Levítico 21
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Dijo Yahvé a Moisés: «Comunica esto a los sacerdotes, hijos de Aarón: Que nadie se haga impuro con el cadáver * de alguno de los suyos,
2a no ser que sea pariente cercano: la madre, el padre, el hijo, la hija, el hermano
3o una hermana virgen que viva con él * y no haya sido desposada aún; por ella puede contraer impureza.
4Pero por una hermana casada, no debe hacerse impuro; se profanaría * .
5«Los sacerdotes no se raparán la cabeza, ni se cortarán los bordes de la barba, ni se harán incisiones en su cuerpo.
6Santos han de ser para su Dios y no profanarán el nombre de su Dios, pues son ellos los que presentan los manjares que se han de abrasar para Yahvé, es decir, el alimento de su Dios. Han de ser santos.
7«No tomarán por esposa a una mujer prostituta ni violada, ni a una mujer repudiada por su marido, pues el sacerdote está consagrado a su Dios * .
8Lo considerarás como cosa santa, porque él es quien presenta el alimento de tu Dios; lo tendrás por santo, pues santo soy yo, Yahvé, el que os santifico.
9Si la hija de un sacerdote se prostituye y se profana, a su padre profana. Será quemada.
10«El sumo sacerdote, el mayor entre sus hermanos, sobre cuya cabeza fue derramado el óleo de la unción y que recibió la investidura revistiéndose los ornamentos, no llevará desgreñada su cabellera ni rasgará sus vestiduras,
11ni se acercará a ningún cadáver. Ni siquiera por su padre o por su madre se le permite hacerse impuro.
12No saldrá del santuario para no profanar el santuario de su Dios, pues está consagrado con el óleo de la unción de su Dios. Yo, Yahvé.
13«Tomará por esposa una virgen.
14No se casará con viuda ni con repudiada ni con profanada por prostitución, sino que tomará por esposa una virgen de su parentela.
15Así no profanará su descendencia entre su pueblo, pues soy yo, Yahvé, el que lo santifico * .»
16Yahvé dijo a Moisés:
17«Comunica esto a Aarón: Ninguno de tus descendientes, en cualquiera de sus generaciones, si tiene un defecto corporal * , podrá acercarse a ofrecer el alimento de su Dios.
18Ningún hombre que tenga defecto corporal se acercará: ni ciego, ni cojo, ni deforme, ni monstruoso,
19ni lisiado, ni manco;
20ni jorobado, ni raquítico, ni con defecto en un ojo, ni sarnoso o tiñoso, ni eunuco.
21Ningún descendiente de Aarón que tenga defecto corporal puede acercarse a ofrecer los manjares que se abrasan en honor de Yahvé. Como tiene defecto, no podrá acercarse a ofrecer el alimento de su Dios.
22Le estará permitido comer del alimento de su Dios, de las cosas sacratísimas y las sagradas.
23Pero no podrá pasar hasta detrás del velo ni se acercará al altar, porque tiene un defecto y profanaría mi santuario, pues yo soy Yahvé, el que los santifico.»
24Moisés comunicó esto a Aarón y a sus hijos, y a todos los israelitas.