Mateo 28
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Pasado el sábado * , al alborear el primer día de la semana, María Magdalena y la otra María * fueron a ver * el sepulcro.
2De pronto se produjo un gran terremoto, pues un ángel del Señor bajó del cielo y, acercándose, hizo rodar la piedra y se sentó encima de ella.
3Su aspecto era como el relámpago, y su vestido, blanco como la nieve.
4Los guardias, atemorizados al verlo, se pusieron a temblar y se quedaron como muertos.
5El ángel se dirigió a las mujeres y les dijo: «Vosotras no temáis, pues sé que buscáis a Jesús, el Crucificado.
6Pero no está aquí, pues ha resucitado, como había anunciado. Venid, ved el lugar donde estaba * .
7Y ahora id enseguida a decir a sus discípulos: ‘Ha resucitado de entre los muertos e irá delante de vosotros a Galilea; allí lo veréis.’ Ya os lo he dicho.»
8Ellas partieron a toda prisa del sepulcro * , con miedo y gran gozo, y corrieron a dar la noticia a sus discípulos.
9En esto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: «¡Salve!» Ellas, acercándose, se asieron de sus pies y lo adoraron.
10Entonces les dijo Jesús: «No temáis. Id y avisad a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán * .»
11Mientras ellas iban, algunos de la guardia fueron a la ciudad a contar a los sumos sacerdotes todo lo que había pasado.
12Éstos, reunidos con los ancianos, celebraron consejo y dieron una buena suma de dinero a los soldados,
13advirtiéndoles: «Decid que sus discípulos vinieron de noche y lo robaron mientras vosotros dormíais.
14Y si la cosa llega a oídos del procurador, nosotros le convenceremos y os evitaremos complicaciones.»
15Ellos tomaron el dinero y procedieron según las instrucciones recibidas. Así es como se corrió entre los judíos esa versión, que circula hasta el día de hoy.
16Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.
17Al verlo, lo adoraron, si bien algunos dudaron * .
18Jesús se acercó a ellos y les habló así * : «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.
19Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo * ,
20y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y estad seguros que yo estaré con vosotros día tras día, hasta el fin del mundo * .»