Filipenses 1
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, así como a sus epíscopos y diáconos * .
2Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo os concedan gracia y paz.
3Cada vez que me acuerdo de vosotros, doy gracias a mi Dios
4y le pido siempre con alegría * , en mis oraciones, por todos vosotros,
5por la colaboración que habéis prestado al Evangelio * , desde el primer día * hasta hoy.
6Y estoy firmemente convencido de que quien inició en vosotros la buena obra la irá consumando hasta el Día de Cristo Jesús.
7Además es justo que yo tenga estos sentimientos respecto de vosotros, pues os llevo en el corazón, partícipes como sois todos de mi gracia, tanto en mis cadenas como en la defensa y consolidación del Evangelio.
8Dios es testigo de cuánto os quiero a todos, con el afecto entrañable de Cristo Jesús.
9Y pido en mi oración que vuestro amor crezca cada vez más en conocimiento y todo tipo de experiencia,
10para que podáis aquilatar lo mejor * y lleguéis limpios y sin tropiezo al Día de Cristo,
11cargados de los buenos frutos que vienen de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.
12Quiero que sepáis, hermanos, que lo que me ha sucedido * ha contribuido más bien al progreso del Evangelio,
13pues se ha hecho público, en todo el Pretorio * y entre todos los demás, que me encuentro encarcelado por Cristo.
14Así, la mayor parte de los hermanos, alentados en el Señor por mis cadenas, tienen mayor intrepidez en anunciar sin temor la palabra * .
15Es cierto que algunos predican a Cristo por envidia y rivalidad; pero hay también otros que lo hacen con buena intención.
16Éstos actúan por amor, sabiendo que estoy puesto para defender el Evangelio;
17aquéllos, por rivalidad, no con puras intenciones, pensando que así añaden sufrimiento a mis cadenas.
18¿Y qué? Al fin y al cabo, con hipocresía o con sinceridad, Cristo es anunciado, y esto me alegra y seguirá alegrándome.
19Yo sé que esto servirá para mi salvación , gracias a vuestras oraciones y a la ayuda prestada por el Espíritu de Jesucristo,
20pues espero firmemente no sentirme en modo alguno fracasado. Al contrario, tengo la plena seguridad, ahora como siempre, de que Cristo será glorificado en mi cuerpo, por mi vida o por mi muerte * ,
21pues para mí la vida es Cristo, y el morir, una ganancia.
22Pero si el vivir en el cuerpo significa para mí trabajo fecundo, no sé qué escoger...
23Me siento apremiado por ambos extremos. Por un lado, desearía partir y estar con Cristo * , lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor;
24mas, por otro, quedarme en el cuerpo es más necesario para vosotros.
25Con esta convicción, sé que me quedaré y seguiré con todos vosotros * para progreso y gozo de vuestra fe,
26a fin de que tengáis por mi causa un nuevo motivo de satisfacción en Cristo Jesús, cuando yo vuelva a estar entre vosotros.
27Lo que importa es que llevéis una conducta * digna del Evangelio de Cristo, para que, tanto si voy a veros como si estoy ausente, oiga que os mantenéis firmes en un mismo espíritu y lucháis unánimes por la fe del Evangelio,
28sin dejaros intimidar en nada por los adversarios. Esto será para ellos una señal de perdición, y para vosotros, de salvación. Tal es el designio de Dios,
29que os ha concedido, a través de Cristo, no sólo la gracia de creer en él, sino también de padecer por él,
30sosteniendo el mismo combate en que antes me visteis * y que ahora oís que sostengo.