Isaías 2
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Visión que tuvo Isaías * , hijo de Amós, tocante a Judá y Jerusalén * .
2Sucederá en días futuros: el monte de la Casa de Yahvé se afianzará en la cima de los montes, se alzará por encima de las colinas. Confluirán a él todas las naciones,
3acudirán pueblos numerosos. Dirán: «Venid, subamos al monte de Yahvé, a la Casa del Dios de Jacob, para que él nos enseñe sus caminos y nosotros sigamos sus senderos.» Pues de Sión saldrá la Ley, de Jerusalén la palabra de Yahvé.
4Juzgará * entre las gentes, será árbitro de pueblos numerosos. Forjarán de sus espadas azadones, y de sus lanzas podaderas. No levantará la espada nación contra nación, ni se ejercitarán más en la guerra.
5Adelante, Casa de Jacob, caminemos a la luz de Yahvé.
6Has desechado a tu pueblo, a la Casa de Jacob, porque estaban llenos de adivinos y evocadores, como los filisteos * ; y con extraños chocaban la mano * .
7Se llenó su tierra de plata y oro, sus tesoros no tenían límite; se llenó su tierra de caballos, sus carros no tenían límite;
8se llenó su tierra de ídolos, se inclinan ante la obra de sus manos, ante lo que habían hecho sus dedos.
9Se humilla el hombre, se abaja el varón: pero no les perdones.
10Entra en la peña, húndete en el polvo, lejos de la presencia pavorosa de Yahvé, del esplendor de su majestad, cuando él se alce para hacer temblar la tierra * .
11La mirada altiva será abajada, humillada la altanería humana; sólo Yahvé será exaltado aquel día.
12Será el día de Yahvé Sebaot * contra todo lo soberbio y altanero, contra toda arrogancia y altivez;
13contra todos los cedros del Líbano, esbeltos y empinados, contra todas las encinas de Basán,
14contra todos los montes altos, contra todos los cerros elevados,
15contra toda torre prominente, contra todo muro inaccesible,
16contra todas las naves de Tarsis, contra todos los barcos con tesoros * .
17Será humillada la altivez del hombre y abatida la altanería humana; sólo Yahvé será exaltado aquel día,
18los ídolos desaparecerán del todo.
19Se meterán en las grietas de las peñas y en las hendiduras de la tierra, lejos de la presencia pavorosa de Yahvé y del esplendor de su majestad, cuando él se alce para hacer temblar la tierra.
20Aquel día el hombre arrojará a los musgaños y a los topos, los ídolos de plata y de oro que se hizo para postrarse ante ellos * ;
21se meterá en las grutas de las peñas y en las hendiduras de las rocas, lejos de la presencia pavorosa de Yahvé y del esplendor de su majestad, cuando él se alce para hacer temblar la tierra.
22Desentendeos del hombre, en cuya nariz sólo hay aliento, porque ¿qué vale él * ?