Salmos 46
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(45) Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Para oboes. Cántico. [[2]] Dios es nuestro refugio y fortaleza, socorro en la angustia, siempre a punto.
2[[3]] Por eso no tememos si se altera la tierra, si los montes vacilan en el fondo del mar,
3[[4]] aunque sus aguas bramen y se agiten, y su ímpetu sacuda las montañas * . (¡Con nosotros Yahvé Sebaot, Pausa. nuestro baluarte el Dios de Jacob * !)
4[[5]] ¡Un río! Sus brazos recrean la ciudad de Dios, santifican la morada del Altísimo * .
5[[6]] Dios está en medio de ella, no vacila, Dios la socorre al despuntar el alba * .
6[[7]] Braman las naciones, tiemblan los reinos, lanza él su voz, la tierra se deshace.
7[[8]] ¡Con nosotros Yahvé Sebaot, Pausa. nuestro baluarte el Dios de Jacob!
8[[9]] Venid a ver los prodigios de Yahvé, que llena la tierra de estupor.
9[[10]] Detiene las guerras por todo el orbe; quiebra el arco, rompe la lanza, prende fuego a los escudos.
10[[11]] «Basta ya, sabed que soy Dios, excelso sobre los pueblos, sobre la tierra excelso».
11[[12]] ¡Con nosotros Yahvé Sebaot, Pausa. nuestro baluarte el Dios de Jacob!