Salmos 12
Biblia Latinoamericana ›1Interviene, Señor, porque ya no hay hombres buenos ni se encuentran ya hombres leales.
2Cada cual engaña a su prójimo, se dicen buenas palabras, pero con doblez.
3Que el Señor arranque los labios mentirosos y la lengua que dice grandes frases.
4Pues dicen: "Con palabras todo lo conseguiremos; si sabemos hablar, ¿quién nos va a dominar?"
5Los pobres son despojados, gimen los humildes, ahora me levanto -dice el Señor- y prestaré socorro al que es despreciado.
6Las palabras del Señor son palabras seguras, son como plata pura siete veces purificada en el crisol.
7Tú, Señor, cuidarás de nosotros; protégenos por siempre de esta generación.
8Por doquier se andan paseando los malvados y cunde el vicio entre los hijos de Adán.