Salmos 56
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(55) Del maestro de coro. Según: «La opresión de los príncipes lejanos * ». De David. A media voz. Cuando los filisteos se apoderaron de él en Gat. [[2]] Misericordia, oh Dios, que me pisan, me atacan y me oprimen todo el día.
2[[3]] Todo el día me pisan mis enemigos, son muchos los que me atacan desde la altura * .
3[[4]] El día en que temo, en ti confío.
4[[5]] En Dios, cuya palabra * alabo, en Dios confío y ya no temo. ¿Qué puede hacerme un mortal?
5[[6]] Todo el día retuercen mis palabras, sólo planean daño contra mí;
6[[7]] se conjuran * , se ocultan, siguen mis pasos, tratando de acabar con mi vida.
7[[8]] ¿Escaparán después de tanta iniquidad? ¡Abate, oh Dios, a los pueblos con tu cólera!
8[[9]] Tú llevas la cuenta de mi vida errante, ¡recoge mis lágrimas en tu odre * !
9[[10]] Entonces retrocederán mis enemigos el día en que te invoque. Yo sé que Dios está por mí.
10[[11]] En Dios, cuya palabra alabo, en Yahvé, cuya palabra alabo,
11[[12]] en Dios confío y ya no temo. ¿Qué puede hacerme un mortal?
12[[13]] Cumpliré, oh Dios, los votos que te hice, sacrificios te ofreceré de acción de gracias,
13[[14]] pues rescataste mi vida de la muerte * , para que marche en la presencia de Dios iluminado por la luz de la vida.