Epístola de Bernabé 9
Sagrada Biblia Straubinger ›1La verdadera circuncisión: la de los oídos y la del corazón IX ¹. En efecto, dice otra vez sobre los oídos, cómo circuncidó nuestro corazón. Dice el Señor en el profeta: En oído de oreja me obedecieron. Y otra vez dice: Con oído oirán los que están lejos, y conocerán lo que yo hice. Y: Circuncidad—dice el Señor—vuestros corazones.
2². Y otra vez dice: Escucha, Israel, porque esto dice el Señor Dios tuyo. Y de nuevo el Espíritu del Señor profetiza: ¿Quién es el que quiere vivir para siempre? Con oído oiga la voz de mi siervo.
3³. Y otra vez dice: Escucha, cielo, y tú, tierra, presta oídos, porque el Señor ha hablado esto para testimonio. Y dice de nuevo: Oíd la voz del Señor, príncipes de este pueblo. Y dice otra vez: Escuchad, liijos, la voz que grita en el desierto.
4⁴. En conclusión, circuncidó nuestros oídos, a fin de que, oída la palabra, creamos nosotros. Por lo demás, la misma circuncisión, en que ponen su confianza, está anulada; porque el Señor habló de que se practicara una circuncisión, pero no de la carne. Mas ellos transgredieron su mandamiento, pues un ángel malo los engañó.
5⁵. Díceles a ellos: Esto dice el Señor Dios nuestro (aquí hallo yo el mandamiento): No sembréis sobre las espinas; circuncidaos para vuestro Señor. ¿Y qué quiere de cir: Circuncidad la dureza de vuestro corazón y no endurezcáis vuestro cuello? Toma ahora, otrosí: He aquí —dice el Señor— que todas las naciones son incircuncisas de prepucio; mas este pueblo es incircunciso de corazón.
6⁶. Pero diréis: Es que el pueblo se circuncida para sello. Mas también—te contestaré—se circuncidan los sirios y los árabes y todos los sacerdotes de los ídolos; finalmente, también los egipcios usan la circuncisión.
7⁷. Así, pues, hijos del amor, aprended Copiosamente acerca de todo esto: Abraham, que fué el primero en practicar la circuncisión, circuncidó a los de su casa mirando anticipadamente en espíritu hacia Jesús, tomando los símbolos de tres letras.
8⁸. Dice, en efecto, la Escritura: Y circuncidó Abraham de su casa a trescientos dieciocho hombres. Ahora bien, ¿cuál es el conocimiento que le fué dado? Atended que pone primero los dieciocho y, hecha una pausa, los trescientos. El dieciocho se compone de la I, que vale diez, y la H, que representa ocho. Ahí tienes el nombre de IHSOUS. Mas como la cruz había de tener la gracia en la figura de la T, dice también los trescientos. Consiguientemente, en las dos primeras letras significa a Jesús, y en otra, la cruz.
9⁹. Sábelo Aquel que pone en nosotros la dádiva ingénita de su enseñanza: Nadie aprendió de mí más genuina palabra; pero yo sé que vosotros sois dignos de ello.