Salmos 30
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(29) Salmo. Cántico para la dedicación de la Casa. De David. [[2]] Te ensalzo, Yahvé, porque me has levantado, no has dejado que mis enemigos se rían de mí.
2[[3]] Yahvé, Dios mío, te pedí auxilio y me curaste.
3[[4]] Tú, Yahvé, sacaste mi vida del Seol, me reanimaste cuando bajaba a la fosa.
4[[5]] Cantad para Yahvé los que lo amáis, recordad su santidad con alabanzas.
5[[6]] Un instante dura su ira, su favor toda una vida; por la tarde visita de lágrimas * , por la mañana gritos de júbilo.
6[[7]] Al sentirme seguro me decía: «Jamás vacilaré».
7[[8]] Tu favor, Yahvé, me afianzaba más firme que sólidas montañas * ; pero luego escondías tu rostro y quedaba todo conturbado.
8[[9]] A ti alzo mi voz, Yahvé, a mi Dios * piedad imploro:
9[[10]] ¿Qué ganas con mi sangre * , con que baje a la fosa? ¿Puede el polvo alabarte, anunciar tu verdad?
10[[11]] ¡Escucha, Yahvé, ten piedad de mí! ¡Sé tú, Yahvé, mi auxilio!
11[[12]] Has cambiado en danza mi lamento: me has quitado el sayal, me has vestido de fiesta.
12[[13]] Por eso mi corazón * te cantará sin parar; Yahvé, Dios mío, te alabaré por siempre.