Salmos 57
Biblia Latinoamericana ›1Piedad de mí, oh Dios, piedad de mí, pues en ti se refugia el alma mía; a la sombra de tus alas me cobijo hasta que haya pasado la tormenta.
2Yo clamo al Dios Altísimo, al Dios que de mí cuida.
3Que del cielo mande alguien a salvarme de las manos de aquellos que me acosan; envíe Dios su gracia y su verdad.
4Yo duermo rodeado de leones, que devoran a los hijos de los hombres; sus dientes son lanzas y flechas, su lengua es una espada acerada.
5Muéstrate, oh Dios, por encima de los cielos, y que brille tu luz en toda la tierra.
6Habían tendido un lazo en mi camino, allí querían que cayera; ante mí cavaron una trampa, pero ellos cayeron dentro.
7Oh Dios, mi corazón está dispuesto, mi corazón está atento, quiero cantar y tocar para ti.
8Despiértate, corazón mío, despiértense arpas y cítaras, que quiero a la aurora despertar.
9Te alabaré, Señor, entre los pueblos, te cantaré en todas las provincias,
10pues tu amor está a la altura de los cielos y tu verdad se eleva hasta las nubes.
11Muéstrate, oh Dios, por encima de los cielos, y que brille tu gloria en toda la tierra.