Epístola a Diogneto 9
Sagrada Biblia Straubinger ›1IX. 1.Así, teniendo dispuesto todo en sí mismo con su Hijo, durante el tiempo anterior, nos dejó a nuestro talante que fuéramos llevados por desordenados impulsos, seducidos por placeres y concupiscencias ⁴⁶ no aceptando realmente nuestros pecados, sino soportándolos, ni complaciéndose entonces en aquel tiempo de iniquidad, sino preparando el momento actual de justicia para que, convictos en el tiempo anterior de nuestras propias obras indignas de vida, ahora seamos hechos dignos por la bondad de Dios y tras habernos hecho ver a nosotros mismos que es imposible “entrar en el reino de Dios” ⁴⁷; por el poder de Dios seamos capaces.
22. Mas cuando nuestra maldad llegó a su colmo y se puso de manifiesto que la única paga que podíamos esperar era castigo y muerte, vino el momento ⁴⁸ que Dios tenía predeterminado para manifestar en lo sucesivo su bondad y poder (oh superabandancia de filantropía y de amor de Dios)⁴⁹; no nos aborreció ni nos arrojó ni nos guardó rencor, sino que tuvo paciencia; nos soportó, teniendo misericordia él mismo tomó nuestros pecados ⁵⁰; él mismo entregó a su propio Hijo como rescate por nosotros ⁵¹, al santo por los inicuos⁵², al inocente por los malos ⁵³, al justo por los injustos ⁵⁴ al incorruptible por los corruptos ⁵⁵, al inmortal por los mortales.
33. Porque, ¿qué otra cosa podía cubrir nuestros pecados sino la justicia de Aquel? ⁵⁶.
44. ¿En quién otro era posible que nosotros, inicuos e impíos, fuéramos justificados, sino en el solo Hijo de Dios?
55. ¡Oh dulce trueque, oh operación impenetrable, oh beneficios inesperados! ⁵⁷, para que la iniquidad de muchos quedara oculta en un sólo justo, y la de uno solo justifique a muchos inicuos ⁵⁸.
66. Así, convenciéndonos en el tiempo pasado de la imposibilidad de nuestra naturaleza para alcanzar vida y ahora mostrando al Salvador capaz de salvar aun lo insalvable, por ambos lados quiso que nosotros creyéramos en su bondad y que le consideráramos sustentador, padre, maestro, consejero, médico, inteligencia, luz, honor, gloria, fuerza, vida, sin preocupamos por el vestido y la comida ⁵⁹.