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Levítico 17

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

1Yahvé habló así a Moisés:

2«Di a Aarón y a sus hijos, y a todos los israelitas: Ésta es la orden de Yahvé:

3Cualquier hombre de la casa de Israel que mate buey, oveja o cabra dentro del campamento o fuera del mismo,

4y no los lleve a la entrada de la Tienda del Encuentro, para presentarlos como ofrenda a Yahvé ante su Morada, será considerado reo de sangre * . Tal hombre ha derramado sangre y será excluido de su pueblo.

5Así los israelitas sabrán que deberán presentar en honor de Yahvé al sacerdote, a la entrada de la Tienda del Encuentro, aquellas víctimas que inmolan en el campo, para que se ofrezcan como sacrificios de comunión.

6El sacerdote derramará la sangre sobre el altar de Yahvé, a la entrada de la Tienda del Encuentro, y quemará las grasas como calmante aroma para Yahvé.

7En adelante no seguirán sacrificando sus sacrificios a los sátiros * tras los cuales se prostituían * . Decreto perpetuo será éste para ellos, a lo largo de las generaciones.

8«Diles también: Cualquier hombre de la casa de Israel, o de los forasteros que residen entre ellos, que ofrezca holocausto o sacrificio de comunión

9y no lo traiga a la entrada de la Tienda del Encuentro para sacrificarlo en honor de Yahvé, será excluido de su parentela.

10«Si un hombre cualquiera de la casa de Israel, o de los forasteros que residen entre ellos, come cualquier clase de sangre, yo volveré mi rostro contra el que coma sangre y lo excluiré de su pueblo.

11Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras vidas, pues la expiación por la vida se hace con la sangre * .

12Por eso tengo dicho a los israelitas que ninguno de ellos coma sangre; ni siquiera el forastero que reside entre ellos.

13«Cualquier hombre de la casa de Israel, o de los forasteros que residen entre ellos, que cace un animal o un ave que la ley permite comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra,

14porque la vida de toda carne está en su sangre. Por eso mandé a los israelitas que no comieran la sangre de ninguna carne, pues la vida de toda carne está en su sangre. Quien la coma será excluido.

15«Todo nativo o forastero que coma carne de bestia muerta o destrozada lavará sus vestidos, se bañará y quedará impuro hasta la tarde. Sólo después será puro.

16Si no los lava ni baña su cuerpo, cargará con su falta.»

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