Eclesiastés 11
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Manda tu grano por el mar, que al cabo de mucho tiempo lo encontrarás * .
2Divídelo en siete partes, o incluso en ocho, que no sabes qué mal puede venir sobre la tierra.
3Si las nubes van llenas, vierten lluvia sobre la tierra, y caiga el árbol al sur o al norte, donde cae el árbol allí se queda.
4El que vigila el viento no siembra, el que mira a las nubes no siega.
5Si no sabes cómo entra el espíritu en los miembros * , en el vientre de la mujer encinta, tampoco sabrás la obra de Dios que todo lo hace.
6Siembra tu semilla de madrugada y a la tarde no des descanso a tus manos, pues no sabes si es mejor esto o lo otro, o si ambas cosas son igual de buenas.
7Dulce es la luz y bueno para los ojos ver el sol.
8Si uno vive muchos años, que sepa disfrutarlos todos, y tenga en cuenta que abundarán los días de oscuridad, que es vanidad todo el porvenir.
9Disfruta, muchacho, en tu juventud, pásalo bien en tu mocedad. Vete por donde te lleve el corazón y a gusto de tus ojos * ; pero a sabiendas de que por todo ello te juzgará Dios * .
10Aparta el mal humor de tu pecho y aleja el sufrimiento de tu cuerpo, que juventud y mocedad son efímeras.