Jeremías 4
Sagrada Biblia Straubinger ›1¹ Condición del perdón. ʱᵇʲˢ * «Si te conviertes, oh Israel, conviértete a Mí, dice Yahvé; y si quitas de delante de Mí tus abominaciones, no andarás más errante. ↣ᵑ [*1.] ⇠ ᶰ Tus abominaciones (Vulgata: tus escándalos): los ídolos. Nótese la promesa condicional. Si Israel hubiera sido fiel, se habrían cumplido sin demora los esplendorosos anuncios de los profetas.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
2² Si juras «¡Vive Yahvé!» en verdad, y con rectitud, y con justicia, serán bendecidas en Él las naciones y en Él se gloriarán. ᶠᵗ
3³ Pues así dice Yahvé a los hombres de Judá y de Jerusalén: Preparaos un campo virgen y no sembréis entre zarzas. ↣ᵑ [*3.] ⇠ ᶰ Acerca del significado de lo sembrado entre las zarzas véase la explicación de Jesús en la parábola del Sembrador (Mateo 13:7 y 22). Cf. Oseas 10:12; Joel 2:13; Romanos 2:28 s.; Colosenses 2:11; y la predicación del Bautista (Mateo 3:8 ss.). San Crisóstomo agrega: «Rompamos los corazones, para que si alguna mala yerba y engañoso pensamiento hay en nosotros, la arranquemos de raíz, y tengamos limpias las tierras para las semillas de piedad.»⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
4⁴ Circuncidaos para Yahvé, y quitad los prepucios de vuestros corazones, varones de Judá y moradores de Jerusalén, no sea que estalle, cual fuego, mi ira, y arda sin que haya quien la apague, por la maldad de vuestras obras. ᶠᵗ
5⁵ Invasión enemiga. ʱᵇʲˢ * Promulgadlo en Judá, y en Jerusalén dadlo a conocer; clamad y sonad la trompeta por el país, gritad fuerte y decid: «Juntaos, y retirémonos a las ciudades fortificadas.» ᶠᵗ
6⁶ ¡Alzad un estandarte, (para huir) a Sión, apresuraos, y no os detengáis! pues voy a traer desde el norte un mal y gran desolación. ↣ᵑ [*6 s.] ⇠ ᶰ El profeta hace alusión a los babilonios que han de venir desde el norte. Cf. 1:15; 6:1; 10:22; 25:9 etc.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
7⁷ Ya salió el león del matorral, el asolador de pueblos se ha puesto en marcha, salió de su lugar para trocar tu tierra en un yermo; tus ciudades serán asoladas, sin que quede habitante. ᶠᵗ
8⁸ Por tanto ceñíos de saco, llorad y lamentaos, pues no se aparta de nosotros a ardiente ira de Yahvé. ᶠᵗ
9⁹ En aquel día, dice Yahvé, desfallecerá el corazón del rey y el corazón de los príncipes; los sacerdotes quedaran pasmados, y los profetas llenos de consternación.» ᶠᵗ
10¹⁰ Y dije yo: «¡Ah, Señor Yahvé! Ciertamente has engañado a este pueblo y a Jerusalén, diciendo: «Tendréis paz», cuando la espada ha llegado ya hasta el alma.» ↣ᵑ [*10.] ⇠ ᶰ Se refiere a los falsos profetas. Es frecuente en la Biblia el caracterizar a éstos como predicadores de una paz ilusoria para atraerse las simpatías. San Juan de la Cruz, tomando este pasaje en sentido místico, lo explica de la siguiente manera: «La paz que les prometía Dios, era la que había de haber entre Dios y el hombre por medio del Mesías que les había de enviar, y ellos entendían de la paz temporal; por eso, cuando tenían guerras y trabajos, les parecía engañarles Dios acaeciéndoles al contrario de lo que ellos esperaban.»⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
11¹¹ Entonces se dirá a este pueblo y a Jerusalén: «Un viento abrasador viene de los montes del desierto, en dirección a la hija de mi pueblo, mas no para aventar, ni para limpiar. ↣ᵑ [*11.] ⇠ ᶰ Un viento abrasador: el rey Nabucodonosor de Babilonia. Otros expositores refieren estas palabras al rey de Egipto. No para aventar: Los orientales avientan el trigo, mas en este caso el viento será tan fuerte que se llevará todo.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
12¹² Será un viento impetuoso el que ha de llegar. Ahora voy también yo a pronunciar sentencia contra ellos.» ᶠᵗ
13¹³ He aquí que avanza como las nubes; como torbellino son sus carros, y más ligeros que las águilas sus caballos. ¡Ay de nosotros, pues estamos perdidos! ᶠᵗ
14¹⁴ ¡Lava de malicia tu corazón, Jerusalén, para que seas salva! ¿Hasta cuándo hospedarás en tu corazón tus maliciosos pensamientos? ᶠᵗ
15¹⁵ Porque una voz trae las nuevas desde Dan, y anuncia la calamidad desde la montaña de Efraím. ↣ᵑ [*15.] ⇠ ᶰ La invasión de los enemigos se realizará a través de los territorios del norte: Dan (Galilea) y Efraím (Samaría).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
