Salmos 41
Biblia Latinoamericana ›1Feliz el que se acuerda del pobre y del débil, en el día malo lo salvará el Señor;
2el Señor lo guardará, lo mantendrá con vida y feliz en esta tierra: -no lo dejarás en manos de sus enemigos-
3El Señor lo acompaña en su lecho de dolor y le arregla la cama mientras está enfermo.
4Yo dije: "Señor, apiádate de mí, sáname porque he pecado contra ti".
5Mis enemigos me desean lo peor: "A ver si se muere y ya no se habla más de él".
6Si alguien viene a verme, habla por hablar, pero se informa para dañarme; apenas está fuera, esparce sus rumores.
7Mis enemigos se juntan y cuchichean, mientras comentan mi mal:
8Este ataque no es cosa buena, cayó en la cama para no levantarse.
9Hasta mi amigo seguro en el que yo confiaba, que mi pan compartía, se ha vuelto en contra mía.
10Pero tú, Señor, ten piedad de mí, ponme en pie, que quiero pagarles con lo mismo.
11Que mis enemigos no canten victoria, y reconoceré que me valoras.
12Tú me asistirás, Señor, porque no hay falta en mí, y me mantendrás en tu presencia para siempre.
13¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel, desde siempre y para siempre! ¡Así sea!