Apocalipsis 20
Biblia Latinoamericana (1972) ›1LOS MIL AÑOS ᴺ {1} ¹ ↠ Vi después a un ángel que bajaba del cielo llevando en la mano la llave del Abismo y una cadena enorme. [ Ap 20:1 ] Este texto se ha prestado para muchos comentarios contradictorios y erróneos. Algunos piensan en un paraíso terrenal de mil años antes del cielo. Pero eso estaría en contradicción con toda la enseñanza clara del Nuevo Testamento, que afirma (en contra de muchos judíos de aquel tiempo) que no hay intermedio entre la vida presente y la definitiva. Esta visión, tal vez, es otra manera de presentar la historia que vivimos, haciendo resaltar sus aspectos positivos y los logros de la evangelización. Estos mil años pueden ser todo el lapso de tiempo en que la Iglesia, liberada ya de las persecuciones judías y romanas, va evangelizando el mundo. El desarrollo de la Iglesia marca un retroceso en el poder del demonio: {C}está atado. Una corriente de pensamiento y de actuación cristiana va a renovar el mundo. Pensemos en la lucha contra las varias formas de esclavitud, la rehabilitación del trabajo manual, la dignificación de la mujer y del matrimonio, el respeto a la persona humana y al niño. {C}Vi entonces las almas de aquellos a quienes cortaron la cabeza (4). Ya comparten la vida y la felicidad de Cristo y, de alguna manera, comparten su dominio de la historia y con él están presentes en la vida de la Iglesia terrenal. Pensemos en la influencia creciente que tienen después de muertos los que se entregaron por una causa noble. {C}Y cuando se terminen los mil años (7). No sabemos lo que durará el mundo, ni cuántas culturas e imperios se enfrentarán con la Iglesia. Pero ahora Juan nos habla de una última crisis en que la Iglesia parecerá sumergida por las fuerzas del mal (ver 2 Tes 2,3). No se da ninguna descripción de lo que sucederá: ya se dijo bastante sobre la lucha de la Iglesia con los agentes del demonio, para que podamos imaginar algo de esta última crisis. {C}Bajó fuego del cielo (9). Juan retoma expresiones y figuras ya usadas por Ezequiel cap. 38-39. {N} 20,11: {C}El cielo y la tierra huyeron (11). Es el final de la historia, y también del tiempo en el universo: todo vuelve a Dios y es transfigurado por él. {C}Abrieron libros (12). Usando las imágenes del libro de Daniel (7,10), Juan nos muestra a los hombres juzgados individualmente por lo que hicieron. {C}La Muerte y el Lugar de los muertos fueron arrojados (14). Manera de decir, no solamente que la muerte desaparece, sino también que nunca Dios la quiso: no reina en el mundo sino a consecuencia del pecado (ver 1 Cor 15,26). Este último juicio del mundo no hace sino recapitular lo que ya se dijo respecto del mundo judío o del romano. Si leemos bien el evangelio de Juan, especialmente el cápitulo 5, veremos que no se imagina algo espectacular, Cristo bajando del cielo en medio de una humanidad aterrada: el juicio se hizo a lo largo de la historia. Por esta razón Juan lo menciona muy brevemente. Prefiere describir la Jerusalén nueva que viene de Dios, la que está en el centro de las dos últimas visiones que vienen a continuación. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
2[ Ap 20:2 ] ᶜᶠ Ap 12:9 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ² ↠ Sujetó al monstruo, la serpiente antigua, que es Satanás o el diablo, y lo encadenó por mil años.
3[ Ap 20:3 ] ᶜᶠ 2Tes 2:9 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ³ ↠ Lo arrojó al Abismo, cerró con llave y además puso sellos para que no pueda seducir más a las naciones hasta que pasen los mil años. Después tendrá que ser soltado por poco tiempo.
4[ Ap 20:4 ] ᶜᶠ Dan 7:9; ᶜᶠ Mt 19:28; ᶜᶠ 1Cor 6:2 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁴ ↠ También vi unos tronos, y sentados en ellos los que tienen poder para juzgar. Vi también las almas de aquellos a quienes les cortaron la cabeza por causa de las enseñanzas de Jesús y de la Palabra de Dios. Vi a todos los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen y no habían recibido su marca en la frente o en la mano. Volvieron a la vida y reinaron mil años con el Mesías.
5⁵ ↠ Esta es la primera resurrección. El resto de los muertos no volvieron a la vida hasta que se cumplieron los mil años.
6[ Ap 20:6 ] ᶜᶠ 2Tim 2:12; ᶜᶠ 1Pe 2:9 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁶ ↠ ¡Feliz y santo es el que participa en la primera resurrección! La segunda muerte ya no tiene poder sobre ellos: serán sacerdotes de Dios y de su Mesías y reinarán con él mil años.
