Salmos 146
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(145) ¡Aleluya! ¡Alaba, alma mía, a Yahvé!
2A Yahvé, mientras viva, alabaré, mientras exista tañeré para mi Dios.
3No pongáis la confianza en los nobles, en un ser humano, incapaz de salvar;
4exhala su aliento, retorna a su barro, ese mismo día se acaban sus planes.
5Feliz quien se apoya en el Dios de Jacob, quien tiene su esperanza en Yahvé, su Dios,
6que hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto hay en ellos; que guarda por siempre su lealtad,
7que hace justicia a los oprimidos, que da pan a los hambrientos. Yahvé libera a los condenados.
8Yahvé abre los ojos a los ciegos, Yahvé endereza a los encorvados,
9Yahvé protege al forastero, sostiene al huérfano y a la viuda. (8c) Yahvé ama a los honrados, (c) y tuerce el camino del malvado.
10Yahvé reina para siempre, tu Dios, Sión, de edad en edad.