Jeremías 28
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Aquel mismo año —al principio del reinado de Sedecías, rey de Judá, en el año cuarto, en el mes quinto— se dirigió a mí * el profeta Jananías, hijo de Azur, que era de Gabaón, en el templo de Yahvé, delante de los sacerdotes y de todo el pueblo. Me dijo:
2«Esto dice Yahvé Sebaot, Dios de Israel: He quebrado el yugo del rey de Babilonia.
3Dentro de dos años completos haré que sean devueltos a este lugar todos los objetos del templo de Yahvé que el rey de Babilonia, Nabucodonosor, tomó de este lugar y llevó a Babilonia.
4Y haré que Jeconías, hijo de Joaquín, rey de Judá, y toda la gente de Judá deportada a Babilonia, regresen a este lugar —oráculo de Yahvé— en cuanto rompa el yugo del rey de Babilonia.»
5Respondió el profeta Jeremías al profeta Jananías, en presencia de los sacerdotes y del resto de la gente, que estaban en el templo de Yahvé.
6Le dijo el profeta Jeremías: «¡Amén! Así haga Yahvé. Confirme Yahvé las palabras que has profetizado, devolviendo de Babilonia a este lugar los objetos del templo de Yahvé, y a todos los deportados.
7Pero, oye ahora esta palabra que pronuncio ante ti y ante todos los presentes:
8Antes de ti y de mí, desde siempre, hubo profetas que profetizaron a muchos países y a grandes reinos la guerra, el mal y la peste.
9Si un profeta profetiza la paz, cuando se cumpla la palabra de ese profeta, se reconocerá que le había enviado Yahvé de verdad * .»
10Entonces el profeta Jananías arrancó el yugo de sobre la cerviz del profeta Jeremías y lo rompió.
11Y Jananías habló así delante de toda la gente: «Esto dice Yahvé: Así romperé el yugo de Nabucodonosor, rey de Babilonia, dentro de dos años completos, y lo arrancaré de la cerviz de todas las naciones.» Y se fue el profeta Jeremías por su camino.
12Pero después que el profeta Jananías hubo roto el yugo que llevaba sobre el cuello el profeta Jeremías, dirigió Yahvé la palabra a Jeremías en estos términos:
13«Ve y di a Jananías: Esto dice Yahvé: Yugo de madera has roto, pero tú lo reemplazarás por yugo de hierro.
14Porque esto dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel: Yugo de hierro he puesto sobre la cerviz de todas estas naciones, para que sirvan a Nabucodonosor, rey de Babilonia; le servirán (y también los animales del campo le he dado...).»
15Dijo también el profeta Jeremías al profeta Jananías: «Oye, Jananías: Yahvé no te ha enviado, pero tú has hecho confiar a este pueblo en la mentira.
16Por eso, esto dice Yahvé: He decidido arrojarte de la faz de la tierra. Este año morirás (por haber predicado rebelión contra Yahvé).»
17Y el profeta Jananías murió aquel mismo año, en el mes séptimo * .