Ezequiel 11
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1El espíritu me elevó y me condujo al pórtico oriental del templo de Yahvé, el que mira a oriente. A la entrada del pórtico había veinticinco hombres, entre los cuales vi a Jazanías, hijo de Azur, y a Pelatías, hijo de Benaías, jefes del pueblo.
2Él * me dijo: «Hijo de hombre, éstos son los hombres que maquinan el mal, que dan malos consejos en esta ciudad.
3Dicen: ‘¡No será pronto cuando haya que construir casas! Ella es la olla y nosotros somos la carne * .’
4Por eso, profetiza contra ellos; profetiza, hijo de hombre.»
5El espíritu de Yahvé irrumpió en mí y me dijo: «Di: Esto dice Yahvé: Sé bien lo que habéis dicho, casa de Israel; conozco bien vuestra insolencia:
6habéis multiplicado vuestras víctimas en esta ciudad; habéis llenado de víctimas sus calles.
7Por eso, esto dice el Señor Yahvé: las víctimas que habéis tirado en medio de esta ciudad son la carne, y ella es la olla; pero yo os haré * salir de ella.
8¿Teméis la espada?, pues yo traeré espada contra vosotros —oráculo del Señor Yahvé—.
9Os sacaré de la ciudad, os entregaré en mano de extranjeros, y así haré justicia con vosotros.
10A espada caeréis; en el término de Israel os juzgaré yo, y sabréis que yo soy Yahvé.
11Esta ciudad no será olla para vosotros, ni vosotros seréis carne en medio de ella; dentro del término de Israel os juzgaré yo.
12Y sabréis que yo soy Yahvé, cuyos preceptos no habéis seguido y cuyas normas no habéis guardado —por el contrario habéis obrado según las normas de las naciones que os circundan—.»
13En esto, mientras yo estaba profetizando, Pelatías, hijo de Benaías, murió. Yo caí rostro en tierra y grité con voz fuerte: «¡Ah, Señor Yahvé!, ¿vas a aniquilar al resto de Israel?»
14Entonces Yahvé me dirigió la palabra en estos términos:
15«Hijo de hombre, los habitantes de Jerusalén andan diciendo a tus hermanos, a tus parientes y a toda la casa de Israel: Seguid lejos de Yahvé; esta tierra se nos ha dado a nosotros en posesión * .
16Por eso, di: Esto dice el Señor Yahvé: Sí, yo los he alejado entre las naciones y los he dispersado por los países, pero yo he sido un santuario para ellos, por poco tiempo, en los países adonde han ido.
17Por eso, di: Esto dice el Señor Yahvé: Yo os recogeré de en medio de los pueblos, os congregaré de los países en los que habéis sido dispersados, y os daré la tierra de Israel.
18Vendrán y quitarán de ella todos sus ídolos y abominaciones.
19Les daré un solo corazón y pondré en ellos * un espíritu nuevo; quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne,
20para que caminen según mis preceptos, observen mis normas y las pongan en práctica, y así sean mi pueblo y yo sea su Dios.
21En cuanto a aquellos cuyo corazón * va en pos de sus ídolos y abominaciones, yo les haré responsables de su conducta —oráculo del Señor Yahvé—.»
22Los querubines desplegaron sus alas y las ruedas les siguieron, mientras la gloria del Dios de Israel estaba encima de ellos.
23La gloria de Yahvé se elevó de en medio de la ciudad y se detuvo sobre el monte que está al oriente de la ciudad.
24El espíritu me elevó y me llevó a Caldea, donde los desterrados, en visión, en el espíritu de Dios; y la visión que había contemplado se retiró de mí.
25Yo conté a los desterrados * todo lo que Yahvé me había concedido ver.