Salmos 64
Biblia Latinoamericana ›1Escucha, oh Dios, mi voz cuando me quejo; me amenaza el enemigo, guarda mi vida;
2escóndeme del complot de los malvados y de las maniobras de los criminales.
3Afilaron sus lenguas como espada, tienen sus flechas, palabras de amenaza,
4que tiran a ocultas contra el inocente, las lanzan de improviso y sin miedo.
5Se animan entre sí para hacer el mal, estudian cómo disimular la trampa y dicen: "¿Quién verá
6o quién descubrirá nuestros secretos?" Los sacará a la luz el que escudriña el fondo del hombre, lo profundo del ser.
7Pero Dios les lanza sus flechas, y se ven heridos de repente.
8Sus propias palabras los hicieron caer y los que los ven los miran sin piedad.
9Cada cual entonces empieza a temer, dice en voz alta que es obra de Dios, y comprende su acción.
10El justo se alegrará en el Señor y en él confiará; se congratularán todos los de recto corazón.