Jeremías 39
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1En el año nueve de Sedecías, rey de Judá, el décimo mes * , Nabucodonosor, rey de Babilonia, avanzó con todo su ejército hacia Jerusalén, y la sitió.
2En el año once de Sedecías, el cuarto mes, el nueve del mes * , se abrió una brecha en la ciudad.
3Todos los oficiales del rey de Babilonia penetraron en ella y se instalaron en la Puerta Central: Nergal Sareser, Sangar Nebo, Sar Sequín, jefe superior, Nergal Sareser, alto funcionario, y todos los demás jefes del rey de Babilonia * .
4Cuando Sedecías, rey de Judá, y todos los guerreros se apercibieron, huyeron de la ciudad. Salieron de noche por el jardín real, por la puerta que está entre los dos muros, y huyeron en dirección a la Arabá * .
5Las tropas caldeas los persiguieron y dieron alcance a Sedecías en los llanos de Jericó; lo prendieron y lo condujeron a Riblá, en tierra de Jamat * , adonde Nabucodonosor, rey de Babilonia, que lo sometió a juicio.
6El rey de Babilonia degolló a los hijos de Sedecías en Riblá, en presencia de su padre; luego el rey de Babilonia degolló a toda la aristocracia de Judá.
7A Sedecías le sacó los ojos, lo ató con doble cadena de bronce y se lo llevó a Babilonia.
8Los caldeos incendiaron el palacio real y las casas del pueblo * , y demolieron los muros de Jerusalén.
9En cuanto al resto de la gente que quedaba en la ciudad, a los desertores que se habían pasado a él y a los artesanos * restantes los deportó Nabuzardán, jefe de la guardia, a Babilonia.
10En cuanto a la plebe baja, los que no tenían nada, Nabuzardán, jefe de la guardia, les permitió quedarse en tierra de Judá, y les hizo donación de viñas y parcelas.
11Nabucodonosor, rey de Babilonia, había dado instrucciones a Nabuzardán, jefe de la guardia, respecto a Jeremías en este sentido:
12«Préndele y no le pierdas de vista. Pero no le hagas daño alguno; antes bien, trátele como él mismo te diga.»
13Entonces * (Nabuzardán, jefe de la guardia) Nabusazbán, jefe superior, Nergal Sareser, oficial superior, y todos los grandes del rey de Babilonia
14mandaron traer a Jeremías, y lo confiaron a Godolías, hijo de Ajicán, hijo de Safán, para que lo llevase a su casa y pudiera hacer vida normal.
15Estando Jeremías detenido en el patio de la guardia, le había sido dirigida la palabra de Yahvé en estos términos:
16Ve y di a Ebedmélec el cusita: Esto dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel: Voy a hacer que se cumplan mis palabras contra esta ciudad: palabras para su mal, no para su bien. Tú serás testigo de todo aquel día,
17pero yo te salvaré entonces —oráculo de Yahvé—: no serás entregado en manos de aquellos cuya presencia evitas temeroso;
18antes bien, te libraré y no caerás víctima de la espada. Saldrás ganando la propia vida, porque confiaste en mí —oráculo de Yahvé—.