Salmos 112
Biblia Latinoamericana ›1¡Aleluya! ¡Feliz el hombre que teme al Señor y valora mucho sus mandamientos!
2Su semilla será pujante en el país, los retoños del hombre bueno serán benditos.
3Habrá en su casa bienes y riquezas, y su honradez, que durará para siempre.
4Brilla como luz en las tinieblas para los de recto corazón; él comprende, es clemente y justo.
5Le va bien al compasivo y que presta, y lleva sus negocios en conciencia,
6pues nada logrará perturbarlo: el recuerdo del justo será eterno.
7No tiene miedo a las malas noticias, pues en su corazón confía en el Señor;
8su corazón está firme, nada teme, al final, despreciará a sus adversarios.
9Es generoso en dar a los pobres, su honradez permanece para siempre, su cuerno aumenta en gloria.
10El malvado lo ve y se irrita, le rechinan los dientes, se debilita; nada queda del deseo de los malos.