Juan 19
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle.
2Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le vistieron un manto de púrpura;
3después se acercaron a él y le decían: «Salve, rey de los judíos», al tiempo que le daban bofetadas.
4Volvió a salir Pilato y les dijo: «Mirad, os lo voy a traer aquí para que sepáis que no encuentro ningún delito en él * .»
5Salió entonces Jesús coronado de espinas y con el manto de púrpura. Pilato les dijo: «Aquí tenéis al hombre.»
6Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron: «¡Crucifícalo, crucifícalo!» Replicó Pilato: «Tomadlo vosotros y crucificadlo, porque yo no encuentro en él ningún delito.»
7Los judíos le contestaron: «Nosotros tenemos una Ley y, según esa Ley, debe morir, porque se tiene por Hijo de Dios.»
8Cuando oyó Pilato estas palabras, se atemorizó aún más.
9Volvió a entrar en el pretorio y preguntó a Jesús: «¿De dónde eres tú * ?» Pero Jesús no le respondió.
10Le dijo Pilato: «¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo poder para soltarte y poder para crucificarte?»
11Respondió Jesús: «No tendrías contra mí ningún poder, si no se te hubiera dado de arriba; por eso, el que me ha entregado a ti tiene mayor pecado * .»
12Desde entonces Pilato trataba de librarlo. Pero los judíos gritaron: «Si sueltas a ése, no eres amigo del César; todo el que se hace rey se enfrenta al César.»
13Al oír Pilato estas palabras, hizo salir a Jesús y se sentó en el tribunal, en el lugar llamado Enlosado, en hebreo Gabbatá * .
14Era el día de la Preparación de la Pascua * , hacia la hora sexta * . Dijo Pilato a los judíos: «Aquí tenéis a vuestro rey.»
15Ellos gritaron * : «¡Fuera, fuera! ¡Crucifícalo!» Replicó Pilato: «¿A vuestro rey voy a crucificar?» Contestaron los sumos sacerdotes: «No tenemos más rey que el César.»
16Entonces se lo entregó para que fuera crucificado. Tomaron, pues, a Jesús * ,
17que, cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se dice Gólgota.
18Allí crucificaron a Jesús, junto con otros dos, uno a cada lado de él.
19Pilato redactó también una inscripción y la puso sobre la cruz. Lo escrito decía así: «Jesús el Nazareno, el rey de los judíos.»
20Esta inscripción, que estaba escrita en hebreo, latín y griego, la leyeron muchos judíos, porque el lugar donde había sido crucificado Jesús estaba cerca de la ciudad.
21Los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato: «No escribas ‘El rey de los judíos’, sino ‘Éste ha dicho: Yo soy rey de los judíos’.»
22Pilato respondió: «Lo que he escrito, escrito está.»
23Los soldados, después de crucificar a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron con ellos cuatro lotes, uno para cada soldado. Tomaron también la túnica, que no tenía costura * ; estaba tejida de una pieza de arriba abajo.
24Por eso se dijeron: «Mejor no romperla; echemos a suertes, a ver a quién le toca.» Para que se cumpliera la Escritura: Se han repartido mis vestidos , han echado a suertes mi túnica . Y esto es lo que hicieron los soldados.
25Junto a la cruz de Jesús estaban su madre * y la hermana de su madre * , María, mujer de Clopás, y María Magdalena.
26Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.»
27Luego dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre * .» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.
28Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo: «Tengo sed.»
29Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo * una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca.
30Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: «Todo está cumplido * .» E inclinando la cabeza, entregó el espíritu * .
31Los judíos, como era el día de la Preparación, no querían que quedasen los cuerpos en la cruz el sábado —porque aquel sábado era muy solemne—. Así que rogaron a Pilato que les quebraran las piernas * y los retiraran.
32Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él.
33Pero al llegar a Jesús, como lo vieron * ya muerto, no le quebraron las piernas,
34sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua * .
35El que lo vio * lo atestigua y su testimonio es válido, y él * sabe que dice la verdad, para que también vosotros creáis.
36Y todo esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: No se le quebrará hueso alguno * .
37Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron * .
38Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato autorización para retirar el cuerpo de Jesús. Pilato se lo concedió. Fueron * , pues, y retiraron su cuerpo.
39Fue también Nicodemo —aquel que anteriormente había ido a verle de noche— con una mezcla de mirra y áloe de unas cien libras.
40Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con los aromas, conforme a la costumbre judía de sepultar.
41En el lugar donde había sido crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie todavía había sido depositado.
42Allí, pues, pusieron a Jesús, porque era el día de la Preparación de los judíos y el sepulcro estaba cerca.