16¹⁶ Hacedlo saber a las naciones, avisad a Jerusalén, que vienen sitiadores de una tierra remota, y lanzan gritos contra las ciudades de Judá. ᶠᵗ
17¹⁷ Como guardas de campo están a la redonda contra ella, por cuanto se ha rebelado contra Mí —oráculo de Yahvé. ᶠᵗ
18¹⁸ Tu conducta y tus malas obras te han valido esto; es (el fruto de) tu maldad; (castigo) amargo que te llega hasta el corazón. ↣ᵑ [*18.] ⇠ ᶰ Dios insiste sobre esta explicación en 5:25; 6:19; 7:19, etc. Los malhechores beberán el vino de la ira de Dios, dice San Juan en el Apocalipsis (14:10). «El que peca mortalmente trabaja por la segunda muerte, es decir, por el infierno» (San Ambrosio).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
19¹⁹ Desolación del país. ʱᵇʲˢ * ¡Mis entrañas! ¡Mis entrañas! ¡Qué dolor en las paredes de mi corazón! agitase mi corazón; no puedo estar quieto, por cuanto has oído, alma mía, el sonido de la trompeta, el grito estrepitoso de la guerra. ↣ᵑ [*19 s.] ⇠ ᶰ Emocionante descripción de las angustias que sobrevendrán sobre Jerusalén al llegar la noticia de la invasión enemiga. El profeta Jeremías contempla como ya realizadas las calamidades que acaba de anunciar.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
20²⁰ Llegan noticias de desastre sobre desastre; todo el país está devastado; súbitamente han sido destruidas mis tiendas, de un momento a otro mis pabellones. ᶠᵗ
21²¹ ¿Hasta cuándo he de ver la bandera, y oír el sonido del clarín? ↣ᵑ [*21.] ⇠ ᶰ La bandera: los estandartes de los enemigos que invaden el país.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
22²² ¡Qué necio es mi pueblo!, no me han conocido; son hijos insensatos que no tienen inteligencia; son sabios para hacer el mal, pero el bien no saben hacerlo. ↣ᵑ [*22.] ⇠ ᶰ ¡Qué necio es mi pueblo! He aquí un ejemplo de la locura humana. Un pueblo que vivía de la extraordinaria benevolencia de Yahvé y se llamaba pueblo Suyo, va en pos de Baal y Astarté, pone su confianza en las «massebas», estelas de Baal, y en las «ascheras», árboles frondosos que simbolizaban a Astarté. El mundo moderno hace lo mismo, sólo han cambiado los nombres de los ídolos.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
23²³ Miro la tierra, y he aquí que está desolada y vacía; los cielos, y no hay luz en ellos. ↣ᵑ [*23 s.] ⇠ ᶰ Los tremendos castigos se aplican primeramente al pueblo infiel, pero son, a la vez, una imagen del juicio final. Desolada y vacía: el hebreo emplea aquí la misma locución que en Génesis 1:2 para señalar el desorden sumamente caótico. Véase Salmo 13:2; Isaías 34:11.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
24²⁴ Miro los montes, y he aquí que tiemblan, y se conmueven todos los collados. ᶠᵗ
25²⁵ Miro, y he aquí que no hay hombre alguno, y las aves del cielo han huido todas. ᶠᵗ
26²⁶ Miro, y he aquí que la tierra fértil es un desierto, y todas sus ciudades están destruidas, ante Yahvé, ante el ardor de su ira. ᶠᵗ
27²⁷ Porque así dice Yahvé: «Todo el país será un yermo, pero no lo arruinaré del todo. ᶠᵗ
28²⁸ Por esto la tierra se pondrá de luto y se oscurecerán los cielos allá arriba; porque Yo lo he dicho, Yo lo he resuelto, y no me arrepiento ni me retracto.» ᶠᵗ
29²⁹ Al estruendo de la caballería y de los flecheros cada ciudad se pone en fuga; se retiran a las selvas y escalan las peñas; todas las ciudades están abandonadas, sin que en ellas quedase un solo habitante. ↣ᵑ [*29.] ⇠ ᶰ Al oír el ruido de las armas todos huirán para salvarse. Cf. las señales del último juicio en Mateo 24.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
30³⁰ Y tú, ¿qué harás, oh desolada? Aunque te vistas de púrpura, aunque te cubras con adornos de oro, y te pintes los ojos con antimonio; en vano te embellecerás; tus amantes te desprecian, buscan tu vida. ↣ᵑ [*30.] ⇠ ᶰ Se refiere a Jerusalén, que se adorna como una mujer para atraer a los amantes; esto es, a los pueblos con los cuales hizo alianzas, o tal vez, los dioses ajenos a los que se había entregado.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
31³¹ Oigo gritos como de parturienta, gemidos como de la que por primera vez da a luz; es la voz de la hija de Sion, que lanza ayes y extiende sus manos: «¡Ay de mí! desfallece mi alma a causa de la mortandad.» ᶠᵗ