Rut 1
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1En la época en que gobernaban los Jueces, hubo hambre en el país. Un hombre de Belén de Judá se fue a residir, con su mujer y sus dos hijos, a los campos de Moab.
2El hombre se llamaba Elimélec, su mujer Noemí y sus dos hijos Majlón y Quilión * . Eran efrateos, de Belén de Judá. Llegados a los campos de Moab, se establecieron allí.
3Murió Elimélec, el marido de Noemí, y quedó ella con sus dos hijos.
4Éstos se casaron con mujeres moabitas, llamadas Orfá y Rut. Allí habitaron unos diez años.
5Murieron también los dos, Majlón y Quilión, y quedó sola Noemí, sin sus dos hijos y sin marido.
6Entonces decidió regresar de los campos de Moab con sus dos nueras, porque oyó en los campos de Moab que Yahvé había visitado a su pueblo * y le daba pan.
7Salió, pues, con sus nueras, del país donde había vivido y se pusieron en camino para volver a la tierra de Judá.
8Noemí dijo a sus dos nueras: «Andad, volveos cada una a casa de vuestra madre. Que Yahvé tenga piedad con vosotras como vosotras la habéis tenido con los que murieron y conmigo.
9Que Yahvé os conceda encontrar vida apacible en la casa de un nuevo marido.» Y las besó. Pero ellas rompieron a llorar,
10y dijeron: «No. Volveremos contigo a tu pueblo.»
11Noemí respondió: «Volveos, hijas mías, ¿por qué vais a venir conmigo? ¿Acaso tengo yo aún hijos en mi seno que puedan llegar a ser vuestros maridos * ?
12Volveos, hijas mías, andad, porque yo soy demasiado vieja para casarme otra vez. Y aun cuando dijera que no he perdido toda esperanza, que esta misma noche voy a tener un marido y que tendré hijos,
13¿habríais de esperar hasta que fueran mayores?, ¿dejaríais por eso de casaros? No, hijas mías. Siento gran pena por vosotras, porque la mano de Yahvé ha caído sobre mí.»
14Ellas rompieron a llorar de nuevo. Después Orfá besó a su suegra y se volvió a su pueblo * , pero Rut se quedó con ella.
15Entonces Noemí dijo: «Mira, tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a su dios; vuélvete tú también con ella.»
16Pero Rut respondió: «No insistas en que te abandone y me separe de ti, porque adonde tú vayas, iré yo, donde tú vivas, viviré yo. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios * .
17Donde tú mueras moriré y allí seré enterrada. Que Yahvé me dé este mal y añada este otro todavía * si no es tan sólo la muerte lo que nos ha de separar.»
18Viendo Noemí que Rut estaba decidida a acompañarla, no insistió más.
19Caminaron, pues, las dos juntas hasta Belén. Cuando llegaron a Belén, su presencia provocó una gran excitación en toda la ciudad. Las mujeres exclamaban: «Pero, ¿no es esta Noemí?»
20Mas ella respondía: «¡No me llaméis ya Noemí! Llamadme Mará * , porque Sadday me ha llenado de amargura.
21Colmada partí yo, vacía me devuelve Yahvé. ¿Por qué me llamáis aún Noemí, cuando Yahvé da testimonio contra mí y Sadday me ha hecho desdichada?»
22Así fue como regresó Noemí, con su nuera Rut, la moabita, la que vino de los campos de Moab. Llegaron a Belén al comienzo de la siega de la cebada.