7[ Ap 20:7 ] ᶜᶠ Ez 38:1 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁷ ↠ Y cuando se terminen los mil años, Satanás será soltado de su prisión, [ Apo 20:7 ] {N} PROFECIAS Observamos aquí un brusco cambio de velocidad de la visión profética. Juan habló ampliamente de la idolatría romana y de las persecuciones del poder totalitario, luego, con el capítulo 20 entramos en los tiempos que siguen y Juan ve en ellos aparentemente sólo la dicha de la paz recuperada. La bestia totalitaria y el falso Cristo -instituciones más que personas- han sido enviados al fuego eterno y los agentes de Satanás han sido eliminados pura y simplemente (19:21). Sólo después de esos mil años de paz resumidos en algunas líneas el demonio se pone a trabajar nuevamente; en dos párrafos la gran revuelta (Pablo hablará de la apostasía en 2Tes 2:3) es dominada y la historia se termina con el demonio que es enviado nuevamente al infierno. Hallamos aquí lo que ya se notaba en los profetas del Antiguo Testamento: la profecía ve en los acontecimientos del momento una presencia anticipada del Juicio, pasa por encima de todo lo que tienen de positivo y sólo quiere mostrar lo que en ellos clama por una intervención de Dios. Luego todo el tiempo que transcurrirá entre el fin del sistema actual condenado y el fin de la historia no es más que un gran engaño: el profeta no estaba allí para describir de antemano el desarrollo de la historia. Hay una continuidad entre la profecía del Antiguo Testamento y la profecía cristiana. Aun cuando la revelación se concluye, y de manera definitiva, con el Apocalipsis, el carisma profético no se extingue sin embargo. Muchas personas actualmente se vuelven hacia los mensajes celestiales, tanto más numerosos cuanto más se ha agrandado el mundo y cuanto más las revoluciones en curso hayan echado abajo nuestras certezas. Sea cual fuere la parte de credulidad y de ilusión en los mensajes celestiales que florecen un poco por todas partes, sería muy injusto menospreciar todas esas advertencias; a menudo provienen de profetas cuyo carisma es difícil de recusar. La mayor parte del tiempo no hacen más que repetir de manera intensiva, con imágenes que impactan nuestra imaginación y que llevan al convencimiento, los llamados del Evangelio a la conversión y la inminencia del juicio de Dios de los sistemas idolátricos que nos aprisionan. Aun cuando su mensaje no aporte nada más que lo que hallamos en la Escritura leída con fe, esas profecías no son inútiles, porque tocan a los que la Iglesia o las circunstancias no les han permitido entrar en la Biblia. No se trata pues de ignorar la profecía cristiana de nuestro tiempo desde el sitial de nuestra ciencia teológica, a menudo muy racionalista; el Espíritu y los espíritus son tan necesarios como los prelados en la vida de la Iglesia, incluso si tocan el monopolio de la autoridad. Pero, hay que aplicarles, eso sí, los criterios de la Biblia. Debiéramos escuchar las advertencias, prestar atención a las señales próximas que se nos presentan; pero, en cambio, todo lo que, en esos mensajes, quisiera reenseñarnos lo que sucederá, debe ser atribuido a la ilusión y a las limitaciones humanas del profeta y no al Espíritu de Dios. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ
8⁸ ↠ saldrá a engañar a Gog y Magog, es decir, a las naciones de los cuatro extremos de la tierra, una multitud tan numerosa como las arenas del mar.
9[ Ap 20:9 ] ᶜᶠ 2Re 1:10 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁹ ↠ Invadieron el país entero y cercaron el campamento de los santos, la Ciudad muy amada, pero bajó fuego del cielo y los devoró.
10[ Ap 20:10 ] ᶜᶠ Ap 19:20 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁰ ↠ Entonces el diablo, el seductor, fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde ya se encontraban la bestia y el falso profeta. Allí serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.
11ULTIMO JUICIO ᴺ ¹¹ ↠ Luego vi un trono grande y espléndido y a uno que estaba sentado en él; el cielo y la tierra huyeron al verlo sin que quedaran huellas de ellos.
12¹² ↠ Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante el trono, mientras eran abiertos unos libros. Luego fue abierto otro, el libro de la vida. Entonces fueron juzgados los muertos de acuerdo con lo que está escrito en esos libros, es decir, cada uno según sus obras.
13¹³ ↠ El mar devolvió los muertos que guardaba, y también la Muerte y el Lugar de los muertos devolvieron los muertos que guardaban, y cada uno fue juzgado según sus obras.
14[ Ap 20:14 ] ᶜᶠ 1Cor 15:26; ᶜᶠ 1Cor 15:54 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁴ ↠ Después la Muerte y el Lugar de los muertos fueron arrojados al lago de fuego: este lago de fuego es la segunda muerte.
15¹⁵ ↠ Y todo el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.