Cuando el Cordero abrió el séptimo sello. Estamos al fin del Antiguo Testamento y el silencio que se produce anuncia la venida de Dios. Pero, de hecho, sólo acontece el fin de Jerusalén, y el final de la historia es aplazado. Con las siete trompetas empieza una nueva serie de plagas. No sabemos exactamente lo que se oculta detrás de esos símbolos. Pero seguramente se refieren a acontecimientos ya conocidos por los lectores de Juan y que habían sucedido poco antes. En los capítulos que siguen se multiplican las intervenciones de los ángeles. Hemos dicho en la introducción que las intervenciones de los ángeles son parte de las imágenes empleadas en la literatura apocalíptica: estamos aquí ante un mundo de imágenes. Pero debemos también decir que Juan comparte una idea que aparece en la Biblia y fuera de ésta: que la creación de Dios es mucho más amplia de lo que podemos ver y comprobar. No sólo porque se extiende más allá de nuestros ojos sino porque es el escenario de una tragedia cuyos actores no son solamente los hombres. Los espíritus servidores de Dios intervienen en los acontecimientos de la historia e incluso en nuestras relaciones con Dios (Ap 8,3). Recordemos el reproche de Lucas a los materialistas saduceos: “No creen en los ángeles ni en la resurrección de los muertos” (He 23,8). ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
2² ↠ Luego vi a los siete ángeles que están de pie delante de Dios; se les entregaron siete trompetas.
3³ ↠ Otro ángel vino y se paró delante del altar de los perfumes con un incensario de oro. Se le dieron muchos perfumes: las oraciones de todos los santos que iba a ofrecer en el altar de oro colocado delante del trono. [ Apo 8:3 ] Fijémonos en esa preparación del Juicio que toma la forma de una liturgia: incienso y trompetas sagradas. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ
4⁴ ↠ Y la nube de perfumes, con las oraciones de los santos, se elevó de las manos del ángel hasta la presencia de Dios.
5[ Ap 8:5 ] ᶜᶠ Ez 10:2 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁵ ↠ Después, el ángel tomó su incensario, lo llenó con brasas del altar y las arrojó sobre la tierra: hubo tremendos truenos, relámpagos y terremotos.
6LAS SIETE TROMPETAS ᴺ ⁶ ↠ Los siete ángeles de las siete trompetas se prepararon para tocar. [ Ap 8:6 ] Estos párrafos pretenden mostrar el castigo del pueblo judío que no recibió a Cristo; usan figuras sacadas de las plagas de Egipto, de Ez 38-39 y de otros escritos populares. Con las cuatro primeras {C}trompetas el castigo toma cuerpo en las mismas fuerzas de la naturaleza, que se vuelven contra los culpables. La tercera hace caer del cielo a la tierra las fuerzas maléficas del demonio. La quinta se refiere, a lo mejor, a invasiones extranjeras, tal vez a la guerra de los partos. Este capítulo es uno de los que atraen más la curiosidad y que han dado a la palabra “apocalipsis” el sentido que muchos le atribuyen: todas las calamidades a nivel mundial. Ya nos decía la Sabiduría (Sab 5,20-23) que la naturaleza se vuelve en contra de los pecadores. La ecología ha comenzado a descubrir, aunque un poco tarde, que nuestros pecados contra la creación nos conducen a la muerte, y noticias nos llegan de que centenas de millones de personas ya viven este apocalipsis. No es por azar que Dios creó el mundo y tampoco es por azar que la raza de Adán pueda desaparecer de él. Lo mismo que en el Evangelio el fin de Jerusalén era una figura del fin del mundo, aquí también {C}la sexta trompeta anuncia que el castigo se extiende a todos los demás pueblos. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
7[ Ap 8:7 ] ᶜᶠ Éx 9:23 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁷ ↠ Tocó el primero, y se produjo granizo y fuego mezclado con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra: se quemó la tercera parte de la tierra, la tercera parte de los árboles ardió y toda la hierba verde se abrasó.
8[ Ap 8:8 ] ᶜᶠ Jer 51:25; ᶜᶠ Éx 7:20 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁸ ↠ Tocó el segundo ángel su trompeta, y algo así como un inmenso cerro fue echado al mar: la tercera parte del mar se convirtió en sangre,
9⁹ ↠ la tercera parte de los seres que viven en el mar pereció y un tercio de los navíos naufragó.
10¹⁰ ↠ Tocó el tercer ángel su trompeta, y una estrella grande, que parecía un globo de fuego, cayó del cielo sobre la tercera parte de los ríos y de los manantiales de agua.
11¹¹ ↠ La estrella se llama Ajenjo: la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, y mucha gente murió a causa de las aguas que se habían vuelto amargas.
12[ Ap 8:12 ] ᶜᶠ Is 14:12 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹² ↠ Tocó el cuarto ángel su trompeta, y quedó afectada la tercera parte del sol, de la luna y de las estrellas: perdieron un tercio de su claridad, la luz del día disminuyó un tercio, y lo mismo la de la noche.
13¹³ ↠ Y mi visión continuó: oí a un águila que volaba por lo más alto del cielo y que decía con voz potente: «¡Ay, ay, ay de los habitantes de la tierra cuando resuene el sonido de las trompetas que los tres últimos ángeles van a tocar!» {1}