Job 39
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1¿Sabes tú cuándo paren las rebecas * ?, ¿has asistido al parto de las ciervas?
2¿Has contado los meses de su gestación?, ¿sabes el tiempo en que paren?
3Se acurrucan y expulsan a sus crías * , se desembarazan de sus hijos;
4después sus cachorros crecen y medran, salen al campo y ya no regresan.
5¿Quién deja en libertad al onagro y suelta el ramal del asno salvaje?
6Yo le di la estepa por morada, su territorio en tierra salada;
7se ríe del tráfago de la ciudad, no escucha al arriero vociferar;
8busca en los montes su pasto, rebusca cualquier hierba tierna.
9¿Está el búfalo dispuesto a servirte, a pasar la noche en tu establo?
10¿Puedes atarlo con la soga al arado?, ¿rastrillará las navas tras de ti * ?
11¿Te fiarás de él porque es fuerte?, ¿le confiarás el peso de tu trabajo?
12¿Piensas que le harías volver acarreando el grano a la era?
13* El avestruz mueve alocado las alas, como si fuesen sus plumas de cigüeña o halcón * ;
14abandona en el suelo sus huevos, los deja incubar en la tierra,
15sin pensar que un pie puede pisarlos o una fiera salvaje aplastarlos.
16Cruel con sus pollos, como si fuesen extraños, no le inquieta fatigarse en vano.
17Es que Dios le negó sabiduría, no le dotó de perspicacia.
18Pero cuando se yergue en pie se ríe del caballo y su jinete.
19¿Le das al caballo su bravura * ?, ¿revistes su cuello de crines?
20¿Le haces saltar como langosta, lanzando resoplidos que asustan?
21Piafa nervioso en el valle, se lanza brioso al ataque;
22del miedo se ríe, no teme, no retrocede ante el arma;
23en torno silban las flechas, lanzas llameantes y venablos;
24inquieto y nervioso devora el espacio, nadie lo sujeta al toque de trompeta;
25suena la trompeta y responde con relinchos, lejos todavía barrunta la batalla, la voz de los jefes y el grito de guerra.
26¿Vuela el halcón porque tú le enseñas, cuando despliega sus alas hacia el sur * ?
27¿Se cierne a tus órdenes el águila y hace su nido en la altura?
28Vive y pernocta entre rocas, en picachos rocosos se esconde;
29desde allí vigila a su presa, de lejos la otean sus ojos;
30sus pollos se nutren de sangre, donde hay muertos, allí está ella.