Job 31
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Con mis ojos hice el pacto de no fijarme en doncella * .
2Mas, ¿qué suerte depara Dios desde arriba?, ¿qué herencia reserva Shaddai desde lo alto?
3¿No reserva desastre al injusto, adversidad al hombre malhechor?
4¿No vigila mis caminos y cuenta todos mis pasos?
5¿Me he hecho acompañar del embuste o me he encaminado hacia el fraude * ?
6Que me pese en balanza sin trucar y Dios conocerá mi integridad.
7Si aparté mis pies del camino dejándome llevar por mi capricho, o algo ensució mis manos * ,
8¡que otro coma mi siembra, que me arranquen mis retoños!
9Si cedí a la atracción de otra mujer y en la puerta de mi amigo aceché * ,
10¡que muela para otro mi esposa, que un extraño se acueste con ella!
11Habría cometido una infamia, un crimen que pide justicia * ;
12sería fuego que devora hasta la Perdición, que acabaría con toda mi hacienda.
13Si denegué el derecho a mi siervo y a mi sierva en sus litigios conmigo * ,
14cuando Dios se levante, ¿qué haré? cuando pase cuentas, ¿qué responderé?
15¿No los creó en el vientre como a mí?, ¿no nos formó iguales en el seno?
16Si me cerré a la necesidad del débil * y dejé morir de llanto a la viuda;
17si comí solo mi ración sin compartirla con el huérfano
18(desde niño lo cuidé como un padre, lo guié desde el seno materno);
19si vi sin ropa a un transeúnte, sin nada que ponerse a un indigente;
20si no me bendijeron sus cuerpos, calientes con la lana de mis corderos;
21si alcé mi mano * contra el huérfano por contar con apoyo en el tribunal,
22¡que se me salga de la espalda el hombro, que mi brazo se rompa por el codo!
23Pues temo el castigo de Dios * , no resistiría su majestad.
24No puse mi confianza en el oro, ni llamé «seguridad» al oro fino * ;
25no puse mi gozo en mi inmensa riqueza, en bienes adquiridos por mis manos.
26Viendo lucir el sol, el curso radiante de la luna,
27no me dejé seducir secretamente mandándoles un beso con la mano * .
28¡También esto es crimen que pide justicia, pues habría negado al Dios del cielo!
29No me alegré del mal del enemigo ni me regocijé con su desgracia * ,
30ni permití que mi boca pecara deseándole la muerte con maldiciones.
31Juro que cuando la gente de mi círculo decía: «¡Quién pudiera saciarse de su carne!»,
32nunca dormía en la calle el forastero, pues abría mis puertas al viajero * .
33No oculté a los hombres * mi delito ni escondí en mi seno mi pecado,
34por temor a los rumores de la gente, por miedo al desprecio de los míos, en silencio, sin salir a la calle * .
35¡Ojalá que alguien me escuchara! ¡He dicho mi última palabra * ! A Shaddai le toca responder. El libelo que haya escrito mi adversario
36¡juro que sobre el hombro lo llevaré, ceñido como una diadema * !
37Le daría cuenta de mis pasos, me acercaría a él como un príncipe.
38Si mi tierra protesta contra mí y sus surcos lloran juntos,
39si he comido sus productos sin pagar, explotando a los aparceros * ,
40(a) ¡que en vez de espigas dé espinas, en vez de cebada, ortigas * ! (b) Fin de las palabras de Job * .